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Los trabajadores del sector supermercados, afiliados a Fuecys, continuaron este fin de semana un plan de movilizaciones de protesta que llevan a cabo desde hace varios días en reclamo de ajustes salariales al tiempo que se desarrollan las conversaciones del Consejo de Salarios del sector. Los trabajadores arguyen que las cadenas no han accedido a ninguno de sus pedidos a pesar de que los sueldos que perciben, inferiores a $ 16 mil en la mayor parte de los casos, ya no les alcanzan para sustentarse a causa de la elevada inflación. Por ello han estado reclamando un salario mínimo de $ 20 mil mensuales para el sector y en estos días realizaron un “Trancazo” entre las 10 y las 15 horas.

Este viernes fue cerrada con pancartas una tienda de la cadena El Dorado ubicada en la esquina de Román Guerra y 25 de mayo. Según trascendió, lo mismo ocurrió en las sucursales que la empresa posee en Pan de Azúcar y Solís. El sábado fue bloqueado el acceso a la tienda sita en Florida casi Sarandí. Los trabajadores no dejaban entrar a quienes deseaban continuar trabajando.

Desde antes del mediodía del sábado también fue bloqueado el acceso a sucursales de Devoto, Disco y Tienda Inglesa de la avenida Roosevelt.

“No pasarán”
Según se pudo ver en la red social Facebook, algunos trabajadores se ubicaron en los accesos de Tienda inglesa y no permitieron entrar a los clientes. Un par de filmaciones difundidas por los funcionarios mostraron discusiones suscitadas entre quienes bloqueaban la entrada y personas que deseaban entrar al negocio.
Ambas se pueden ver en el muro “Historias a la Inglesa”, de Facebook. En una de esas publicaciones, se lee el siguiente texto: “Trancazo en Punta … poco apoyo parece. Nos cuentan que hay muchos compañeros furiosos en Punta por la medida, es más, nos dicen que 3 delegados acaban de renunciar y atrás unos 50 afiliados”.
Hace unos días los sindicalistas también habían bloqueado la entrada a las instalaciones de Winmart, que la firma propietaria de El Dorado tiene en la Ruta 39 entre Maldonado y San Carlos. Los trabajadores no permitieron el ingreso de camiones con mercaderías ni de otras personas que deseaban entrar a trabajar.
Esas medidas habían sido votadas en una asamblea del sector a la que acudieron cerca de 300 delegados de todo el país.

“Tolerancia”

A todo esto, y a pesar de que es absolutamente ilegal que alguien impida el acceso de un funcionario a su lugar de trabajo o de una persona cualquiera a un establecimiento, el presidente del PIT-CNT, Fernando Pereira llamó a “construir tolerancia” en un texto que también divulgó la citada página de facebook.
“Entiendo que algunos compatriotas se molesten, si el supermercado donde compran está ocupado por los trabajadores, o algún Shopping, u otras superficies que tiene gran superficie y una gran cantidad de clientes”, indicó el dirigente.
“Está claro que nunca tenemos como objetivo perjudicar a los clientes, que en muchos casos son nuestros compañeros en otras actividades. La medida tiene que ver con mejorar los salarios que tienen los trabajadores, que una cantidad de ellos ganan menos 13 mil en la mano, absolutamente insuficiente para vivir del mismo.
Cuando uno ve una cajera y la multiplicidad de tareas que cumplen, cobrar, empaquetar, utilizar diversas formas de pago electrónico y lo que reciben es el entorno del sueldo que mencioné da pavor. O los que trabajan de reponedores, o en la fiambrería, carnicería, rotisería, o en los Shopping trabajando 8 horas o más, en lugares sin luz natural, ocupando el día domingo, que todos pensamos es de la familia y por supuesto postergando esos vínculos imprescindibles, para percibir salarios como los que estoy describiendo. 72% de los trabajadores de comercio y servicios cobran menos de $20 mil”, señaló.
“Tenemos los trabajadores la obligación de explicarle a la totalidad de las personas las razones por las que tomamos estas medidas y tomarnos todo el tiempo necesario para hacerlo, y al mismo tiempo pedirle a los clientes que reflexionen si les gustaría tener el salario y las condiciones de los trabajadores de los supermercados y de los Shopping, si acaso no consideran legítimo pelear por tratar de alcanzar los $ 20 mil de salario mínimo en el sector, seguramente si logran colocarse en el lugar del que está ocupando lo va a entender e incluso apoyar. Mucho más si nos damos cuenta que dichos centros comerciales tienen gran cantidad de clientes y una gran recaudación. Simplemente con un poco de tolerancia y a pesar de las dificultades que nos pueda causar, todos tenemos que apoyar a los trabajadores del comercio y sus justas demandas”, concluyó.

 

“Vinieron otros sindicatos a apoyar xq afuera eran 5 de la tienda”

El muro de “historias a la Inglesa” fue visitado por muchas personas interesadas en la situación. Entre las palabras de apoyo también se hicieron sentir algunas críticas de los propios trabajadores. He aquí una de ellas:

“Una vergüenza!! Soy funcionaria de Punta del Este y Tienda Inglesa no se merece esto, siempre se han logrado cosas mediante el diálogo, no es necesario, me parece, tomar esta medida. Por suerte éramos más los que estábamos adentro que los que estaban afuera, y la gente que estaba afuera te decía que se trancó x la tarjeta amarilla, fue un gran engaño. No tiene fundamentos este trancazo, había delegados y afiliados que no estaban de acuerdo. Esta no es la manera, gente!! Esto no se hace con la fuente de trabajo. Vinieron otros sindicatos a apoyar xq afuera eran 5 de la tienda. Vino hasta el gremio del Conrad que nada tiene que ver. Una vergüenza. Una mentira todo. Indignante.

Foto: archivo

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