hospital1 (Copiar)

La organización Mujer y Salud en Uruguay (MYSU) y el grupo Mujeres en el horno, emitieron ayer sendos comunicados para condenar el episodio que días atrás concluyó con el fallecimiento de una joven mujer. A la muchacha se le había practicado un aborto ilegal, aparentemente en el departamento de Florida, pero vino a atenderse de urgencia al hospital de Maldonado, donde dejó de existir.

MYSU afirmó por su lado que es “inconcebible” que una mujer muera en un aborto en Uruguay y puso de relieve este es el segundo fallecimiento que se produce tras la aprobación de la ley 18.987 sobre la interrupción voluntaria del embarazo. “El pasado sábado 20 de febrero una joven de 21 años falleció en el Hospital de Maldonado a consecuencia de un aborto realizado de forma insegura, supuestamente en la localidad de Nico Pérez en Florida. Frente a esta situación, MYSU considera inconcebible que otra mujer muera por aborto en un país que ha modificado su marco legal y cuenta con servicios legales para la interrupción voluntaria del embarazo. En 2013 se registró la primera muerte por aborto inseguro luego de aprobada la ley 18.987”, indicó.
“Es particularmente preocupante que el departamento de Maldonado registre casos de embarazos no deseados que fueron interrumpidos superando los tiempos de gravidez de 12 semanas estipulados por la ley. Recordemos el procesamiento con prisión de una mujer por practicarse un aborto de estas características en 2015. ¿Por qué los servicios de IVE no fueron referenciales para dar respuesta a tiempo a estas mujeres que transitaron por embarazos no deseados? Una fue procesada con prisión, otra acaba de fallecer”, resaltó.

Complejidades
El grupo señaló que “precisamente, los servicios de aborto de Maldonado y Florida fueron monitoreados (junto a los de Rivera) por el Observatorio Nacional en Género y Salud Sexual y Reproductiva de MYSU en 2015. En estos estudios se encontraron barreras y obstáculos para el acceso a esta prestación, en la misma línea de los monitoreos realizados anteriormente en el litoral del país. Hay un déficit en la difusión de estos servicios parte de los prestadores del Sistema de Salud. La población aún no conoce debidamente sus derechos y los servicios existentes, lo que se traduce en una constatable carencia de información manejada por mujeres de estos departamentos. Por otra parte, las mujeres que acuden a estos servicios pueden enfrentarse a profesionales que intenten desestimular su decisión mediante consultas innecesarias, demoras e incorrectas derivaciones como forma de dilatar los tiempos hasta superar los plazos. Además, las rutas de acceso son complejas y varían de institución en institución. A esto se suma la falta de profesionales disponibles para brindar la atención, lo que se traduce en numerosas barreras que obstruyen la adecuada resolución de las decisiones asumidas”, señaló MYSU.

Respuesta adecuada
El mensaje añadió que “el otro gran pendiente que deja la muerte evitable de una mujer que decidió abortar a los cinco meses es que Uruguay no ha dado respuesta adecuada a las interrupciones del embarazo durante el segundo trimestre de gestación. La ley prevé que hasta las 14 semanas se debería poder interrumpir en los servicios legales cuando el embarazo es producto de una violación, y no hay plazo cuando es por causal salud. Sin embargo, los servicios no están dando estas respuestas. El Estado debe defender y garantizar la correcta implementación de los servicios asegurando la difusión de los mismos desde una perspectiva de derechos y cumpliendo con lo que establece la ley”.
“MYSU exhorta que a partir de este caso tan lamentable, se revisen y mejoren los servicios de SSR y de aborto legal, se potencien los mecanismos de difusión de derechos y se dé respuesta a las situaciones de aborto durante el segundo trimestre por causal salud. La decisión de abortar no puede ser causa de muerte”, concluyó la nota.

Yo no fui

La jueza de Florida, María Fernanda Morales, tomó declaración al médico señalado por la pareja de la mujer como autor del aborto. El especialista admitió que atendió a la joven en su casa, pero negó haberle practicado el aborto, según informó Subrayado. De todos modos, el profesional quedó emplazado. El primer informe forense indica que a la chica se le practicó “un aborto criminal”.

 

“Las mujeres siguen estando solas frente a un embarazo no planificado”

A juicio del colectivo “Mujeres en el horno” el hecho de que una mujer joven haya muerto víctima de un aborto clandestino, ha “dejado en evidencia que las mujeres siguen estando solas frente a un embarazo no planificado”. Según el grupo, el aborto aún es concebido como un delito y aun subsisten varias trabas de diversa índole para que la mujer se asesore debidamente en la materia.

“Desde la aprobación de la Ley de Interrupción Voluntaria del Embarazo han habido dos muertes por abortos clandestinos en Uruguay, mujeres que no accedieron a su derecho a decidir en un país que se presenta ante el mundo como vanguardista en sus políticas de salud sexual y reproductiva”, dijo el grupo en un comunicado emitido el martes.

“Ante este hecho podemos afirmar que siguen habiendo abortos clandestinos e inseguros; que aún existen oportunistas con clínicas clandestinas, venta ilegal de pastillas de Misoprostol y sobre todo un sistema de prácticas inseguras que afectan particularmente a las mujeres en situación de mayor vulnerabilidad social; y que sigue siendo difícil para las mujeres en Uruguay llegar de forma temprana a los servicios de salud por miedos, por el estigma que aún sigue vigente, por la penalización cultural de la que aún somos testigos.

Este triste hecho demuestra que el aborto cuando es clandestino deja a las mujeres vulnerables, expuestas a las condiciones de inseguridad, riesgo de salud y en este caso deja sin vida a una joven”, afirmó.

Visibilizar

Por otra parte, indicó que en sus informes anuales del 0800 8843 Línea Aborto Información Segura “ha dado evidencias de las deficiencias de los servicios a lo largo y ancho del país. En estos años de implementación de la ley de interrupción voluntaria del embarazo se identifican grandes barreras para la realizacion del aborto. La objeción de conciencia de ginecólogos/as, las demoras en la atención de los servicios, la falta de servicios completos y amigables, así como la falta de controles por parte del Ministerio de Salud, siguen empujando a las mujeres a prácticas de aborto inseguras”, explicó.

“Queda indagar más sobre cómo se llegó a esta muerte, por esto las Mujeres en el Horno entendemos que es urgente establecer una línea de comunicación e información que visibilice los servicios en los departamentos, identificar quienes son las y los profesionales que obstaculizan el proceso, porque entendemos que esta muerte por aborto clandestino es evitable y es también consecuencia de la soledad en la que las mujeres abortan”.

“El aborto no puede ser un delito en Uruguay ni en la región, exponiendo a las mujeres a la criminalización por querer ejercer su derecho a decidir sobre su vida y su cuerpo. Es por esto que exigimos que en el marco de la Reforma del Código Penal Uruguayo se elimine el delito de aborto exceptuando cuando ocurra sin el consentimiento de la mujer. Si el aborto sigue siendo delito, continuará siendo una barrera para el acceso a los servicios de salud y el acceso a información científica, validada y reconocida por organismos internacionales del área de la salud, protegiendo a las mujeres frente a cualquier forma de violencia institucional, tratos crueles, inhumanos y degradantes y contra toda forma de discriminación ejercida por el personal de la salud, reforzando acciones que permitan garantizar el acceso a la justicia y la debida defensa de sus derechos”, dijo el grupo.

Al final del comunicado, la ONG estimó que “respetar el derecho a la salud, la ley de SSR y la ley IVE implica la necesidad de una definición de compromiso político de las autoridades competentes, para implementar servicios seguros y no seguir dilatando acciones tan concretas como la difusión y promoción de la ley IVE y el seguimiento del funcionamiento de los servicios”.

La Línea Aborto – Información Segura de Mujeres en el Horno es la 0800 8843.

Contenido publicitario