Una forma dedicada a la confección de prendas y artículos con materiales reciclados, Ruta 10 Upcycling, presentó el pasado viernes en Montevideo una línea de carteras denominada “Resurgir”, que fue confeccionada por personas privadas de libertad en el establecimiento fernandino de Las Rosas. La empresa informó que se trata del primer taller de marroquinería sustentable instalado en una unidad carcelaria. Las Rosas es conocida también en la jerga del Instituto Nacional de Rehabilitación como la UIPPL N.º 13.
Ruta 10 Upcycling se dedica a la creación de bolsos, carteras y accesorios a partir de caucho de cámaras de vehículos y otros materiales reciclados. El lanzamiento se realizó en “879 House”, un café y restaurante ubicado en el barrio capitalino de Pocitos. El show de productos se inició con la exhibición de un audiovisual acerca del proceso vivido en los talleres de la empresa. La línea “Resurgir” se presentó como una “colección atemporal que nace del encuentro de segundas oportunidades”. Por un lado, la recuperación del caucho de neumáticos en desuso que es transformado en carteras, bolsos y accesorios de excelente diseño, calidad y durabilidad. Por otro, una segunda oportunidad para las personas privadas de libertad a través de la capacitación y la obtención de un trabajo digno y un salario justo, indicó.

Convenio
Los trabajos de confección se realizan en la Unidad de Las Rosas desde el mes de setiembre del año pasado, gracias a un convenio firmado entre la empresaria a cargo del proyecto, Ana María de León Galindo y el Instituto Nacional de Rehabilitación.
Primero se realizó una etapa de capacitación para 60 internos, de los cuales un grupo de siete personas fue seleccionado para ser contratado y trabajar de manera efectiva en el taller. El lanzamiento de la primera colección inauguró esta segunda etapa en donde Ruta 10 Upcycling pasa de ser un proyecto educativo a ser un emprendimiento laboral.
Ana María de León destacó el apoyo recibido por parte del equipo de dirección de la Unidad y el compromiso de los internos que fueron seleccionados para trabajar. “Cualquiera de ellos tiene super puesta la camiseta”, señaló. “Hemos hecho jornadas de diez y doce horas para poder sacar esta producción, de modo que, realmente se sienten que forman parte de un colectivo”, agregó.

Trabajo digno
En su página web, la empresa afirma que en Las Rosas no se instaló precisamente una fábrica de carteras sino “un espacio de autodescubrimiento de las propias capacidades, de aprendizaje permanente, de colaboración, donde además de aprender las técnicas propias de la marroquinería en caucho, y poder acceder a un trabajo digno con una remuneración justa, las personas recibirán apoyo en otras áreas, desde capacitaciones complementarias (por ejemplo, aprender a tejer o a reciclar prendas para hacer la vestimenta para sus hijos) hasta apoyo psicológico específico”.
“Ruta 10 busca generar un espacio de confianza y de colaboración, del que cada persona se sienta parte y donde pueda poner en juego sus propias capacidades creativas, sus habilidades manuales y sus competencias de liderazgo, planificación y organización, búsqueda de la excelencia, cumplimiento, persistencia, trabajo por objetivos, autoconfianza y trabajo en equipo”. El taller montado en Las Rosas hace posible “conjugar buenos resultados económicos, con conciencia social y ambiental”, afirmó.

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