Según un artículo publicado el pasado 26 de setiembre por la revista británica The Economist, los argentinos están pensando “en masa” venir a vivir a Uruguay y destaca a Punta del Este como uno de los lugares preferidos. La publicación explica que son principalmente dos los motivos que han despertado este interés, primero el decreto sobre beneficios fiscales que emitió el presidente en el mes de junio mediante el que se hace más fácil la radicación de extranjeros y segundo, pero no menos importante, el buen manejo que está haciendo Uruguay de la pandemia de coronavirus. El articulo fue replicado en varios medios del vecino país, entre ellos Infobae, El Cronista y el portal Infonegocios. 
La publicación destaca la iniciativa del gobierno de reducir el valor de la propiedad que una persona debe comprar para calificar para la residencia de USD 1,7 millones a USD 380.000. En ese sentido, destaca que, para los dueños de negocios, la inversión mínima se redujo de USD 5,5 millones a USD 1,7 millones, y que la moratoria fiscal de cinco años para ambos tipos de recién llegados se amplió a diez. De esa manera, los extranjeros ya no necesitan pasar seis meses al año en Uruguay para calificar para la residencia.
The Economist afirmó que la gestión competente de Uruguay del Covid-19 puede haberse convertido en un atractivo todavía mayor a los beneficios fiscales y destacó que el país tiene la tasa de pruebas más alta y la tasa de mortalidad más baja de América Latina, además de agregar que en Argentina siguen en aumento la cantidad de casos registrados, así como la cantidad de fallecidos. “La pandemia provocó una estampida”, dijo un agente inmobiliario en Punta del Este consultado por la publicación británica. Además, dijo que las consultas de los argentinos se multiplicaron por seis desde el año pasado. “Esto tiene los ingredientes de una mini guerra en el Río de la Plata”, advirtió.
En tanto, The Economist destacó que un magnate de la tecnología, que venía desde Buenos Aires a Montevideo aseguró que lo que lo mueve a mudarse es el miedo por su salud y la de su familia. La publicación también citó a un contador argentino para quien los motivos para venir a vivir a la zona giraban en torno a su disconformidad con el gobierno, “no puedo sentarme y ver a mi gobierno vaciar mi caja de pensión durante los próximos años con impuestos locos”, lamentó. El cronista de la revista británica también habló con Arturo, un empresario de la provincia de Buenos Aires, que se unió a la conversación en un café: “Ya me mudé y mi familia seguirá cuando termine el año escolar”.

Pocos
En tanto, The Economist remarcó que la tasa de natalidad de menos de dos hijos por mujer se encuentra entre las más bajas de América Latina. “La proporción de personas mayores de 60 años se encuentra entre las más altas. Los inmigrantes que compran propiedades pueden impulsar la economía al fomentar la construcción. A la larga ayudarán a pagar el estado del bienestar, uno de los más generosos de la región”, detalló.
Para la publicación británica, Lacalle Pou quiere gente de todo el mundo, pero su principal campo de reclutamiento es Argentina, cuya población es 13 veces mayor que la nuestra. “Sus asesores dicen que esperan que se reubiquen 100.000 argentinos. Para conciliar la inmigración con la salud pública, Uruguay requiere que los recién llegados sean puestos en cuarentena. En julio, Lacalle Pou concedió una serie de entrevistas a periódicos y televisión en Argentina promocionando los encantos de su país”, dijo.
Y también mencionó que el gobierno de Alberto Fernández está dificultando la vida de los ricos. “En diciembre de 2019 impuso un impuesto anual de hasta el 2,25% sobre los activos mundiales de ciudadanos y residentes. El Congreso está contemplando un impuesto adicional sobre las fortunas de más de USD 3 millones. Tales huevos de nido estarán seguros al otro lado de la frontera”, aseguró al tiempo de informar que “el gobierno argentino está tratando de frenar el éxodo con un decreto que dice que los argentinos que se reubican por motivos fiscales deben vivir en sus nuevas residencias durante al menos seis meses al año. Y que se les permitirá pasar solo 90 días al año en Argentina.
Aún así, la publicación destacó que unos 20.000 argentinos solicitaron cruzar el Río de la Plata este año.

En base a Infobae y The Economist

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