El directivo del gremio local de los trabajadores de Conaprole, Enrique González, anunció ayer a FM Gente que el grupo ya anunció a los dueños de la planta procesadora de Camino de los Ceibos que se va “a dar pelea” para que siga trabajando porque, a su juicio, no solo es viable sino también “rentable”. El establecimiento pertenece a la Cooperativa Nacional de Productores de Leche, que pasa por un mal momento económico y planea reducir costos. Si la planta cierra sus puertas, unas 40 personas deberán mudarse a otras plantas y los tamberos de la zona tendrá más costos de fletes para vender su leche.
González dijo que el mensaje de los funcionarios ya fue transmitido al directorio de la cooperativa y a los jerarcas del área de Recursos Humanos.
“Conaprole, lamentablemente, no avanzó mucho respecto a la información que estamos manejando, que son los argumentos específicos por los cuales se tomó la decisión del cierre. Así que estamos como al principio. Tenemos el anuncio de que en marzo se cierra la planta. Y no tenemos mucha más información que esa”, expresó.
“Los trabajadores de la planta de San Carlos seguimos llevando adelante una estrategia de comunicar nuestra posición respecto a que la planta es viable y rentable desde el punto de vista económico”, agregó. El gremialista lamentó también que “el cierre afectaría no sólo a los trabajadores, sino a toda la sociedad”.

Espaldarazo social
Por otra parte, González ratificó que la semana próxima, el jueves 1º de agosto, a las 17 y 30, en la Sociedad Unión de San Carlos, tendrá lugar “una asamblea abierta”. La idea del gremio es lograr el respaldo de “toda la sociedad” carolina en defensa de la planta, que es considerada “patrimonio industrial” de la ciudad.
El dirigente también señaló que los operarios han seguido trabajando como siempre porque no están de paro, y dijo que el suministro de leche a la población “está garantizado”.
Por su parte, el presidente de la Intergremial de Maldonado, Julio Cabrera, afirmó que el anuncio del cierre de la planta causó “sorpresa” y destacó a la emisora que la intersindical se sumará al reclamo de mantener las fuentes de trabajo.
“San Carlos tiene que involucrarse. Además, es una planta que no da pérdidas. Creo que es algo político de Conaprole para justificar que está haciendo una restructura interna. Es algo político que responde a presiones internas”, consideró.
En febrero de este año, en diálogo con el programa radial En Prespectiva, la economista Florencia Carriquiry, de la consultora Deloitte, daba cuenta de que había algunos buenos augurios para el sector lácteo respecto a los años anteriores, pero no descartaba el cierre de ninguna planta.
“Dentro de la industria láctea hay mucha heterogeneidad y el panorama sigue siendo muy complejo para algunas empresas que conjugan una menor eficiencia relativa, una peor inserción comercial y un alto endeudamiento. Incluso en Conaprole, en donde la escala y la diversificación de productos y mercados es muy importante, los números son muy ajustados”, señaló el día 20 de febrero. “En estos días salió una entrevista en El Observador al presidente de la Cooperativa, en donde éste manifestaba que pese a tener una utilidad contable relativamente alta en el ejercicio cerrado en julio de 2018, si a esa utilidad se le restan las primas de precios por la leche que se anticiparon a los productores socios (que en la información contable figura como un crédito a los productores), el resultado fue incluso ligeramente negativo en el ejercicio pasado. En definitiva, las señales más recientes son mejores, pero aún hay dificultades grandes en el sector y problemas que se arrastran de años anteriores… No debería llamarnos la atención que sigamos viendo cierres de empresas, tanto a nivel de la industria como de la producción lechera”, comentó.

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