barrerasPor Andrés Gananci

El emprendimiento está cada vez más en auge. Existen muchas personas con el deseo de dar ese paso en sus vidas hacia el cambio, con visiones empresariales y grandes expectativas, pero un gran número se queda a las puertas de intentarlo por miedo al fracaso.

Un estudio elaborado por el IEEM de la Universidad de Montevideo en la última edición del GEM (Global Entrepreneuship Monitor) reveló que más de 350.000 uruguayos iniciaron un negocio propio en los últimos tres años. Y de este estudio se sacaron algunas conclusiones:

-La tasa de actividad emprendedora ha incrementado con respecto a los últimos seis años atrás.

Uruguay es una de las naciones con tasa de emprendimiento por oportunidad más alta del mundo, ya que las razones por la que se emprende en el país es para aprovechar una oportunidad comercial.

Esta nación ocupa el séptimo lugar de 67 países a nivel mundial y el tercero de América Latina, detrás de Chile y Colombia.

– el 52% de encuestados afirman que tienen las habilidades para emprender, pero un 31% admite que el miedo al fracaso podría impedir el inicio de un negocio.

Todo esto apunta a que el país está dando pasos agigantados hacia el desarrollo de una cultura emprendedora, lo que lleva a un crecimiento económico del país. Pero de nada sirve empezar a concienciar a la sociedad y fomentar la educación en este ámbito si las principales figuras, los emprendedores, no son conscientes de cuáles son las razones por las que su negocio puede fracasar. Tomar conciencia de todas ellas y analizarlas en profundidad podría evitar un desastre:

  • No tener un plan de negocios: cuando alguien decida iniciar un negocio, es una regla de oro elaborar un plan de negocios donde se recojan datos claves del negocio tales como qué se va a vender, cuál será el mercado, quién será la competencia, cuál será la ventaja competitiva que diferencie a unos de otros, los costos y la inversión requerida. Un plan de negocios ayudará al emprendedor a planificar su proyecto y a visualizar los posibles errores que pueda cometer, la financiación requerida y servirá de ayuda para diseñar una buena estrategia de ventas.
  • Comenzar un negocio a lo grande: para ser un emprendedor exitoso es necesario tener la capacidad de asumir riesgos y ser consciente de que ese riesgo aumenta si se inicia un negocio con una gran inversión, sin saber si será rentable o no. Por ejemplo, en lugar de comprar un local, una buena opción al principio puede ser alquilarlo. Intentar evitar caer en deudas al principio puede ser decisivo para que el negocio sobreviva o no.
  • No tener reservas: es recomendable que al iniciar un negocio, el emprendedor tenga una reserva como mínimo de los 6 primeros meses para desenvolverse hasta la obtención de algunos beneficios.
  • No poner un precio adecuado a tus productos o servicios: es un error ofrecer un producto o servicio de calidad y que a su vez sea el más barato del mercado. Esta estrategia no llevará a ningún lado, únicamente al cierre del negocio.
  • No se puede hacer todo sólo: el emprendedor tiende a creer que sin ayuda puede llevar las riendas de su negocio, pero esto es una gran equivocación: estar rodeado de gente con los mismos intereses y la misma visión empresarial, puede ayudar a superar los obstáculos de la empresa rápidamente.
  • Falta de adaptación: conocer el mercado, entender a los clientes, analizar sus hábitos de compra y necesidades, y escucharlos serán los puntos más importantes a tener en cuenta para que un negocio siga creciendo. No se puede olvidar que la mejor herramienta de marketing es el cliente, ya que será el encargado de promocionar esa marca si queda satisfecho con ella.
  • No anticiparse o reaccionar ante la competencia, tecnología u otros cambios en el mercado. La sociedad evoluciona tan rápido, que al estar tan centrado en un negocio, a veces no se tiene en cuenta algunos aspectos, los cuales pueden ser determinantes para la supervivencia de un negocio. Esos cambios pueden estar relacionados con la tecnología, el no estar actualizados con las novedades que se van implantando, o con las mismas necesidades del cliente, que vayan cambiando y no se tengan en cuenta por falta de atención.

Y, ¿cómo se puede combatir todo esto? Tener conocimientos sobre administración de empresas, gestión, finanzas, marketing podría ayudar a tomar decisiones adecuadas y eficaces en todas las etapas de crecimiento de una empresa. Además, al principio puede resultar rentable contratar a expertos en estos temas para consolidar aún más las bases del negocio.

Descripción del autor: Andrés Gananci es un emprendedor y aventurero apasionado de la vida que fundó su primer negocio online con tan sólo 17 años. 12 años después, sigue viajando por el mundo mientras trabaja desde casa. http://gananci.com/.

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