amorinbatllePor el senador José Amorín

En medio de una campaña electoral todos los partidos muestran sus cartas, informan de sus programas y critican, como no, a los adversarios. Son las reglas del juego democrático. No obstante hay cosas que escapan a estas reglas, son practicadas por algunos candidatos y no está bien. Ese es el caso de las declaraciones del vicepresidente de la República, Danilo Astori, quién hace unos días, en actitud desafiante, dijo que el único que tiene equipo económico es el Frente Amplio y preguntó, con arrogancia, donde están los equipos de la oposición.

No vamos a hablar por el resto de los candidatos, vamos a hablar por el Batllismo. Y le podemos decir al contador Astori que la soberbia es mala consejera. Equipo económico tiene el Batllismo: Julio DeBrun, Ariel Davrieux, Gustavo Cola Cancela, Isaac Alfie, Luis Mosca, Marcelo Brasca, Carlos Steneri, Ignacio Munyo, Rodrigo Vera, Nicolás Albertoni, Ignacio Alvarez y varios más.

¿Qué podemos decir de ellos? Fueron los hombres que tuvieron la responsabilidad de dirigir la economía del país en los momentos buenos y en los malos. Y junto a ellos está un grupo de jóvenes con sólida formación, capaces y con ganas de aportar ideas, propuestas y su desenfadado aire joven.

Muchos de nuestros asesores, los mayores, debieron navegar en las aguas encrespadas de la crisis de 2002, cuando el país estuvo al borde del abismo y salió gracias al profesionalismo y la capacidad de estos hombres que hoy integran el equipo que, estamos seguros, dirigirá la economía del país a partir del 1° de marzo del año que viene.

Si miramos al equipo del FA, ese que es destacado por Astori, y sin entrar en la capacidad profesional de cada uno de ellos, ¿Qué vemos? Un 3% de déficit fiscal o la deuda por las nubes en la mayor bonanza que el Uruguay haya conocido. Ni hablemos sobre su Plunagate, en donde han sido directos responsables de un escándalo que pasará a la historia y que dejó, por ahora, a un ex ministro de Economía y un presidente del Banco República procesados por la Justicia.

En este sentido, el contador Astori insiste con negar realidad. Lorenzo y Calloia no actuaron bien. No fueron los únicos pero el fin no justifica los medios. Por esa razón fueron procesados.

Hablar de equipos económicos implica hablar de propuestas, de ideas, y de eso no vemos en el discurso del Frente Amplio. Vemos solo más de lo mismo. O hablan de un giro a la izquierda, que no sabemos claramente que significa. Nosotros hablamos con claridad. Hemos dicho que vamos a derogar el Impuesto a la Renta de las Personas Físicas y el Impuesto a la Asistencia de la Seguridad Social. Es una propuesta viable que va a beneficiar directamente a la gente.

Vamos a eliminar los cargos de confianza creados por el Frente Amplio en estos años, cargos que en la enorme mayoría de los casos no tienen razón de ser. Reduciremos el gasto público eliminando el gasto superfluo y reorganizando las políticas sociales para hacerlas más justas y eficientes, para que en definitiva constituyan herramientas de ayuda y ascenso social.

Proponemos integrarnos a la Alianza del Pacífico, un grupo de países exitosos que han decidido seguir un camino propio. Un grupo en el que está Chile, nación con un gobierno de izquierda, quién puede ponerlo en duda, pero libre de ataduras ideológicas que a la larga terminan por arruinar la vida de la gente y los países.

Del otro lado escuchamos más de lo mismo. Seguirá el IRPF, seguirá el IASS, seguiremos prisioneros del Mercosur, de una relación con Argentina que claramente nos perjudica.

Por todas esas cosas hay que cambiar. Y nosotros tenemos propuestas e ideas para cambiar. Por eso es que convocamos a todos los uruguayos que ven en el Batllismo una opción para el país a que nos acompañen. Porque el país que queremos, será batllista.

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