Para el juez de la causa “El Buñuelo” es un “peligro para la sociedad”

 

Ducho en estas lides, Néstor Fabián Correa Balladares, alias “El Buñuelo”, se presentó en la mañana del martes en el juzgado de San Carlos sin cinto puesto en sus pantalones, ni cordones en sus zapatos.
“El Buñuelo” sabía que al final de la audiencia se retiraría del juzgado en un móvil del Grupo de Respuesta Táctica rodeado de efectivos armados a guerra. “¡Soy inocente!”, exclamó cuando era sacado del juzgado por los efectivos policiales. Al mismo tiempo, su esposa insultó a los policías y cuestionaba la forma en que fue tratado su esposo. “Lo tratan como si fuera un violador”, gritó.
Momentos antes el juez Vital Rodríguez había finalizado la audiencia donde resolvió la prisión preventiva por 120 dias tal como lo había solicitado la fiscal Patricia Rodríguez en la audiencia del pasado 15 de mayo que quedó trunca por la presentación del recurso de inconstitucionalidad presentado por sus dos abogadas. La audiencia de la víspera no fue pública. Un efectivo policial le dijo a un periodista de esta casa que se retirara de la sede judicial. Al finalizar la misma, el juez Rodríguez aseguró que no había dado esa orden y que cualquier persona podría haber participado de la misma.

Inocencia
Rodríguez, dictó la prisión preventiva, imputando a Correa Balladares delito delito previsto por el artículo 31º de la Ley N° 14294 que castiga con encarcelamiento a las personas acusadas de negociar con drogas. “El Buñuelo” dijo que es inocente de los delitos. “Si soy yo vengo y me hago cargo de las cosas. No ando con vueltas. Si yo hubiera hecho algo malo (..) directamente vea los antecedentes míos porque no soy una oveja. En mi vida he hecho cualquier cosa. Dejé todo, dejé de vender drogas, estuve preso pero nada que ver”, dijo Correa Balladares.
Las abogadas de Balladares, Gabriela Gómez y Ana Audiffred, aseguraron al juez que su cliente se había ajustado a derecho desde la suspensión de la audiencia del pasado 15 de mayo. Ademas, aseguraron que su cliente fue acusado con el testimonio de tres testigos de identidad reservada presentados por la fiscalía, en todos los casos consumidores de drogas. Las abogadas presentaron cuatro declaraciones de vecinos de “El Buñuelo” en acta notarial que destacaron el comportamiento del mismo. La defensa tambien pidió que su cliente sea revisado por parte del Instituto Técnico Forense para determinar si es o no imputable en la causa por sus condiciones psicológicas. La defensa aseguró que el juez debería evaluar en esta parte del proceso las pruebas presentadas tal como lo establece un reciente fallo de la Suprema Corte de Justicia. “La parte jurisprudencial debe ser analizada en otra instancia”, respondió el juez. “Señor juez, entendemos que no solo nuestros testigos tienen que declarar en este momento. Todos los testigos deben hacerlo, incluso los testigos reservados protegidos de la fiscalía y los nuestros. Para que el señor juez puede llegar a la verdad material de los hechos”, enfatizó una de las abogadas.

Sentencia
El magistrado negó el planteo de la defensa y por el contrario dictó la prisión preventiva de “El Buñuelo”. “La medida fue necesaria para la seguridad de los testigos y no se entorpezca la investigación. Tampoco debe soslayarse que existe, a criterio de la sede peligro para la sociedad en tanto el señor Correa, según los informes agregados en el proceso se trata de un reincidente especifico. Tampoco soslayará la sede que el señor Correa en el día de ayer (martes) al ser solicitada su presencia en sede policial a los efectivos de cumplir con el dispositivo 99/2018 referente a la solicitud de formalización de hacer los trámites correspondientes en la Jefatura no se presentó, no quiso salir al requerimiento policial”; sentenció el juez.
“En cuanto a las medidas de la defensa de libertad con tobillera, esta sede entiende que no es suficiente a los efectos de precaver a los efectos de entorpecer la investigación por el Ministerio Público”. añadió Rodríguez. “Por dichas razones se hará lugar a las medidas cautelares solicitadas de prisión preventiva”, finalizó el magistrado.
Ante la decisión del juez, la defensa anunció que interpondrá un recurso de apelacion contra la misma. “En virtud, pedimos que tenga presente una solicitud de amparo por esta defensa para las seguridad fìsica y psicólogica de nuestro defendido ya que dos de sus hermanos han fallecido. El último hace poco en el Centro de Reclusión Las Rosas. Por lo tanto deben tomarse medidas de seguridad”, dijo. El juez les respondió que “El Buñuelo” no puede ir a Las Rosas por tratarse de una prisión preventiva.

Previa
“El Buñuelo” no había dado señales de vida el martes cuando una comisión policial lo fue a buscar a su casa del barrio Rodríguez Barrios de San Carlos. Esto inquietó al juez que lo interrogó al respecto: “Le voy a hacer una pregunta: Ayer, ¿por qué no se presentó ante la autoridad policial cuando fueron a su casa?! Y ahì se dio el siguiente diálogo: “No estaba”, respondió el acusado. “¿Dónde estaba?”, insistió el juez. “Me había ido a pescar”, respondió. A esta altura, las dos abogadas le pidieron al juez que el custodio policial no escuchara las respuestas de El Buñuelo. Una vez retirado el efectivo fuera de sala, el acusado le dijo al juez que en más de una ocasión fue agredido por los efectivos. “Tengo las piernas machucadas”, dijo. “La Policía jodió toda la noche afuera de la casa”, insistió. “El Buñuelo” luego le reconoció al juez que estaba en su casa cuando la Policía lo habia ido a buscar el martes. “¿Ustede radicó denuncia por los golpes?”; preguntó el juez. “No lo hago porque no salgo de la casa”; agregó.