Un grupo de okupas tendrá un plazo de cuarenta y ocho horas para retirarse de una vivienda del barrio Pine Beach de Punta del Este, según una intimación emitida por la fiscal Silvia Andrea Naupp. Los vecinos denunciaron que desde hace tiempo alrededor de quince personas vivían en el lugar.
La intimación partió de la fiscalía de turno ante la acción de funcionarios municipales que se presentaron en la mañana de este martes en la casa en cuestión con insumos de limpieza y una máquina retroexcavadora. Los trabajadores contaron con el apoyo de varios efectivos de la Seccional Décima.
A su llegada, los funcionarios fueron recibidos con insultos y todo tipo de comentarios despectivos de parte de alguno de los ocupantes ilegales de la vivienda. Empero, el trabajo fue llevado adelante sin mayor problema. Ante el planteo de abandonar el lugar de inmediato, los okupas exigieron que la intimación fuera por escrito. Esto motivó la respuesta de la fiscalía de turno que advirtió a los okupas que deberán abandonar la casa en menos de cuarenta y ocho horas. Caso contrario serán objeto del accionar de la fiscalía ante el juez de turno.
El director de limpieza urbana, Fernando Servetto, dijo que es la respuesta a las continuas denuncias de los vecinos sobre la presencia de okupas y a la absoluta falta de limpieza de existente en el terreno.

Difícil de mantener
El inmueble es propiedad de una ciudadana argentina quien lo recibió en herencia. Sin embargo, la supuesta propietaria no tiene el dinero necesario para poder solventar los gastos para mantener la vivienda, que es de grandes dimensiones y se encuentra en uno de los principales barrios residenciales de Punta del Este. Según trascendió, solo por el impuesto de contribución inmobiliaria existiría una deuda de sesenta mil dólares. Los gastos de limpieza serán cargados a la planilla de contribución inmobiliaria.
La vivienda se encuentra en la proa delimitada por las calles Apeninos y Gibraltar a una cuadra de la rambla y frente al colegio IUA.
El inmueble construido en dos plantas se desarrolla en un predio de 1933 metros cuadrados y se encuentra en estado de abandono desde hace tiempo. El amplio y cuidado jardín dio paso a un enorme cañaveral que cubre la mayor parte del predio generando desde hace tiempo reiteradas denuncias de los vecinos. La máquina retroexcavadora fue empleada para cortar el cañaveral existente sobre la esquina del terreno.
El caso fue denunciado en la anterior reunión de la mesa de convivencia ciudadana de Punta del Este. Vecinos del lugar exigieron la desocupación y limpieza del predio. Uno de los vecinos aseguró que la casa contaba con energía eléctrica gracias al trámite realizado por uno de los okupas. Los funcionarios pidieron a los vecinos que se hicieran cargo de tapiar las abertura de la casa. Uno de los vecinos dijo que el costo es de 600 dólares y que será aportado entre todos los residentes del lugar.

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