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Uno de los tres ganadores del super 5 de Oro del domingo pasado tiene 67 años y vive en una casa cedida de por vida por la Intendencia en el populoso barrio Maldonado Nuevo. El cupón ganador, como tantos otros que se jugaron en esa zona de Maldonado, casi no pudo ser procesado por un inoportuno corte de energía eléctrica que afectó al lugar en las primeras horas del sábado. Sin embargo, las cosas se arreglaron y el hombre pudo obtener su premio.

“Me dicen El Viejo”, respondió el nuevo millonario al ser entrevistado en la mañana del lunes por la emisora FM Gente. Su esposa es la única familiar que tiene. “Cuidate”, le dijo su mujer cuando se enteró que era uno de los tres ganadores del super pozo.

“Antes de llegar al kiosco ya me había enterado que había ganado porque los vecinos me habían dicho. Son los números que yo sigo. Me los regaló un amigo esos números, hay que ser terco, seguir los mismos números y ser caprichoso”, refirió.

Así es que en todos los sorteos de los miércoles y domingos, el flamante millonario jugó los números de siempre en el kiosco “Vivir y Dejar Vivir” de la esquina de la calle 7 – Caracará- y Camino de los Gauchos.

En esta oportunidad reiteró la jugada a las 11:04 del sábado. “Vos me vas a vender el 5 de Oro algún día”, le dijo el sábado a Leticia Mariño, propietaria del kiosco, afirmó el ganador.

Mudanza

El “Viejo” se presentó ayer de lunes en la agencia oficial Nº 6 de Maldonado para presentar el cupón. Allí le informaron que el cobro deberá efectuarse en Montevideo.

El hombre comparte la casa con su esposa, que está muy enferma desde hace tiempo. Ahora podrá comprar una casa más cómoda para atenderla mejor.

“Trabajé en la construcción pero tuve que dejar para cuidar a mi mujer que está en cama enferma. Alquilo la casa de por vida a la Intendencia pero se la voy a entregar”, afirmó el ganador. “Me voy del barrio porque no me sirve la casa. Es linda porque es nueva pero necesito terreno. No tengo idea adónde ir”, explicó.

De todos modos, destacó que su prioridad es poder tratar mejor a su señora, que está muy controlada por los médicos. “No estoy en condiciones de hablar”, agregó el “Viejo” al despedirse.

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