Un estudio sobre rentabilidad de alojamiento turístico en Uruguay entre 2014 y 2016 que el ministerio del área encomendó a la consultora PwC concluyó que las tarifas públicas no representaron un factor de desequilibrio en la rentabilidad de los establecimientos hoteleros. El informe usó insumos de la Dirección General Impositiva y del Banco de Previsión Social, dado que el sector privado fue remiso en aportar información.

El trabajo fue presentado por la ministra de Turismo, Liliam Kechichian, el pasado jueves 10. Se trata del primer estudio sobre rentabilidad de alojamiento turístico en Uruguay entre 2014 y 2016. La jerarca estuvo acompañada por el subsecretario Benjamín Liberoff y el presidente de la Cámara Uruguaya de Turismo, Juan Martínez.  

Del sondeo presentado se concluye que el alojamiento representa más del 30 % del gasto de los visitantes, y, dada la necesidad del sector de contar con información, el Ministerio de Turismo financió el proyecto junto con la Oficina de Planeamiento y Presupuesto y Uruguay XXI.

El trabajo fue elaborado con el objetivo de conocer la rentabilidad del sector, según estacionalidad, clasificación y ubicación. Fue realizado por la Consultora PwC entre octubre de 2017 y febrero de 2018, que fue la única que se presentó a un llamado público realizado el año pasado.

 Limitaciones

Kechichian reconoció que el estudio afrontó limitaciones, debido a la escasa colaboración del sector privado en el aporte de información. Como no fue posible contar con una muestra representativa de información proporcionada por los establecimientos  seleccionados, el análisis de la rentabilidad se limitó únicamente a la información de balances presentados por las empresas a la Dirección General Impositiva. “Falta comprender que aportar cifras de calidad es importante para el sector privado y para el diseño de las políticas públicas”, expresó la jerarca.

En una primera instancia, se solicitó la información a 96 establecimientos de los 498 registrados en el ministerio, según una estratificación por zona y tamaño del hotel, 24 de inclusión forzosa, y el resto, seleccionados de manera aleatoria, pero cuidando mantener una representatividad de distintos tamaños y categoría de hoteles.

Nos cuestionamos la incidencia de los costos laborales y de las tarifas públicas respecto de los costos totales de los hoteles y procuramos constatar su evolución creciente, decreciente o estable”, explicó un especialista de PwC, que expuso los contenidos del informe. “Los costos laborales tuvieron una pequeña suba en aquellos hoteles de mayores ingresos. Estos tuvieron costos laborales mayores, aunque no se pudo discernir si esto obedece a un mayor número de personal contratado o se debe al incremento real del salario”, dijo.

Los costos laborales a nivel sectorial son muy estables, aunque el incremento mayor se genera en Montevideo, lo que es muy coherente con los hoteles de ingresos mayores, que están ubicados precisamente en la capital del país”, añadió. El representante de PwC adelantó que “en relación a las tarifas públicas, se verificó un panorama de estabilidad durante los tres años, no hubo un incremento importante en la estructura de costos en las tarifas públicas en todos los cuartiles y zonas”.

Sin peso

Por su parte, Kechichian resumió que, claramente, las tarifas públicas no aparecen como un factor de desequilibrio en la rentabilidad de las empresas. “Sí, hay mayor rentabilidad y estabilidad en Rocha y Maldonado y algo menos en Colonia y Montevideo”, resumió.

Autoridades del ministerio y de la Cámara Uruguaya de Turismo coincidieron en la necesidad de contar con un observatorio en el área de la hotelería para obtener más información. El planteo fue corroborado en el proceso de actualización del Plan Nacional de Turismo 2020 con vistas al 2030, que será presentado en el mes de setiembre, y en cuya elaboración participan actores públicos y privados del sector.

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