La OSE ha estado planeando poner en práctica un proyecto que podría transformarla en empresa pública pionera: un sistema de aplicación de ozono para evitar la presencia y reproducción de cianobacterias en la Laguna del Sauce. Así lo informaron jerarcas del ente estatal a la revista Búsqueda, que dieron a conocer la novedad en su número de esta semana. En la misma nota, un ingeniero francés destacó la iniciativa y elogió el trabajo de OSE en el país.
El semanario indicó que la OSE fue quien decidió tiempo atrás apelar al uso de una planta de ozono, pero se encontró con dificultades para contactar a expertos independientes que pudieran asesorarla. Finalmente, el Banco Mundial la vinculó con la compañía Stan Tec, una firma especializada que tiene varias plantas similares en diversos países del mundo. De este modo, OSE, Stan Tec y el propio Banco Mundial están trabajando en las especificaciones técnicas para lanzar un pliego de licitación. El ozono, a través de la oxidación, eliminaría los compuestos de sabor y olor en el agua, así como las toxinas que provocan las cianobacterias. Su aplicación implicaría también una reducción del uso de cloro, en vistas de que el elemento también desinfecta. Si el ozono funciona bien en Maldonado, el ente copiará la experiencia en Aguas Corrientes, de donde se abastece Montevideo y el Área Metropolitana. Y eso podría copiarse en otros países de la región o el mundo.

Novedoso
EL semanario entrevistó al especialista del Banco Mundial, el ingeniero francés Jean-Martin Brault, quien alabó la situación del país en materia de agua potable y dijo que Uruguay es una especie de “laboratorio” para el mundo y la región. De hecho, su trabajo es traer al país “lecciones globales” y exportar al mundo soluciones aplicadas por empresas como OSE.
Brault explicó que el ozono es más potente que el carbón activado, que es lo que se usa hoy día para potabilizar el agua de Laguna del Sauce. “Es un reactivo que se probó que elimina absolutamente todo”, comentó. El ozono es oxígeno (O3) y es mucho más “inofensivo” que otras alternativas; se destruye en el camino, por lo que el agua no sale con ozono de las canillas domésticas. El costo de incorporar ozono al proceso rondaría los US$ 10 millones, señaló. “La experiencia de OSE les va a servir a muchos países de la región. Va a ser la primera empresa pública que va a probar el uso de ozono y eso es muy importante para nosotros también”, indicó.
El presidente de OSE, Milton Machado, confirmó que ya existe la decisión de incorporar el ozono, pero el BM decidió esperar al cambio de gobierno, por lo que la licitación quedará para el próximo período. Actualmente en la laguna se instalan más filtros de carbón granular, pero ya se prevén las plataformas para que más tarde se puedan instalar los tanques que requiere el sistema de ozono.

“Muy buena”
Brault señaló sorprendido que los uruguayos estiman que el agua potable del país “es muy mala”, cuando en realidad es “muy buena”; al punto que él mismo asegura que la consume en su casa. “Es muy difícil deshacer un evento mediatizado de mala calidad de agua”, indicó. Además, destacó el cambio que hizo la OSE en el último tiempo, que apunta a preocuparse por la satisfacción de los clientes.
Más allá de esos esfuerzos, Brault considera que las cianobacterias son un “problema de cuenca” que Uruguay deberá abordar junto con Argentina y Brasil. Se trata de un desafío “difícil” porque cada gobierno tiene prioridades diferentes, pero cree que es posible lograr avances si se encuentran intereses en común.
Brault también estimó que en temas de agua potable “Uruguay está muy avanzado, no hay dudas”. Entre lo que queda por hacer está el disminuir el agua no contabilizada, que ronda el 52%. Para ello OSE desarrolló una tecnología electromagnética que detecta las fugas por zonas. Proyectos como ese a la larga le permitirán a OSE mejorar mucho sus resultados. “Uruguay es un generador de conocimiento. OSE tiene todas las herramientas, la metodología y la mentalidad para lograrlo. Ahora hay que poner el esfuerzo y la plata. Van a ser muchos años de trabajo en los que no hay que perder el rumbo ni la fe”, señaló el ingeniero.