Después de cada tormenta la Junta Local de Piriápolis debe enviar máquinas a Punta Colorada para reabrir la ruta10 -la rambla del lugar- y retirar la arena en camiones, “procedimiento que está expresamente contraindicado por la Dinama y los especialistas en dinámica costera a nivel nacional e internacional”. Así lo informó la Comisión de Fomento del balneario (CFPC) que desde hace mucho tiempo se ha movilizado para evitar una ampliación de la rambla, cosa que figura en los planes de la IDM. Al respecto, los vecinos advirtieron esta semana que “la emergencia del cambio climático y la ocurrencia más frecuente de eventos extremos como vientos y marejadas erosionan y degradan la playa de manera irreversible” y dijeron que todo eso ya se percibe claramente “en muchas playas del departamento”. De allí que una vez más salieran a denunciar la situación a los medios de prensa.

“Desde hace años, la Comisión Fomento de Punta Colorada (CFPC) ha transmitido su preocupación y su reclamo por este asunto tanto a las autoridades locales como a las departamentales. Si bien ha habido disposición al diálogo, este no se ha traducido ni en acciones concretas para atender la emergencia ambiental ni en planes acordes a las necesidades y aspiraciones de los vecinos”, indicaron.

Sin novedad

Por otra parte, señalaron que el pasado 29 de marzo, la comisión concurrió a una reunión citada en Piriápolis por la Junta Local y el departamento de Medio Ambiente de la IDM. Allí había representantes de la Dirección Nacional de Medio Ambiente (DINAMA) y de diversas comisiones vecinales y estaba la arqueóloga Laura Brum del Centro de Investigaciones del Patrimonio Costero (CIPAC).

“Desde esa fecha, no estamos enterados de que se hayan tomado decisiones ni hemos recibido ninguna comunicación. Tampoco se citó una nueva reunión. La única actividad de la que somos testigos es la de los camiones cargando la arena que cubre las calles luego de cada temporal, mermando el volumen de arena de la playa”, señaló el grupo.

“En la reunión del 29 de marzo, la CFPC presentó una propuesta concreta de intervención en la playa en uno de los puntos críticos, la playa Este de Punta Colorada. A nuestro entender es una propuesta viable y que no requiere un gasto mayor”, agregó. “La protección del ambiente atañe a toda la población, no solamente a los vecinos” de esa zona, sentenció la comisión.

Esquema de estructuración

En la reunión del 29 de marzo, el presidente de la CFPC Daniel Caselli y el Arquitecto Fernando Giordano expusieron el punto de vista de los vecinos “fundado en una visión del problema desde el ordenamiento Territorial, con un futuro esquema de estructuración vial que facilite las tareas de restauración que previsiblemente se extiendan en el tiempo”. Su idea es la “declaración de zona afectada como área de restauración ecológica, desvío de tránsito y fijación de dunas”.

En cambio, la directora de Medio Ambiente de la IDM, Betty Molina, expuso verbalmente un proyecto de actuación que ha sido puesto a consideración de la Dinama. Esta iniciativa “propone la remoción de la arena en una franja de tres metros, al costado de la rambla y la colocación de vallados de palmas para retener arena y fijar las dunas con plantación de acacias y otras especies vegetales”, dijeron los vecinos.

“Durante la reunión manifestamos también nuestros serios cuestionamientos a la proyectada y ya licitada ampliación de la rambla por parte de la Intendencia de Maldonado, desde Punta Fría, pasando por San Francisco, y terminando al fin de la Playa Brava de Punta Colorada. (Hay varios carteles de la IdM en la costa anunciando dicho proyecto). Insistimos en no querer tampoco la luminaria proyectada, exagerada para las características de nuestro balneario”, indicó la comisión.

“Reiteradamente se mencionó una situación similar en la Playa San Francisco de corrimiento de dunas causadas por vientos fuertes. La arqueóloga Laura Brum, advirtió sobre varios sitios arqueológicos de esta franja costera para extremar precauciones en su cuidado. Los mismos están debidamente indicados en documentación que describe sus características y su ubicación. La Comisión Fomento de Punta Colorada entiende que es necesario y urgente salvaguardar el sistema de dunas asegurando su plena funcionalidad y fortaleciendo su capacidad ante los desafíos del cambio climático”, concluyó el mensaje del grupo.

No ha trascendido si la IDM atenderá estos reclamos en caso de ejecutar la obra planeada. Los mismos problemas se plantearon en las costas de Maldonado, Punta del Este y Piriápolis hace varias décadas. La solución de fijar las dunas y construir ramblas muy cerca del mar se reveló absolutamente negativa para las playas, que cada año han ido perdiendo arena. Así ocurrió también en Portezuelo, donde no se construyó una rambla pero los propietarios frentistas al mar estiraron los jardines de sus casas hacia el mar. La playa se redujo en un 60% en unos 25 años.