Nuevo informe expone contradicciones en investigación sobre la captura de buque calamarero chino en Uruguay

“Este informe es una contribución a la comprensión de un suceso que suscitó interés internacional, con el deseo de aportar a la discusión pública del problema de fondo y a la cooperación regional en búsqueda de soluciones”, explicó su autora, Sabina Goldaracena

El 4 de julio de 2022 la Armada de la República Oriental del Uruguay apresó, luego de una persecución de 12 horas, a un potero chino que se encontraba en aparente actividad de pesca ilegal dentro su la Zona Económica Exclusiva (ZEE).

A tres semanas de iniciado un sumario marítimo por la Prefectura del Puerto de Montevideo, el martes 26, el Ministerio Público solicitó el archivo del caso. En su fallo, la fiscal determinó que, del informe elaborado por la Dirección Nacional de Recursos Acuáticos surge que las evidencias recabadas “no son pruebas concluyentes para determinar que este buque incurrió en pesca ilegal en aguas territoriales”.

Esta semana, un nuevo informe de investigación publicó una revisión y análisis de los acontecimientos que rodearon la incautación del potero Lu Rong Yuan Yu 606. El informe explica por qué, a juicio de la autora, el país actuó conforme al derecho internacional al apresar el buque y describe el fracaso del procedimiento para obtener pruebas que apoyasen la sospecha de que se encontraba capturando ilegalmente recursos vivos de su ZEE.

Para Sabina Goldaracena, periodista independiente de investigación que elaboró el informe, “es importante tomar conciencia sobre el problema de la pesca descontrolada realizada por flotas de aguas distantes que operan en alta mar, aprovechándose de los vacíos regulatorios en esa área y de las debilidades de vigilancia sobre sus espacios marítimos que tienen muchos de los estados costeros del extremo austral del continente americano. A su vez, el asunto es complejo y el análisis en profundidad de un caso local es una oportunidad para aprender de los detalles. Este informe es una contribución a la comprensión de un suceso que suscitó interés internacional, con el deseo de aportar a la discusión pública del problema de fondo y a la cooperación regional en búsqueda de soluciones”.


El caso en particular y el problema regional

Para muchos, este caso parecía extraño desde el principio. El uso de una plataforma de seguimiento de buques por satélite mediante sus señales de AIS, junto con las pruebas fotográficas oficiales, facilita la comprensión de los acontecimientos que condujeron al apresamiento del buque. La comprobación de varios datos que se hicieron públicos desvela por qué en un primer momento se dio por hecho que el calamarero se encontraba faenando, por lo que finalmente sorprendió que no se demostrara que hubiese cometido una infracción a la Ley de Pesca. A pesar de ello, el panorama que se expone al cuestionar la credibilidad de ciertos argumentos hace dudar de lo que se intentó ocultar cuando las motivaciones dadas para los hechos no parecen tener sentido.

De acuerdo con la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), la pesca ilegal, no declarada y no reglamentada (pesca INDNR) es una de las mayores amenazas para los ecosistemas marinos como consecuencia de su poderosa capacidad para socavar los esfuerzos nacionales y regionales encaminados a una ordenación sostenible de la pesca, así como las iniciativas destinadas a la conservación de la biodiversidad marina. La pesca INDNR se aprovecha de la corrupción en las administraciones y explota las deficiencias de los regímenes de ordenación, especialmente de los países que carecen de la capacidad y los recursos necesarios para aplicar iniciativas de seguimiento, control y vigilancia (SCV) eficaces. La pesca INDNR existe en todos los tipos y dimensiones de la pesca, ocurre tanto en alta mar como en zonas bajo jurisdicción nacional. Los recursos pesqueros de que disponen los pescadores de buena fe son eliminados por la pesca INDNR, lo que puede conducir al colapso de las pesquerías locales. La pesca INDNR es una amenaza para la subsistencia, agrava la pobreza e incrementa la inseguridad alimentaria.

La “ruta del calamar”
Alfonso Miranda Eyzaguirre, presidente del Comité para el Manejo Sustentable del Calamar Gigante en el Pacífico Sur (CALAMASUR), explica qué: “La pesca no regulada, e incluso la pesca ilegal de calamares, es una acción continua llevada a cabo por una flota de varios centenares de naves pesqueras de bandera china en la llamada ‘Ruta del calamar’ que pasa desde el este de Galápagos a la costa del Perú, litoral de Chile, estrecho de Magallanes y Atlántico sudoccidental. Año a año se repite este proceso en el que las naves asiáticas pescan en alta mar, pero han sido detectadas reiteradamente invadiendo los dominios marítimos de los países ribereños y aprovechando una todavía débil legislación en la OROP del Pacífico sur y la ausencia total de controles en aguas internacionales del Atlántico sur. CALAMASUR ha venido alertando del grave peligro para la seguridad regional que representa la pesca ilegal y viene trabajando por una acción coordinada de los países sudamericanos para contar con las herramientas que permitan enfrentar ese antiguo peligro que les arrebata cientos de millones de dólares cada año”.

El informe desarrolla otros aspectos técnicos para que el lector no experto pueda entender mejor el caso, pero que están ausentes en las publicaciones relacionadas (cómo captura un potero, qué puede hacer en la ZEE de un estado distinto al de su bandera, qué pruebas permiten demostrar que está capturando calamar, etc.).

 

Fotografía del LU RONG YUAN YU 606 tomada por Aviación Naval. Fuente: Presentación del Comando de la Flota en conferencia de prensa


El informe está disponible aquí.

Sobre la autora. Sabina Goldaracena es una periodista uruguaya que durante los últimos tres años se ha dedicado a estudiar los retos de sostenibilidad de las pesquerías en el océano Atlántico sudoccidental y a las flotas de altura que operan en esa región del mar, y que utilizan los servicios del puerto de Montevideo.