“Salvados por un pelo”, por Ricardo Garzón

En vigilia por el referéndum, parece que no se ha comprendido cabalmente que el país está al borde de caer en manos del Partido Comunista, como lo estuvo en las últimas elecciones, salvado por un pelo, léase apresurada coalición.
Estamos a un paso de perder la libertad, tal como la concibieron los padres fundacionales de la Patria, con mayor precisión el Jefe de los Orientales, José Artigas, mucho antes de la Jura de la Constitución de 1830.
“La Libertad de América forma mi sistema; plantearlo mi único anhelo”. Libertad actualizada a través de los tiempos, para consolidar lo que hoy estamos a punto de perder: el sistema republicano democrático de gobierno que nos rige.
Y que conste que no lo perderemos por la revolución sino por el voto. El país ha llegado a la bifurcación de caminos: Maduro, Díaz Canel y Ortega no están tan lejos.
El sistema político uruguayo es el principal responsable del desquicio. Con el despilfarro sostenido de los dineros públicos, (sí, del pueblo) y la falta de preparación educativa y cultural de la mayoría de los señores diputados y senadores, avanzamos inexorablemente hacia el abismo.
No se ha comprendido el titánico esfuerzo del presidente de la república para dar satisfacción a los reclamos populares.
Voltear el gobierno a como dé lugar, avanzando en estrategia sobre sus ministros, ayer sobre Salinas, indestructible, y hoy sobre Bustillo.
Transcurre en el recuerdo del poeta de la patria, en el verso de Zorrilla de San Martín, un “lustro de maldición, lustro sombrío!
Noche de esclavitud, de amargas horas,
Sin perfumes, sin cantos, sin auroras,
Vaga en la margen del paterno río”…