abusoEl padre de una niña de 14 años asegura que la madre y la abuela de la menor la presionan para que olvide los supuestos manoseos sexuales que sufrió durante tres años de parte de su abuelo.

El caso ocurrió en la ciudad de Maldonado donde la jueza de familia de primer turno remitió de oficio las actuaciones al juzgado penal de 10 turno a cargo de la jueza Patricia Borges.

En octubre del año pasado, el padre de la niña pidió la intervención del juzgado de familia. El hombre está separado de la madre de la niña, con la que prácticamente ya no tiene relación.

A pedido del padre, la jueza de familia ordenó la instrucción de un peritaje a cargo de una psicóloga del Poder Judicial de la ciudad de Montevideo.

La instancia se llevó adelante en el mes de noviembre. “De dicho informe surge un presunto abuso sexual por parte del abuelo materno hacia mi hija en el año 2011. Mi hija cuenta distintos episodios en los cuales su abuelo ‘le toca sus partes genitales’, no llegando a la penetración. Esta información según mi hija se la informó a su madre y según cuenta mi hija, la misma no le creyó y por el contrario la sometió a un careo con su abuelo. Ante la negativa del mismo de aceptar los hechos ocurridos, la obligó a pedirle disculpas que según la madre correspondía, prohibiendo que me fuera a contar a mí ya que si no, por culpa de la menor irían todos presos”, afirmó el padre. A partir del resultado del peritaje, la jueza de familia remitió de oficio las actuaciones a la sede penal. Fuentes del caso señalaron que la jueza Borges tiene desde el 12 de mayo el expediente para citar al abuelo.

Visitas

Una vez concluido el peritaje, en noviembre del año pasado, la niña pasó a vivir con su padre, quien desde tiempo atrás formó una nueva pareja.

“Mi hija se vino a vivir conmigo por las constantes presiones de parte de la madre sobre lo que ella había contado a la perito. La madre la acusó de mentirosa y de que por su culpa su padre (el abuelo) iba a ir preso”, afirmó el padre. Por estas presiones la adolescente no vio a su madre hasta el 21 de junio pasado.

“Ahí se cumplió la primera visita establecida en la audiencia, otorgándoseme a partir de la misma la tenencia definitiva. El régimen de visitas estableció que la madre podía ver a mi hija los días domingo en la casa materna entre las 15:00 y las 18:00. La justicia prohibió, asimismo, que el abuelo pudiera acercarse a mi hija y que las visitas no podían concretarse ni en la casa de mi exmujer o de sus abuelos maternos”, agregó.

“Salvo en dos ocasiones, mi hija me dijo que las visitas de los días domingo fueron una tortura por las constantes indagaciones sobre la denuncia contra su abuelo. En todas esas veces mi hija fue acusada por su madre de mentirosa y falsa. Mi hija ha salido de todas esas visitas muy angustiada. En una de las visitas participó su abuela”, añadió.

El padre quiere que la justicia penal investigue la situación y cite a declarar al abuelo sospechoso de haber manoseado a su nieta.

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