Finalmente, la justicia sobreseyó al comerciante encargado de la gestión del parador Ocean Club de playa Brava, que el día sábado 11 de enero había disparado a las piernas de un vándalo de nacionalidad argentina. El caso involucró también a otros individuos, todos hinchas de River Plate, que habían llegado a la zona para ver jugar a su equipo en el Campus.
En un confuso episodio, varios de ellos provocaron graves incidentes y daños en el parador, robaron la caja registradora y atacaron además a los guardavidas que estaban en ese lugar. Finalmente, este lunes la Justicia se expidió sobreseyendo al concesionario y a un grupo de empleados, porque habían actuado en defensa propia. Fueron formalizados varios de los hinchas acusados por los daños provocados en el parador; asumieron su responsabilidad, pidieron disculpas por su conducta y el caso se archivó.
Un día después de los hechos, el domingo 12 de enero, B.A. de 21 años, fue formalizado por un delito de hurto en grado de tentativa. Era quien había querido robarse la caja con la recaudación, pero, perseguido por la Policía debió dejarla tirada en la arena.

Reparación
Ese individuo cumplió una semana de pena en Punta del Este y luego pudo irse a su casa, en Argentina. Además, se comprometió a pagar a la víctima de su acto delictivo la suma de $ 70.000 como “reparación simbólica” por los daños que había causado.
Otro detenido, de 31 años e iniciales J.M.N., también fue formalizado más tarde.
Uno de los hinchas, de 36 años, fue el que recibió el disparo en una pierna y debió permanecer hospitalizado para recuperarse. El individuo llegó a un acuerdo, pidió disculpas y se hizo responsable de lo acontecido, cosa que fue aceptada por el concesionario del parador.