carlospaezUn centenar de cuadros de Carlos Páez Vilaró fueron robados del taller del artista en la localidad de Tigre, provincia de Buenos Aires, denunciaron las dos hijas mayores del artista, Agó y Mercedes Páez Rodríguez quienes harán la denuncia a Interpol.

El descubrimiento del faltante de las obras se produjo durante el cotejo del inventario de los bienes del artista uruguayo, fallecido el pasado 24 de febrero. Son cerca de un centenar las obras que desaparecieron del taller que fuera propiedad del artista plástico.

Según confirmó Mercedes Páez Rodríguez, hija del artista, se formulará la denuncia en Interpol de Argentina, presentada por el estudio del abogado González Díaz Cantón.

“Papá había guardado toda la información de sus obras que tenía en El Tigre. La tenia guardada en un pendrive”, indicó la hija de Páez Vilaró. “Esas obras las dejó correctamente inventariadas. Cuando cotejamos la lista con lo que había nos percatamos que faltaban cien cuadros”, añadió.

“El estudio de abogados que nos representa en Buenos Aires nos avisó que habíamos sido autorizadas por la viuda de papá (Annette Deussen) para realizar el inventario”, señaló Páez, indicando que “cuando vinimos después de nueve meses de su muerte nos encontramos con que faltaban esa gran cantidad de obras”.

La mujer explicó que en la casa de Tigre vive todo el año su hermanastro Sebastián (de 20 años, hijo del artista y Annette), además de un casero y una secretaria que trabaja tres o cuatro veces por semana.

“Mi hermana Agó pudo entrar al taller recién nueve meses después que murió papá porque ninguno de los tres hermanos mayores estábamos autorizados por la viuda”, señaló Mercedes.

“Ahora nos autorizaron para pudiéramos hacer el inventario, aunque no nos permitieron entrar a la casa. Solo pudimos pasar al taller. Cuando fuimos a constatar la existencia de esos cuadros, ya no estaban más. Faltan cien”, agregó.

Mercedes Páez contó además versiones acerca de hipótesis tejidas en el seno familiar, sobre que un jardinero es el ladrón de los cuadros. “Me suena raro”, dijo. “Los jardineros no roban cuadros, generalmente esos robos los comete otro tipo de personas”, agregó.

Diferencias

Una interna familiar separa por un lado a la viuda del artista con los hijos mayores fruto del primer matrimonio de Páez Vilaró con Madelón Rodríguez (fallecida en 2011). Las diferencias se dispararon al día siguiente del fallecimiento del pintor.

Por voluntad expresa del pintor, su cuerpo fue sepultado al día siguiente de su fallecimiento en el panteón de la Asociación General de Autores del Uruguay (Agadu) del cementerio del Norte. Empero, su esposa Annette solicitó y obtuvo de las autoridades el permiso correspondiente para trasladar los restos al cementerio fernandino al día siguiente de haber sido sepultado en Montevideo.

Hoy, los restos del artista descansan en el cementerio de Maldonado, en un panteón construido originalmente para alojar el cuerpo de su suegra, fallecida años atrás. El panteón fue diseñado por el propio Carlos y tiene la misma impronta que caracteriza a su obra más conocida: Casapueblo, su taller, su museo y su lugar en el mundo.

Desde la familia señalaron que la decisión de la viuda del artista, disparó una complicada interna familiar con alguno de los hijos del primer matrimonio quienes, según dijeron, no fueron consultados acerca de este traslado.

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