motosss2 (Copiar)Con el apoyo de diversas instituciones públicas y empresas privadas, la Unidad Nacional de Seguridad Vial (UNasev) emprendió el año pasado una gira por media docena de ciudades del país, en las que propuso a los motociclistas realizar un chequeo gratuito sobre el estado de sus vehículos. En total se inspeccionaron 1.173

y el resultado final fue algo preocupante: solo algo más del 30% de las motos estaban en perfectas condiciones. Un porcentaje prácticamente tenía problemas con el sistema eléctrico. La experiencia fue desarrollada en el marco de un plan denominado “Motociclistas más seguros”.

En cada una de las localidades, todas del interior del país, se realizaron unas 200 inspecciones técnicas gratuitas. En todos los casos se trató de actividades realizadas durante un día, en general en el horario de 10 a 17 horas, con la participación voluntaria de los motociclistas de cada localidad. Los dueños de los vehículos sólo debían mostrar la documentación vigente -libreta de propiedad y permiso de conducir- y presentarse con el casco correspondiente. Antes de cada uno de los talleres se efectuó la difusión en la página web de la UNASEV y en los medios de prensa locales.

Voluntariado

El trabajo de inspección técnica fue realizado por personal especializado de varias empresas locales públicas y privadas que voluntariamente brindaron su apoyo para continuar desarrollando a nivel nacional el Plan Motociclistas más Seguros. A cada participante de la actividad se le obsequió un chaleco reflectivo y 1 litro de aceite para la moto, además de la ficha de inspección y material informativo y de prevención general y de conducción segura de motos. También se dispuso de un simulador de manejo de motos, para que los participantes pudieran utilizarlo. Entre todos los participantes se sortearon 40 cascos protectores que fueron donados por el BPS y 10 renovaciones de seguros donados por el BSE.

La Unasev aclaró que si bien la cantidad de motos inspeccionadas es relevante, esto “no constituye una muestra aleatoria y estadísticamente representativa de todo el parque de motos del país ya que presenta un sesgo hacia un tipo de conductores más apegados al cumplimiento de normas y con cierta preocupación por el estado de su moto”.

“Por ello, los resultados deben interpretarse con esta reserva, más allá que constituyen una información sumamente valiosa para comprender la realidad actual de las motos en el país”, indicó la institución.

Diferencias

Del total de participantes, algo más del 70% tenía el seguro (SOA o superior) vigente al momento del taller y más del 80% de los motociclistas asistieron con un casco certificado, aunque se constataron diferencias en ambos controles cuando se analizó por separado el resultado de cada localidad.

Se destacó el alto porcentaje de motos con seguro vigente en Paysandú y los cascos certificados en Montevideo, Ciudad de la Costa y Mercedes. En cambio, llamó la atención la baja cantidad de motos con seguros en Salto, con un porcentaje por debajo del 50%.

Una de las características de las motos inspeccionadas que se registró tiene que ver con la cilindrada del motor. Los datos revelan que 3 de cada 4 motos que asistieron a estos talleres eran de entre 100 cc y 150 cc de cilindrada. Si se agrupa en función de las categorías actuales del permiso de conducir, el 7% corresponde a motos pueden conducirse con el permiso G1, el 87% con el G2 y un 6% deben tener el permiso G3.

En cuanto a las marcas de las motos que se presentaron en estos talleres, se registró una fuerte concentración en sólo dos marcas (Yumbo y Winner), que juntas representan más de la mitad del total.

En lo que respecta a la antigüedad de las motos, casi el 63% tiene hasta 5 años , un 26% entre 5 y 10 años y solamente un 11% con más de 10 años. Como dato interesante, la moto más antigua que se presentó a los talleres, fue una Honda del año 1964, que concurrió al taller en la ciudad de Fray Bentos. Esta moto fue inspeccionada y no se le constató ningún defecto; estaba en perfecto estado

Defectos constatados

Para el registro de cada inspección se elaboró, en conjunto con las empresas y los técnicos que trabajaron en los talleres un formulario único con 41 ítems a revisar en cada moto, definiéndose 4 categorías de valoración para cada uno: sin defectos, con defecto leve, con defecto grave y con defecto muy grave.

A cada participante se le entregó una copia de ese formulario de inspección, en el que además figuraban observaciones particulares sobre el estado de la moto. “Como resultado principal de estos talleres podemos decir que de las 1.173 motos que se presentaron, solamente 1 de cada 3 pasaron la inspección sin constatarles algún defecto, por lo que a 790 motos se les hizo alguna observación por el defecto en alguno de los ítems inspeccionados. Resulta preocupante el hecho de que casi el 40% de las motos inspeccionadas presentó algún defecto valorado como muy grave”, dijo la Unasev.

“El sistema de iluminación y la instalación eléctrica es donde más defectos se detectaron, siendo que algo más de 1 de cada 3 motos presentó algún defecto en uno de sus componentes. Es así que en el caso del sistema de iluminación, en el 64% de las motos que presentaron defectos los mismos fueron catalogados como muy graves (lámparas quemadas, problemas de mala fijación de faros y señaleros, sin luz de freno, etc.)”, agregó.

Algo similar sucedió con los espejos, con el 61% de defectos muy graves (seguramente por ausencia de alguno), mientras que en los demás grupos los defectos graves se ubican en promedio en el entorno del 45%.

Por último se analizó la relación de la constatación de defectos con la antigüedad de la moto. La cantidad de motos con defectos aumenta en función de su antigüedad, algo esperable en cualquier tipo de vehículos. Mientras que en las motos del año, 2 de cada 3 no presentaron ningún defecto, en las que tienen 10 años de antigüedad sólo un 15% no presentaron defectos.

De todas formas, la Unasev estimó llamativo que entre las motos de 2 años sean más las que tienen defectos. “Esto evidencia de alguna forma la escasa cultura de mantenimiento de los vehículos así como también la baja calidad de algunos elementos de fábrica de estos vehículos. A su vez, refuerza la necesidad de avanzar lo más rápidamente posible en el proyecto que se ha impulsado por la UNASEV para la implementación de la ITV (Inspección Técnica Vehicular) para las motos en todo el país”, agregó.

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