Un grupo de vecinos de La Barra se manifestó este sábado para protestar por la reciente instalación de las nuevas antenas del sistema 5G de telefonía celular y solicitó que las retiraran hasta tanto no sea confirmado que no causan perjuicios a la salud de las personas que viven en el entorno. Por lo demás, la Comisión de Vecinos de La Barra y El Tesoro también se pronunció en contra de las antenas.
El grupo dijo en la ocasión que ya ha presentado cartas en muchos organismos pidiendo que se retiren las instalaciones hasta que se compruebe que son inofensivas. Según afirmaron, eso es lo que han hecho ciudadanos en otros países. La concentración tuvo lugar el sábado hacia las 11 horas de la mañana junto al local que Antel tiene en el balneario.
Movimientos similares de protesta se produjeron en muchos lugares del departamento cuando se instalaron las antenas para los celulares que hoy son de uso común. En todos casos se adujo daño al paisaje y eventuales perjuicios a la salud.

“La 5G nos está matando”, denunciaba el colectivo de vecinos en la convocatoria a la manifestación que se realizó; se “colocaron antenas en La Barra y Nueva Palmira solamente por ahora, pero lo van a hacer en todo el país”, indicaron.

Efectos 
Los manifestantes señalan que las antenas pueden tener efectos en la salud de las personas, por lo que también podrían afectar el turismo: “¿Quién va a querer venir a veranear a un lugar así?”, se preguntaron.
La 5G es la quinta generación de Internet móvil en el celular. Acaba de desembarcar en Uruguay de la mano de Antel y asegura ser entre 10 y 30 veces más rápida que su antecesora. Según la empresa estatal, posee una capacidad de conexión de hasta un millón de dispositivos por kilómetro cuadrado, en la que se puede navegar a velocidades mayores a 1 gigabyte.
Maldonado y Colonia fueron departamentos elegidos para estrenar el servicio con las dos primeras bases. A lo largo del año, se llegará a otros puntos del país.
El equipo instalado por Antel tiene el soporte de Nokia.
En abril, la ciudad suiza de Ginebra vetó el despliegue de 5G hasta que se demuestre que “no es perjudicial para la salud”, mientras el gobierno local pidió “estudios científicos independientes”. En tanto, la Unión Internacional de Telecomunicaciones y la Comisión Internacional para la Protección de la Radiación No Ionizante han venido estudiando estas problemáticas. Las conclusiones de estos organismos coinciden en que no hay evidencia científica de riesgos.