“Se flexibilizaron las normas de residencia fiscal”, por la Cra. Blanca dos Santos Cruz*

De acuerdo a lo anunciado por el gobierno, se dictó con fecha 11/6/2020 el decreto que flexibiliza las normas para la obtención de la residencia fiscal en Uruguay. Mucha era la expectativa, ya que a la avalancha de consultas que se dio desde diciembre por parte de los argentinos, se agregaron a partir de marzo de todas las nacionalidades. Ello se vincula a la situación de estabilidad que muestra Uruguay y a su exposición mundial por la forma en que se ha desarrollado la situación del COVID-19.-
Esta flexibilización busca atraer un real y nuevo flujo de inversiones de no residentes, por cuanto aplica a inversiones que se concreten a partir del 01/07/2020. La novedad es justamente esa y se debe cumplir con una de las dos siguientes condiciones:
1) Tener inversiones en bienes inmuebles al 31/12 de cada año por un valor superior a 3.500.000 UI (a la fecha aproximadamente U$S 390.000), siempre que se adquieran a partir del 01/07/2020 y que además se permanezca efectivamente en territorio nacional 60 días durante el año civil.
2) Tener inversiones en una empresa por un valor superior a 15.000.000 UI (a la fecha aprox. U$S 1.665.000) siempre que la misma se realice a partir del 01/07/2020 y se generen por lo menos 15 nuevos puestos de trabajo directo, en relación de dependencia, a tiempo completo y durante el año civil. Al final de cada año civil se computará la inversión acumulada desde el 1/7/2020. Podrán incluirse inversiones en especie cuya valuación se prevé. Los nuevos puestos de trabajo se computan también desde el 01/7/2020 y no pueden estar relacionados con disminución de puestos en empresas vinculadas.
Estas dos opciones que permiten obtener la residencia con inversiones menores a las exigidas hasta la fecha, se agregan a las otras opciones que continúan vigentes y que son:
– Permanecer en el territorio nacional más de 183 días (pudiendo tenerse salidas esporádicas), y radicando en nuestro país los intereses vitales (hijos, cónyuge, actividades sociales)
– Radicando en nuestro país los intereses económicos mediante una actividad que sea la proveedora de los mayores ingresos en relación a cualquier otro país (una empresa).
– Para inversiones anteriores al 01/7/2020, mantener inmuebles, al 31 de diciembre de cada año, cuyo valor de escritura actualizado supere aproximadamente U$S 1:800.000.-
– Para inversiones anteriores al 01/7/2020, participaciones en empresas, con proyectos declarados promovidos, por valor superior a aprox. U$S 5,5 millones.
Quienes no establezcan efectivamente su residencia e intereses vitales en el país, deberían tener en cuenta, de ser necesario, las condiciones para obtener la baja como residente fiscal de su país de origen y en el caso de Argentina, las reglas de desempate de residencia en el convenio Uruguay-Argentina. –
Se recuerda también que Uruguay libera a los no residentes que se radican en nuestro país, durante el año de obtenida la residencia fiscal y por 5 más, de pagar impuesto a la renta sobre rendimientos del capital obtenidos en el exterior, tales como intereses, dividendos, utilidades y similares. Luego de ese plazo los mismos estarán gravados a la tasa del 12%.

Estudio Impositivo Contable – Cra. Blanca dos Santos Cruz

*Especialista Tributaria del Mercosur