Varias máquinas están trabajando por estos días para retirar los sedimentos acumulados en el barrio existente fondo de la laguna del Diario, lo que provoca el crecimiento de la vegetación que se observa en la superficie. La tarea estaba pendiente desde hace varios años y da respuesta a los reclamos de los vecinos que se movilizaron pidiendo el retiro de la maleza, que en verano hace lucir a la laguna como un pantano. Todo eso es consecuencia de la eutrofización del espejo de agua, cuya salida al mar fue bloqueada hace más de 50 años para construir la ruta hacia el oeste. En tanto, la producción agrícola que se realiza en el entorno ha coadyuvado para que muchos nutrientes se fueran acumulando en el fondo.

Según explicó la directora de Medio Ambiente de la IDM, Bethy Molina, “desde hace más de 10 años se retira la vegetación pero sino se cortan los aportes que llegan a la laguna no se logra mejorar”.

En una prueba piloto realizada por la Intendencia de Maldonado en 2017 se constató que el sedimento removido presentaba una concentración de nitrógeno y fósforo 100 veces superior a la que hay en la columna de agua. “Creemos que si trabajamos en forma continuada vamos a lograr tener mucho menos vegetación”, sostuvo Molina.

Si bien se trata de un trabajo a largo plazo, la jerarca sostiene que “algunos de los resultados se podrán ver durante la próxima temporada”.

Procedimiento

En su estado natural la laguna “tiraba agua de fondo pero en este momento lo hace por desborde y saca el agua limpia”. Mediante esta intervención, “se trata de reproducir las condiciones naturales y, en momentos de crecida, en vez de sacar agua por desborde se forzará el barro del fondo con una bomba – sistema de refulado- y se descargará en el mar”. Durante el proceso se controlará permanentemente la calidad del agua de la laguna y del mar.

Las acciones se extenderán durante las estaciones de otoño e invierno porque “son los períodos apropiados” ya que con las bajas temperaturas y la poca luminosidad se reducen los riesgos asociados al crecimiento de cianobacterias.

Molina agregó que los trabajos se harán paulatinamente y de acuerdo a los análisis que determinarán cuál es el momento apropiado para sacar el material. Para eso, se utilizarán una bomba y una ventosa, además de una ecosonda para observar lo que sucede en el fondo. También se instalarán y sensores para determinar la calidad del agua en la laguna, el material retirado y lo que se vierte al mar.

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