El párroco de la iglesia de La Candelaria fue notificado este fin de semana luego de que personal municipal constatara la celebración de un casamiento que “rompía con todos los protocolos sanitarios, tanto a nivel departamental como nacional”. El cura no fue el único que se metió en problemas, también el restaurante Il Baretto, que fue cerrado “de forma inmediata”, ya que se realizaba allí la fiesta posterior a la celebración religiosa, en la que había más de cien personas. Los novios terminaron bailando el vals en la rambla. Seguro que la fiesta, o casi fiesta, será inolvidable para todos los participantes.

En horas de la noche del domingo, la iglesia Nuestra Señora de la Candelaria emitió un comunicado en lass redes sociales, en el que sostiene que sí se respetaron las medidas establecidas en los protocolos: “desinfección del templo y aforo permitido, que es de 170 personas” e informa además que al templo sólo ingresaron 76 personas. A continuación el comunicado

 


También este fin de semana la Dirección de Gestión Ambiental de la comuna, junto al CECOED, intervino en una pequeña fiesta de la que participaban unas 30 personas, que se llevaba a cabo en un barco. Los inspectores procedieron a desalojar la nave y dar por concluida la reunión.