Hoy miércoles a las 18 horas, en el Club Rampla de Pueblo Obrero de Piriápolis, se realizará una audiencia pública para que el vecindario de la zona de Las Flores, el Cerro de los Burros y la cuenca del arroyo Tarariras pueda expresar su parecer sobre una autorización municipal que está en vías de aprobarse a un proyecto para establecer en ese lugar una planta de fabricación de hormigón y una zona residencial.
El proyecto “prevé la transformación de dos sectores de características diferentes, uno para el acondicionamiento del suelo para la implantación de actividades productivas, que se desarrollará como área de bienes y servicios; y otro sector como extensión del suelo urbanizado para actividad residencial”, reza un documento presentado a la IDM hace varios años y aprobado en 2017. “El área propuesta para la transformación de suelo está constituida por 46 padrones. De estos se propone la transformación del padrón N° 1446 a suelo suburbano de bienes y servicios para el desarrollo de un proyecto de producción de elementos de hormigón; y la transformación de los demás padrones a suelo urbano para uso residencial”, agrega el escrito.
La nueva audiencia pública se realiza en el marco del “PAI Ruta 73”, es decir, un “programa de actuación integrada”.
A nivel municipal, el caso se tramita en el expediente 2015-88-01-07146, iniciado por el señor Pablo Valeta.

Sitio arqueológico
Según la terminología de los vecinos de la zona, la iniciativa se aprobará “en plena localidad arqueológica Cerro de los Burros-Arroyo Tarariras”. La comisión vecinal ya se ha expresado en las redes sociales sobre el tema. “Hicimos nuestras observaciones y objeciones ya en dos ocasiones como investigadores en el área, lo mismo hicieron organizaciones sociales, vecinas y vecinos”, expresó una arqueóloga que ha trabajado en la zona.
Se trata, dijo de un “proyecto resistido por muchxs, que sienta un pésimo precedente para una localidad única en el departamento, con uno de los sitios arqueológicos más antiguos del país, publicado dentro y fuera de fronteras, con un registro arqueológico riquísimo, diverso y en investigación”. La zona, según la profesional es “una de las últimas cuencas costeras sin urbanizar en el municipio de Piriápolis, que atesora una diversidad de ambientes, paisajes y valores de conservación. Una zona con un vecindario diverso, activo y comprometido con su entorno. Todo lo cual merece otro cuidado de su patrimonio arqueológico, natural y paisajístico, en concordancia con lo que promulgan nuestras leyes y las directrices departamentales de ordenamiento territorial”, agregó.

Segunda vez
La iniciativa ya había sido puesta de manifiesto por la resolución Nº05590/2017 del 7 de Agosto de 2017. La primera audiencia pública se realizó en febrero de 2018. Más tarde, una resolución comunal estimó que “han sido levantadas las observaciones de la Dirección Nacional de Medio Ambiente del 14 de Setiembre de2 017 en Oficios 2930/17 y 2931/17” y que se ha completado “las etapas precedentes requeridas por la Ley de Ordenamiento y Desarrollo Sustentable y sus Decretos Reglamentarios” para la autorización.
La propuesta “abarca una superficie de suelo categorizada como Suelo Rural potencialmente transformable, ubicada sobre la cuenca hidrográfica de la Cañada Castro, afluente del Arroyo de las Tarariras, cercano al Pueblo Estación Las Flores al Norte y al Balneario Las Flores al Sur, frente a la Ruta Nº73, con una superficie aproximada de 112 HAS (62 padrones)”, destacó.
El proyecto fue puesto en conocimiento de OSE-UGD, Dinagua, UTE y Antel, y se comunicó a la DINAMA-DINOT del Mvotma, al Mintur, al 4º) MGAP, a la Junta Departamental de Maldonado, al Municipio de Piriapolis, Ecotecno, Anep (Escuela Nº45, Escuela Nº69) Cure-Udelar, ONG-Aprobioma, ONG Vida Silvestre Comisión Vecinal Playa Hermosa y a la Comisión Vecinos Cerro de los Burros.

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