En una exposición planteada la pasada semana en el seno del legislativo comunal, la edila frenteamplista María Servetto hizo alusión a dos situaciones en las que pidió ayuda a la comuna de Maldonado: el transporte de dos profesoras de equinoterapia que trabajan en Laguna del Sauce y las condiciones de trabajo de los funcionarios del cementerio de Maldonado.

Servetto comenzó por recordar que las profesores que ofrecen sesiones de equinoterapia en el Batallón de Ingenieros Nº 4 son honorarias y atienden a “veintitrés niños a los cuales se les otorga todo tipo de ayuda motriz”. “Las (profesoras) nos hicieron llegar un documento donde exponen su trabajo, explicando dónde y cómo realizan su labor, así como también de qué se trata la rehabilitación ecuestre, también llamada equinoterapia. El centro de equinoterapia se encuentra ubicado en el Batallón de Ingenieros Nº 4 ‘Coronel Ventura Alegre’ y se creó debido a la necesidad que demandan las familias de la Zona Oeste”, indicó.

“La equinoterapia es un método terapéutico y educacional que utiliza al caballo como instrumento, con un abordaje interdisciplinario en las áreas de salud, educación y equitación, buscando el desenvolvimiento biopsicosocial de las personas portadoras de diferencias o necesidades especiales”, explicó.

La edila señaló que “hoy en día el centro cuenta con dos ómnibus mejorados y acondicionados en el predio del batallón: uno de ellos funciona como sala de juegos y el otro cuenta con un depósito donde se guardan las monturas y todo lo que refiere al trabajo de las profesoras. Cuentan también con una batería de baños, que el Rotary Club ayudó a construir. Las instructoras del centro son dos, las cuales trabajan honorariamente con un total de veintitrés alumnos, y cabe destacar que hay una lista de espera, también para la zona de La Capuera, Pan de Azúcar, Piriápolis, etc. Parte del personal del Batallón, que son soldados, las ayudan con los caballos para que los niños puedan hacer la terapia. Dado que es una institución sin fines de lucro, nosotros quisiéramos que la Junta nos acompañara para solicitarle a la Intendencia que estudie la posibilidad de conseguirles a las profesoras ‒una viaja desde Minas y la otra desde Balneario Buenos Aires; las dos en forma honoraria, como ya habíamos dicho‒ al menos los pases libres para que estos niños puedan seguir contando con ellas. Vamos a pedir que la Junta nos acompañe, para ver si existe la posibilidad de que estas profesoras puedan seguir trabajando en forma honoraria, como lo están haciendo hasta ahora.

Ellos ya están tramitando la personería jurídica, pero como hasta el momento no le ha sido otorgada, la Intendencia no les puede ayudar económicamente; pensamos que dos pases libres no significarían demasiada erogación para la comuna”, concluyó .

El cementerio

Al pasar a abordar un segundo tema Servetto aclaró que de antemano que no era tan “bueno” como el primero. “Fuimos convocados por personal que trabaja en el Cementerio de Maldonado, que lo está haciendo en muy malas condiciones”, señaló.

“La gota que derramó el vaso fue lo sucedido este sábado cuando, teniendo que realizar un sepelio no pudieron subir al segundo y al tercer nivel (de nichos) debido a que no tienen un elevador. Hay uno, pero está roto; supuestamente está en Cylsa”, aclaró.

“Consiguieron uno prestado del Municipio de Pan de Azúcar, pero este sábado, cuando fueron a realizar un sepelio, cada vez que querían subir el elevador se les bajaba. Tuvieron que improvisar un sepelio a una persona –me parece aberrante–, donde su familia tenía su lugar para él”, indicó.

“Entonces, vamos a pedirle una solución a la Intendencia de Maldonado, a la alcaldesa Dina Fernández Chaves, aunque sabemos que se han comunicado con ella y le han pedido de todas formas que les arreglen el elevador y que compren una sopladora que necesitan para mantener la limpieza. Sabemos que hace un año y medio que no realizan la pintura del cementerio, pero la Intendencia cobra a las personas una tasa de mantenimiento”, indicó.

Según la edila los problemas que denunció afectan a los pocos funcionarios de la necrópolis, que “no pueden seguir trabajando en esas condiciones”.

“Vamos a pedirle a la Intendencia que, por favor, les dé lo que están pidiendo. Una sopladora sale U$S 300, sabemos que hacen viajes que cuestan mucho más. Creo que a la gente se le está cobrando una tasa de mantenimiento, la cual no se utiliza. No se realizan pinturas. Recién ahora mandaron a los Jornales Solidarios porque se viene el 2 de noviembre”, comentó.

“La gente de Maldonado sabe que la necrópolis siempre ha estado prolija y limpia. Vamos a pedirle a la alcaldesa que se ponga las pilas y que haga el mantenimiento que corresponde por lo que le cobran a la gente y que otorguen las sopladoras, como piden, para mantener limpio. Nada más, muchas gracias”, concluyó.

La edila pidió que sus palabras pasaran “a la alcaldesa y a la Intendencia”, más precisamente a la Dirección General de Higiene, que dirige Jorge Píriz. “La primera parte que pase a Políticas Diferenciales de la Intendencia y al Batallón de Ingenieros N° 4”, señaló.

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