El viernes tuvo lugar en la Liga de Fomento el espacio de reflexión e información Turismo y medio ambiente: el futuro nos desafía. La actividad, que surgió de la Mesa de trabajo estratégico de Turismo Sostenible, buscaba el intercambio entre los distintos actores vinculados al sector turístico: el sector público, la academia, los privados y la sociedad civil, para coordinar acciones locales bajo la Agenda 2030 de las Naciones Unidas. El foco estuvo en la Acción por el Clima, el Objetivo de Desarrollo Sostenible 13, y en la participación del sector turístico en los compromisos asumidos por Uruguay en el acuerdo de Paris sobre Cambio Climático.

Ignacio Lorenzo, Director Nacional de Cambio Climático, indicó que el cumplimiento de las metas que se fijó el país requiere de articulación y de un trabajo colectivo que interpela al sector privado. Remarcó que, hacia el futuro, “cuando buscamos más crecimiento, más desarrollo, más oportunidades y más empleo, la pregunta central es si podemos seguir el mismo camino que tomaron los países desarrollados”. O si, en vez, debemos construir un desarrollo alternativo, que nos permita crecer, generar empleo y desarrollar actividades pero con un cada vez menor impacto ambiental asociado. Destacó que “ésta puede ser una oportunidad para la transformación hacia esquemas más sostenibles, para diferenciar nuestro producto y generar un valor agregado”.

Lorenzo aludió al Plan Nacional de Turismo Sostenible presentado recientemente. De éste leyó que busca, “fomentar la incorporación de la perspectiva de cambio climático en la planificación y gestión de actividades, establecimientos y destinos turísticos mediante el compromiso activo de los actores del sector con un modelo turístico sostenible, resiliente y de bajas emisiones de gases de efecto invernadero (GEI)”. También busca “promover la sostenibilidad como valor agregado de la actividad turística, incluyendo la mitigación y adaptación al cambio y variabilidad climática mediante la implementación de sellos y otras formas de certificación, contribuyendo al mismo tiempo a la educación de la población y los visitantes”, parafraseó.   

Sello Verde

El Director de Cambio Climático contó que el Ministerio de Turismo (MINTUR) y el de Medio Ambiente (MVOTMA) están elaborando pautas para que el sector pueda ir adoptando ciertas prácticas. El MINTUR ha propuesto la implementación de un Sello Verde Turístico. Entre las medidas de mitigación, abarca la incorporación de energías renovables, por ejemplo en la calefacción, el uso de colectores solares para calentar agua, por ejemplo para piscinas, y otras medidas de eficiencia energética; gestión de aguas residuales y gestión de los residuos sólidos mediante separación, reciclaje y compostaje. Como medidas de adaptación, el sello incluye: cómo utilizar las alertas meteorológicas y asesorar a los visitantes en ese sentido, cómo manejar el agua de lluvia y cómo cuidar el diseño de los establecimientos para que estén menos expuestos ante el cambio climático.

Lorenzo contó que se trabaja junto con los gobiernos departamentales en un Plan Nacional de Adaptación de costas. El plan implica mayor conocimiento de las amenazas del cambio climático futuro, como el aumento del nivel del mar, para establecer medidas de respuesta y de adaptación.

En ese sentido, la directora de Medio Ambiente de la Intendencia,  Bethy Molina, contó que la comuna está trabajando con la Facultad de Ingeniería y con la Universidad de Cantabria, pioneros a nivel internacional, para modelar los comportamientos de la zona costera. Piriápolis fue elegido por la intendencia como sitio piloto.

Disertaron también durante la jornada los profesores del CURE Dra. Estela Delgado y Dr. José Sciandro, y el director general de Turismo, Luis Borsari.