terminalPor Esc. José Rapetti Tassano

La inminencia de una campaña electoral que al oficialismo se le presenta complicada, hace incurrir a la actual Intendencia de Maldonado en el apuro por adelantar o iniciar proyectos. A escasos 2 meses (Semana de Turismo en medio) de la elección de mayo, se precipita a la Junta Departamental y la opinión pública con la propuesta de una Terminal ÚNICA DE ÓMNIBUS para Maldonado- Punta del Este. La iniciativa de construir una Terminal sola para las dos localidades, deriva en eliminar las actuales Terminales instaladas en Maldonado, y la de Punta del Este.

Por un lado, que Maldonado cambie o tenga otra Terminal, es menos objetable, y tal vez sea motivo para una discusión posterior entre los diferentes partidos políticos sobre ese punto.

Por otro lado, está la intención de eliminar la Terminal de ómnibus de Punta del Este sin que hasta ahora haya razones para ello.

 

LA TERMINAL DE PUNTA DEL ESTE. Afortunadamente un grupo de vecinos, usuarios, comerciantes y en general gente que defiende el turismo, se ha manifestado en contra de esa idea de cerrarla. Se han hecho reuniones, se ha juntado firmas, se ha presentado ante la prensa, y también esa comisión fue recibida por el Concejo Municipal de Punta del Este, donde expuso su firme decisión de DEFENDER LA PERMANENCIA DE LA TERMINAL DE PUNTA DEL ESTE. En clima constructivo, quedó claro que los vecinos continuarían su frontal defensa de la Terminal. A la vez se solicitó y se obtuvo el compromiso del Alcalde de continuar reclamando por la administración de la Terminal para dicho órgano de gobierno o por lo menos participar en su cuidado. Hay unas 1800 firmas que sostienen esa postura, y pertenecen a gente dispuesta a su defensa.

¿Qué argumentos esgrime la Intendencia Departamental para cerrar la Terminal de Punta del Este? Ciertamente no se conocen opiniones fundadas. Casi a la ligera, en informaciones periodísticas han sostenido agentes de la Intendencia y del oficialismo que el edificio está en mal estado de conservación, insuficiencia en servicios inclusive de higiene, con gente que la usa como dormitorio, insegura, se llena de ómnibus en su estacionamiento, que se obstaculiza el tránsito en zona muy estrecha de la Península, y hasta se llegó a sostener que debía sacarse de la ciudad, porque “como en todo el mundo” las terminales se ubican fuera de las ciudades. Hemos discrepado con esas argumentaciones, y especialmente la última nos termina por lastimar que se diga una cosa tan fuera de la realidad. Estas autoridades han viajado bastante durante los últimos 10 años a Europa, especialmente a Madrid donde se celebran congresos y conferencias sobre turismo y actividad inmobiliaria. Las estaciones terminales de buses operan en distintos puntos céntricos madrileños junto a las del Metro y trenes, tanto de Cercanías como los de Larga Distancia.

Podríamos ocuparnos de los otros puntos, pero es muy obvio, basta con que la Intendencia Departamental asuma su responsabilidad legal de cuidar los edificios y bienes de su propiedad, y en ejercicio de su competencia si hay algo malo que lo cambie, como sucede cuando un encargado de administrar los bienes y servicios públicos no lo hace, sencillamente se cambia y hace que las cosas funcionen bien. Punta del Este es la estrella del turismo en Uruguay, y es NUESTRA PRINCIPAL FUENTE DE RECURSOS; nuestra gente, todos nosotros vivimos, nos sustentamos con este preciado don de la naturaleza, que con el esfuerzo de nuestros trabajadores, la inteligencia de los pioneros y la ejecutividad y visión de nuestros conductores departamentales, nos

han dado esta realidad de hoy. Nos resistimos que con una mirada sesgada, y sin razones piense en clausurar una puerta de entrada directa, cómoda y eficaz a Punta del Este.

Debe cuidarse la eficacia y la imagen de esa Terminal, que la actual administración departamental no lo ha hecho, y que tampoco le ha dado participación al nuevo Municipio de Punta del Este. El perjuicio que la clausura de la Terminal le produce a los trabajadores, a los comerciantes, a los viajeros, y al fin de cuentas al Turismo, será irreversible una vez que se la clausure. No se tiene en cuenta que si se cierra la Terminal, para llegar a Punta del Este, deberá pagarse un taxi que costará mas caro que el viaje desde Montevideo. No se han imaginado que si debe abordarse otro ómnibus, si es uno corriente urbano, no tiene bodega para los equipajes, ni portezuela adecuada para subirlos, y no se ha dicho si aparecerán empresas destinadas a esos fines, que habrá luego que averiguar su origen.

 

DIFICULTADES. No se ha previsto un plan urbanístico en el que se incluya una política de tránsito. Solamente se le vincula con el desarrollo del “eje Aparicio Saravia” y alguna avenida más, pero eso además de ser muy parcial, es extremadamente ilusorio, por cuanto ese desarrollo no existe. Mientras que la mayoría de la población se ubica lejos de ese imaginario polo de desarrollo. No hay una previsión de modificación de las vías de circulación que haga en general, mas seguro el tránsito en una ciudad de enorme extensión urbana y elevados índices de siniestros. Muchas veces se atribuye a los conductores de motos y automotores la causa de los accidentes, y sin menguarlas, también debe atribuirse a la Intendencia la falta de ensanche de algunas; aunque se destaque como buena la realizada en la Avda. Córdoba, y su cruce con bulevar Artigas.

 

EL APURO. Hay un evidente apuro en aprobar una obra aislada que sin embargo debe ser considerada en forma integral con el desarrollo urbano.

Cuando aún se esperan informaciones acerca del déficit de la Intendencia, llega a la Junta Departamental el pedido de una obra cuyo proyecto y ejecución debe PERTENECER AL FUTURO GOBIERNO DEPARTAMENTAL. Estos trámites de discusión, aprobación con pliegos incluidos, licitaciones y sus plazos legales, llegarán sobre el final de un período de gobierno que se termina. Y LAS CONTRATACIONES EXCEDERÁN EL ACTUAL PERÍODO DE GOBIERNO.

No es del mejor estilo gubernativo aprobar proyectos de obras que seguramente se iniciarán en otro gobierno. No puede la actual Intendencia atar a los futuros gobernantes departamentales con un apresurado intento de realizaciones que durante años no hizo.

Es además un tiempo de incertidumbre sobre la economía nacional influenciada por la baja de los precios internacionales.

¿Hay ahora a alguna previsión presupuestal para esta obra? ¿Habrá trasposiciones de rubros?

Explique el actual Gobierno Departamental, cual es el apuro en comprometer una acción que deriva en un impacto ambiental y financiero para los pobladores del Departamento de Maldonado.

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