carcel

La jueza penal de feria de 10mo dispuso el procesamiento con prisión de los dos ciudadanos rusos acusados de estafa en un casino privado. Se trata de R.M. e I.T. de 46 y 39 años.

Los rusos fueron detenidos luego de que personal de seguridad del Hotel Enjoy Conrad donde se alojaban, detectaran maniobras ilícitas en la sala de juegos y alertaron a la Policía. Uno de los extranjeros se sentaba en una mesa de póker, como cualquier apostador. Se colocaba estratégicamente, con una minúscula cámara de alta definición disimulada en sus ropas, con la cual podía filmar las cartas de sus adversarios en el momento en que estos las orejeaban. Ocupaba siempre la posición cinco en la mesa de póker “Texas Holdem” (también conocida como posición UGT+2).

El ruso tenía un cableado debajo de su camisa y conexiones de audio en sus prendas de vestir. El jugador mantenía un brazo siempre extendido sobre el paño de la mesa, y con la otra mano levantaba apenas la esquina de las dos cartas que recibía. Sus adversarios cercanos también orejeaban sus naipes y la cámara minúscula del estafador registraba esa imagen, al igual que las cartas repartidas por el tallador.

Mientras tanto, el cómplice se quedaba alojado en la habitación que habían alquilado. “Esa era la central de comando”. A través de un monitor, antenas y equipos de audio, el cómplice recibía las imágenes y daba instrucciones a su socio. Así se embolsaron una pequeña fortuna de casi 20 mil dólares en dos días.

Arresto ciudadano

En la mañana de este martes se produjo un arresto ciudadano en la esquina de las calles Leonardo Olivera y Carlos Anaya. Un individuo fue detenido por un vecino que lo vio huir con una cartera que acababa de robar a una señora. La mujer, de 66 años, se encontraba en el estacionamiento de un supermercado ubicado en Camino Velázquez (Batlle y Ordóñez) cuando el desconocido le robó la cartera que sustrajo de su vehículo. Los gritos de la mujer alertaron al vecino, que salió exitosamente a la caza del ladrón.

Rapiña

En la tarde de este martes, una señora de 35 años denunció haber sido víctima de rapiña en un chalet sito en Florianópolis y San Ciro. La mujer se disponía a entrar a la vivienda cuando un sujeto la interceptó y la amenazó para que entregara la cartera. A pocos metros un cómplice lo esperaba a bordo de una moto, pronto para salir huyendo. El botín se redujo a un celular, documentos y 3.000 pesos uruguayos.

Personal del Área de Investigadores del Distrito II realiza las averiguaciones del caso.

 

 

 

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