Los docentes del Liceo Nº 1 de la ciudad de San Carlos resolvieron realizar un nuevo paro por 24 horas, con ocupación del centro, a causa de un episodio de violencia registrado la pasada semana, según informó la filial local de la Federación Nacional de Profesores (Fenapes). Algo semejante había ocurrido el pasado viernes, cuando los profesores emitieron un comunicado y reclamaron, entre otras cosas, que se colocara guardia policial en el local de estudios. Así las cosas, realizaron ayer “un paro activo”: están en el liceo, pero no dictan clases hasta que no se contemple su pedido.
“En el día de hoy nos hemos encontrado en total soledad en cuanto a la presencia de autoridades de este Liceo y del Consejo de Educación Secundaria”, señalaron en un comunicado. Por eso reclamaron que la reunión se efectúe este martes al comienzo del turno.
El paro de hoy fue votado en horas de la mañana en una asamblea en la que intervinieron más de 50 docentes, se informó. Los profesores afirmaron esperar que la situación se resuelva “cuanto antes”, para poder retomar los cursos.

Indeterminado
La profesora Beatriz Baliño dijo a FM Gente que los profesores asistieron este lunes a su trabajo y notaron que “no se había cumplido” con lo que “acordado con las autoridades regionales”. “El pedido era tener un guardia policial, ya fuera un 222 o de una empresa de seguridad. Y cuando llegamos, 7 y media, no teníamos esa presencia. Nos dicen que hay problemas burocráticos. Y que están tratando de agilizar el trámite. No lo tenemos por escrito, pero a partir de mañana ya habría guardia”, adelantó.
“Ahora estuvieron presentes la inspectora regional (de Secundaria) y el director. Y se fueron a la Comisaría a hacer las gestiones” agregó.
La docente dijo que ha recibido el apoyo y la visita de delegados de Fenapes, de profesores de otros liceos y de padres. La ocupación tendrá lugar hasta la hora 20. El paro “es indeterminado hasta que tengamos una respuesta. Mañana tendremos un paro activo. Vendremos a trabajar y si hay un guardia, un portero –si hay una respuesta, en definitiva-, los chiquilines entrarían a clase”, señaló.
El problema comenzó el jueves, cuando la madre y el hermano de una alumna que había sido agredida ingresaron al local liceal en busca del agresor. La conversación subió de tono mientras el muchacho pedía para ver al agresor de modo violento. Una alumna vio que este muchacho estaba armado y tuvo una reacción de pánico que debió ser atendida.
El gremio había anunciado el viernes que en el Anexo del liceo las clases no se reiniciarían “hasta que se designe un 222 para el local: se solicita igualmente este servicio, para el turno vespertino en el local principal del Liceo 1. También se solicita un equipo multidisciplinario de carácter urgente para el Liceo, además de auxiliares de servicio para el Anexo, un portero y más adscriptos”.

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