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La fiscal de 2do. Turno, Andrea Naupp, quien pidió esta semana el procesamiento de dos policías que balearon el auto de dos autores de hurtos, dijo que los efectivos se excedieron en el uso de la fuerza. Los agentes dispararon contra el vehículo a pesar de que los prófugos no estaban armados e hirieron a uno de ellos, por lo que justificó su pedido de prisión preventiva, señaló. Por lo demás, indicó que el herido podría quedar paralítico, por lo que el agente que disparó podía ser acusado de lesiones “gravísimas”.

En un reportaje que concedió a FM Gente, la fiscal refirió que todo comenzó cuando la Policía recibió “una denuncia de hurtos de vehículos. Primero tres personas hurtaron un vehículo que estaba estacionado en la vía pública. Después hurtaron una garrafa. Luego intentaron hurtar otra garrafa, pero lo descartaron. Cambian de vehículo. Se apoderan de otro vehículo. Los móviles policiales fueron comunicándose la noticia de esos hurtos y comenzaron la persecución”, relató.
“De la instrucción realizada, surgió que solo desde un móvil se hicieron los disparos con arma de fuego. Los funcionarios de ese móvil realizaron al menos siete disparos, conforme surge de la foto del vehículo. Cuatro fueron realizados desde atrás, según surge de la carpeta técnica”, explicó. “A los efectivos se les incautó luego sus armas de reglamento”, con las que había realizado “al menos once disparos”, aunque “ellos reconocen haber efectuado menos de los que se constataron en el vehículo”, señaló. Además, dijo que cada policía tenía un cargador extra que no fue examinado en el momento de la entrega.

Detonaciones
Según la fiscal, los efectivos manifestaron en su defensa que intentaron detener el vehículo de los fugitivos. Como no lo lograron “continuaron posteriormente la persecución, hasta que lograron la detención” unos tres kilómetros más adelante de donde tuvo lugar el tiroteo. Otros policías dijeron que escucharon detonaciones cerca de donde el vehículo fue detenido.
En tanto, señaló que los dos encausados por hurto aseguraron que fueron “baleados por los efectivos” y que aminoraron la marcha porque el conductor resultó herido.
Naupp aclaró que los agentes señalaron que hubo dos instancias: en una se bajaron del auto, se apostaron y dispararon con intención de detener los maleantes. Pero no dispararon cuando lograron detener al vehículo. “Hay un disparo de frente, dos de costado y cuatro desde atrás. Uno de los disparos impacto en el apoya cabezas del acompañante”, comentó.
La fiscal añadió que, según los agentes, los perseguidos intentaron atropellar a los policías que dispararon, pero esto “no explica los disparos que vienen desde atrás. Ellos no se hacen cargo de esos disparos, de esas detonaciones”, afirmó. Naupp no quiso considerar el hecho como un caso de “gatillo fácil”, pero expresó que desde la fiscalía se entendió que “excedió los límites en los cuales (un agente policial) puede utilizar el arma”.

Normativa

La Ley de Procedimiento Policial establece las condiciones para el uso de las armas, lo que es considerado una “medida extrema”. Las armas no deben usarse “excepto cuando una persona ofrezca resistencia armada al accionar policial” o se ponga en peligro la vida del personal actuante o de terceros, destacó.
“En este caso se considera que no actuaron de acuerdo a las normas que establece el accionar policial en cuanto al uso de las armas. Los disparos fueron dados desde atrás… Se pueden entender los disparos desde el frente, en el supuesto caso de que estaban parapetados y se les vino el auto encima, hasta ahí se puede entender, porque corría riesgo su vida. Los disparos de costado es otra cosa. Pero los de atrás no tienen ninguna justificación, porque el auto se encontraba huyendo, saliendo del lugar. Y máxime por las lesiones que le causaron a uno de los encausados por el delito de hurto”, aseveró.
Naupp también explicó que en principio “es diferente la conducta del conductor” del móvil policial a la del otro agente, a juicio de la fiscalía, porque todavía no se conoce el auto de procesamiento del juez. Y aunque pueden surgir otros elementos en la instrucción del caso, “en principio, para la fiscalía aparece que el autor es el acompañante y el coautor es el conductor” del móvil.
También destacó que los encausados por el delito de hurto “no estaban armados ni exhibieron armas en el momento. O sea que, desde el punto de vista de la Fiscalía, no corrió riesgo la vida de los funcionarios policiales ni del personal interviniente”.

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