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En el mes de diciembre, mientras se corría el premio automovilístico de Fórmula E, el periodista del diario inglés The Guardian, Oliver Balch, se dedicó a recorrer la zona para redactar luego una extensa crónica que se publicó este miércoles en Londres. En ese trabajo, Balch describió todos los lujos y bellezas del balneario y su entorno y puso de relieve algunas excentricidades de una ciudad que, según dijo, huele a “cash and cool” (efectivo y de moda). El cronista se sorprendió de que los alquileres de verano pueden ser superiores a las cinco cifras en dólares, aunque precisó que Punta del Este es el “patio de recreo de la élite” de Argentina y Uruguay.

“Alquileres astronómicos y cero vivienda pública mantienen apartados a los que tienen de los que no tienen. Incluso las clases medias no pueden mirar ahí. Imaginen que Mónaco se mudó a Mali y se podrán hacer una idea: una ciudad geográficamente tan incongruente (Uruguay ocupa el puesto 82 en el mundo en términos de PIB per cápita, dos lugares por encima de Gabón”) y tan socialmente homogénea, que parece salida de un cuento de hadas”, comentó. En otra parte de su comentario, Balch describió a Punta del Este como un “gueto de oro” para los ricos en el que los pobres no pueden pagar estadía o alojamiento. El cronista pareció olvidar que también en su país las estaciones balnearias nacieron destinadas a una élite cuando no a la realeza.

“Mal paseo”

Andrés Jafif, el alcalde del balneario, fue entrevistado ayer sobre la crónica por la emisora El Espectador. Por supuesto, discrepó con la visión del británico. “Somos un grupo de pobres contentos, que podemos vivir acá, la pasamos bien, surfeamos, trabajamos y vamos a la playa”, señaló.

El jerarca dijo que no había tenido tiempo de leer la publicación en su totalidad. No obstante, consideró que Balch “dio un mal paseo. Invitaría al periodista que vea un poco mejor Punta del Este. Tiene que ir asesorado. Cuando ustedes viajan, cuando yo viajo, hay lugares para el turista y para el local. Cuando viajamos hablamos con amigos para saber cuáles son los lugares donde no nos van a matar. Este periodista ligó mal”, afirmó.

“Nosotros vivimos acá de toda la vida. No somos millonarios, tampoco pobres, pero vivimos dignamente y bien” aseguró. “Creo que si domino algo bien es el tema de alquileres. Aquí tenemos alquileres de 1.000 dólares en adelante. Hay opciones y por supuesto tenemos un público que es muy buen negociador: nos pelean tanto que hasta podemos, con la buena voluntad de los propietarios, llegar a bajar” afirmó.

Interés social

La crónica de The Guardian consignó que los alquileres y las compras son prohibitivos para la clase media y las personas de bajos recursos, que deben vivir fuera de Punta del Este. También consignó que no hay construcciones de interés social para que los menos pudientes puedan acceder a una vivienda.

“Esto no es de Maldonado o Punta del Este, es a nivel de un Plan Nacional de Vivienda” afirmó Jafif. “El gobierno ha incentivado un Plan de Vivienda Social, no solo en Punta del Este y Maldonado, y voy a hablar como operador inmobiliario: considero que no fue lo afortunada que tendría que haber sido en la venta porque los precios son altos. No depende de mí: soy alcalde de un municipio, estoy trabajando, viviendo la realidad de mi jurisdicción” aseguró. “Creo que el gobierno se tiene que poner más las pilas. Tierra hay”, añadió.

Rebuscarse

Cuando se le inquirió que opciones tiene un trabajador que gane 20 mil pesos en la mano y quisiera vivir en Punta del Este, Jafif dijo que “va a ser difícil. 20 mil pesos no es un sueldo muy alto para acá, pero eso es a nivel de una sola persona, una pareja en la que trabajan los dos, hay que rebuscársela. Supongo que todos se la rebuscan”.

“En Maldonado hay fraccionamientos a cinco minutos de la capital departamental y a 15 de Punta del Este, donde se venden terrenos de 300 metros entre 25 y 30 mil dólares, donde se ha vendido mucho, han comprado empleados que lo han pagado en cuotas, y esa misma gente es la que se pone a construir”, agregó.

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