bruniPor el doctor Jorge Bruni          

¡Qué mundo cambiante! A la gran diversidad de actores políticos: Rusia, E. E. U. U, Alemania, China, Irán Turquía, Argentina, Brasil y varios más, se agregan actores colectivos: UNIÓN EUROPEA, UNASUR, CELAC, MERCOSUR, TISA, Alianza del Pacífico, BRICS y otros.

Por otra parte, día a día nos enteramos de desavenencias, guerras, reales y potenciales. Conflicto armado en Ucrania; Palestina- Israel; la insurgencia islamista en Nigeria e Irak, guerra civil en Yemen, Siria y Libia, etc. Y otros posibles como lo que sucede en Las Malvinas o con las amenazas contra Venezuela por parte de EEUU, más allá de la compleja situación interna de ese país hermano. Podríamos seguir ampliando la lista. Dejémoslo por aquí.

Porque no sólo de guerras se trata. Existen otra clase de acontecimientos. Positivos algunos: ¿mejoramiento? de relaciones entre Cuba y EEUU! luego de más de 50 años de alta conflictividad. ¿Qué duda cabe que estamos invadidos de incertidumbres, siendo necesario encarar el futuro, considerando lo expuesto y otras varias y sustanciales interrogantes. Veamos.

  1. A) Nuestro continente no es pobre. Sin embargo 1 de cada 4 habitantes lo es. Es claro lo que pasa, y también lo que hay que hacer, no?

Además estamos en un momento en el que existen varias “señales amarillas” de advertencia para nuestro continente: déficits fiscales, alza de precios, cifras negativas en comercio exterior, problema con los “comodities”. Todo ello significa restricciones para el crecimiento, atracción de inversiones, cancelación de deudas en moneda extranjera, etc. Y qué decir de la influencia negativa que ejerce para las importaciones..

  1. B) Lo que está sucediendo en el mundo ¿será provisorio o cambiará en el futuro? ¿Nuevamente el neoliberalismo profundo financiado por los poderosos del mundo financiero nos volverá a perjudicar? De nosotros depende
  2. C) O se llevarán adelante en nuestro continente políticas un tanto heterodoxas, tal cual se hizo en nuestro país y en la mayoría del continente con los resultados conocidos, en los últimos 10 años, fundamentalmente durante los de crisis: recuperación del papel activo del Estado, redistribución de riqueza; no recortes de gastos sociales, salarios, S. Social; renovación tecnológica; energética; el tema comunicacional que ha contribuido a la mejora de la calidad de vida, a pesar del uso inadecuado que se le está dando en el mundo. Al respecto, ello no llevará a los gobiernos socialdemócratas a la lógica de los poderosos del mundo globalizado, diferenciando capitalismo bueno y malo.

O por el contrario, se tratará de profundizar política e ideológicamente el modelo usado en la última década? Lo que nos llevaría a modelos muy diferentes en sus raíces.

  1. D) Hay que superar el contraste entre teoría y realidad, esto es, entre la norma y los discursos, y su poca concreción. Recordemos que estamos ante Derechos Humanos en toda su dimensión, teniendo por tanto el Estado la obligación de su protección y promoción. Y no olvidemos la imperiosa necesidad de considerar las políticas sociales como una inversión y no un gasto. Prueba de ello lo demuestra lo sucedido en la mayor parte de nuestro continente en la última década, de lo cual Uruguay es un claro ejemplo.
  2. D) El Frente Amplio es un instrumento de cambios, y necesita abordar y profundizar un fuerte debate de ideas, a efectos de seguir proyectándose con profundidad hacia el porvenir, abordando las imprescindibles reformas estructurales necesarias, que deben ser permanentes, porque la vida real y las necesidades de la gente, también lo son.

El contundente triunfo en las elecciones nacionales no debe disimular problemas internos existentes que deben ser encarados con decisión, tratando de rescatar las raíces político – ideológicas e históricas del Frente Amplio, adecuándolas a la realidad vigente. Lo que no significa retroceso. Todo lo contrario. Estamos en un momento apropiado para ello, acudiendo a antecedentes y utilizando la experiencia positiva de estos últimos 10 años. Sin descartar dificultades y aspectos negativos que se han vivido y vivimos, lo que nos lleva a ratificar la necesidad del referido debate.

Y hablando de políticas heterodoxas e imprescindibles reformas a llevar adelante, existen asuntos que originarán discusiones de fondo, tales como los ineludibles cambios estructurales, y en los que sin duda estará presente el tema de la controversia entre recursos naturales – industrialización, etc. Y por supuesto atender los déficits fiscales, la inflación etc.

En definitiva, es indudable la necesidad de generar y profundizar políticas que generen confianza en nuestros países; aumenten y mejoren la competitividad, atraigan inversiones en infraestructuras, transformándolas en más productivas y propiciando una buena administración de los recursos. Por supuesto, con un activo papel del Estado. Grandes incertidumbres y hermoso futuro nos espera! Como todo proceso de cambios sustanciales. Hay que abordarlo.

 

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