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La programada reforma de la clásica Rambla de los Argentinos de Piriápolis, signo distintivo del balneario desde el año 1910, comenzaría a ejecutarse en mayo de este año. Pero aunque los cambios ya habían sido expuestos y conversados con todos los comerciantes y operadores de la zona, ahora surgió una disidencia que amenaza con dilatar las obras.

En su momento la Alcaldía estimó que era necesario adecuar la rambla para que el destino mantuviera su competitividad y se adecuara al crecimiento que experimentó la ciudad en los últimos años. En mayo de 2012 fue aprobado el Proyecto de modificación y mejora de la Rambla de Piriápolis, realizado por el arquitecto Juan Pedro Venturini de la Intendencia de Maldonado. Ese mismo mes se presentó la iniciativa en la Casa de La Cultura de Piriápolis y fue acogida favorablemente por autoridades, gremiales y pobladores. En ese momento se estimó que al cabo de la respectiva licitación las obras comenzarían en 2013.

En aquella oportunidad, el secretario de la Asociación de Promoción Turística de Piriápolis (APROTUR), Pablo Gasalla, dijo que el proyecto transformaría “la estética de la rambla, con varios puntos fundamentales. Uno de ellos es mejorar la visión al mar eliminando el estacionamiento y desplazándolo a calles transversales. También se proyecta ensanchar las veredas para facilitar el tránsito de peatones; crear una ciclovía y espacios verdes con jardines y plantas y lugares para sentarse”, explicó.

Asimismo, dijo que la rambla es el “producto estrella de Piriápolis” y que las modificaciones apuntaban a facilitar los paseos peatonales “contemplativos” por la costanera. La mejora también se propone unificar un borde comercial costero liberando la vista hacia el cerro San Antonio, agregó.

Reticencias

Gasalla dijo en 2012 que “los más reticentes” a los cambios eran “los pobladores de muchos años”; aunque aseguró que se iba a “mantener intacto el patrimonio histórico de la rambla”.

Ahora trascendió que este martes quienes se oponen a las modificaciones han mantenido reuniones para definir acciones ante el próximo inicio de la remodelación. Los vecinos están preocupados por la eliminación de los estacionamientos en verano y algunos cambios en la circulación de vehículos, entre otras cosas, según dijo el semanario La Prensa, de zona oeste.
Mientras tanto, entrevistado ayer por FM Gente, el alcalde de la zona, Mario Invernizzi, admitió que hay objeciones de algunos vecinos. “Cualquier cambio en una rutina provoca un temor. Tenemos la absoluta convicción de que este proyecto implica una adecuación a los nuevos tiempos y una nueva forma de mostrar la fachada de Piriápolis”, señaló. Asimismo, estimó que “a la larga”, los comerciantes frentistas que hoy se preocupan se verán beneficiados por el nuevo diseño. “Hay que tener claro que el bien general prima sobre los intereses de los particulares”, estimó.
El jerarca aclaró que se mantendrán las dos manos de circulación y que solo se eliminará “parte” del espacio dedicado a estacionamiento. “Todas las adecuaciones donde queda mejor posicionado el peatón, comercialmente sirven”, indicó.
Por otra parte, Invernizzi destacó que el proyecto comenzó a estudiarse en el año 2000, cuando “las fuerzas vivas” convocaron a técnicos en urbanismo para definir la reforma. Luego “se hizo un estudio profundo y esa fue la base para los pasos siguientes”, dijo.
Por su parte, el intendente Óscar de los Santos también recalcó que se cumplieron todos los procesos de consulta a la población. “Los comerciantes van a tener el mismo potencial, yo diría más crecido, y adaptados a este siglo. Habrá más gente caminando por la calle, quien pasa en auto no compra. Es una oportunidad, hay que cambiar la mentalidad”, comentó.

En obra

Mario Invernizzi dijo ayer a la emisora local que aunque no se aprecien a simple vista, las obras de remodelación ya han comenzado. “El 90% de la obra crítica se hizo, que fue acomodar todos los pluviales de la rambla. La UGD ya cambió las entradas de agua e hizo la nueva cañería. Ya cambió la situación en cuanto a las aguas pluviales, con una inversión de 1,5 millones de dólares. (Los dólares) no se ven, pero han solucionado un montón de problemas y son trabajos previos necesarios”, señaló.
Asimismo, dijo que la segunda etapa de las obras se iniciará apenas se cumplan algunos trámites administrativos. Los trabajos empezarían en mayo y culminarían a fines de noviembre. La comuna trabaja “para acortar los tiempos y dar más aire antes de la temporada”, indicó.

 

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