dgiEl Tribunal de lo Contencioso Administrativo desestimó la acción de nulidad presentada por el colegio St. Clares College de Punta del Este contra la resolución de la Dirección General Impositiva que obliga a los colegios a brindar información tributaria.

Según consignó el diario El País en su edición del jueves cuatro años atrás la Dirección General Impositiva instruyó a los colegios privados e instituciones deportivas sobre la necesidad de informar la identidad de quienes pagaban cuotas.

La iniciativa permite que el organismo de contralor cruce esa información aportada por instituciones deportivas y educativas con los datos aportados por las personas que deben abonar el impuesto a la renta de las personas físicas.

De esta forma, se trata de contar con una herramienta más para poder fiscalizar el pago de los impuestos por aquellas personas físicas que se encuentren en los estándares fijados por el organismo recaudador.

El mencionado medio montevideano recordó que la iniciativa de la Dirección General Impostiva provocó un gran alboroto y polémica en tanto las instituciones involucradas en la medida advirtieron que quedarian expuestas a violar el secreto profesional, entre otras explicaciones que brindaron.

Desestimado

“Desde 2012, las instituciones educativas privadas (desde colegios hasta universidades) y clubes deportivos deben incluir todos los años en su régimen especial de documentación los datos de clientes que gasten más de 70.000 Unidades Indexadas anuales en el primer caso (unos $ 206.374 actualmente) y 30.000 UI en el segundo (unos $ 88.446)”, señaló la nota de El País.

“El St. Clares College de Maldonado impugnó la resolución de DGI para pedir datos y luego de cumplido el plazo legal, presentó un recurso de nulidad de la misma ante el TCA. El fallo del TCA desestimó la demanda y confirmó la resolución por unanimidad de sus cinco miembros. El Tribunal rechazó uno a uno los argumentos planteados por el colegio. Entre ellos, estaba el de que proporcionar la información a DGI violaría el derecho a la intimidad de quienes abonan las cuotas” agregó.

El diario asegura que en esa posición el TCA entendió que “la supuesta afectación alegada por la parte refiere a un derecho subjetivo (derecho a la intimidad) cuyo titular no es la accionante, sino en todo caso otros sujetos de derecho”.

Pero además, el Tribunal señaló que “si se soslayaran estos obstáculos formales y se analizara la compatibilidad de la resolución impugnada con la referida ley (de Protección de Datos Personales), de todos modos debería concluirse que la atacada no vulnera el régimen legal”.

Es que para el TCA “la propia Ley 18.331 consagra determinadas excepciones al principio del previo consentimiento informado” para dar datos por lo que este no será necesario “cuando los datos se recaben para el ejercicio de funciones propias de los poderes del Estado o en virtud de una obligación legal. Y en tal sentido, cuesta imaginar una función más propia de los poderes del Estado que la actividad de fiscalización y recaudación de tributos”.

Otro argumento rechazado del colegio fue que al dar esa información, incurriría en el delito de revelación de secreto y que se vulneraría el secreto profesional. Por un lado, el TCA afirmó que “los datos a que refiere la resolución impugnada no se corresponden con aquellos propios de una relación profesional-cliente, sino que son ajenos a la materia propia del secreto profesional” y por otro que “el presente caso no implica cuestiones relativas al secreto profesional, sino en todo caso al secreto comercial” que cede en determinados casos, como el de fiscalización de tributos.

Contenido publicitario

1 COMENTARIO

  1. En la etapa previa a la Revolución Francesa se hacía esto. Buscar a los delatores que pudieren aportar datos de los contribuyentes. Se creó luego(Revolución mediante), una nueva democracia basada en derechos universales y entre los más importantes la de que SOLO EL PUEBLO CREABA TRIBUTOS. Cuando veo un país tan hermoso como Uruguay, seguir las huellas de Argentina me espanto! El estado moderno se fue apropiando poco a poco del dinero nuestro en función NO de nuestros deseos y-o necesidades sino, las del mismísimo Estado, que se asemeja a los reinados pre-revolución. Lamentablemente, pronto tendremos que volver a resolver este problema que, resuelto hace más de 200 años, ha vuelto.

Comments are closed.