Era de esperarse y se cumplió. El turismo invernal de las vacaciones de julio mostró cierto descenso respecto a lo que se vivió el año pasado. Aún así se espera que a partir del 22 de julio, cuando comienzan las vacaciones en la capital argentina, llegue algo de gente a la zona, al menos propietarios de casas o apartamentos. Los brasileños, como se sabe, son poco afectos a viajar a esas tierras frías cuando tienen más cerca destinos más cálidos y baratos que visitar.

Entrevistado por FM Gente, el presidente de la Cámara Uruguaya de Turismo, contador Juan Martínez, dijo que durante la primera semana de las vacaciones estudiantiles se sintió el impacto de la Copa América de fútbol y también el de las elecciones internas de los partidos políticos. Todo coadyuvó para frenar el tránsito de viajeros. “Dentro del Uruguay, la movilización en general, fue un poco menor que la del año pasado. Y en algunos destinos, bastante menor”, indicó. “El destino más fuerte fue el de las termas, el clásico. Pero tampoco ha alcanzado los niveles de otros años. Y preocupa”, señaló.

Pensando en el vecino

Dada la situación, el titular de la cámara señaló que se aguarda con expectativa “la semana próxima, porque tenemos vacaciones en Argentina”. Y aunque el país vecino enfrenta un año de elecciones, se está sintiendo que la economía se encuentra más estable después de los grandes altibajos cambiarios del año pasado. “Eso nos da cierto optimismo para el verano. Hay que pensar bien para realizar las promociones que tenemos que hacer para captar nuevamente el público argentino”, estimó.
Por otra parte, el dirigente destacó que Uruguay debe mejorar su conectividad aérea para atraer visitantes de otras tierras. “Poder promocionar toda la región sudamericana, o por lo menos la del Mercosur, en Europa, nos ayuda a poder captar público”, señaló. “Nos ayuda a tener conectividad hacia la región vía Buenos Aires o San Pablo. Y ahí tenemos que trabajar mucho en la entrada, en Migración. Uno anhela que dentro del Mercosur no tengamos más trámites migratorios, visados. Eso ayudaría mucho para vender el destino regional en Europa”, afirmó.