Un ladrón que aguardaba que su cómplice terminara de rapiñar un comercio fue detenido este lunes por funcionarios policiales que estaban disfrutando de su día libre. Fue en horas de la tarde, cuando los agentes iban en su vehículo particular por la calle Gregorio Sanabria y Manuel Oribe. Cuando vieron que sospechosamente un individuo encapuchado aceleraba su moto sin razon aparente decidieron detenerlo e identificarlo. En ese preciso momento se escuchó la voz de una mujer pidiendo auxilio desde el interior del comercio; uno de los agentes quedó con el de la moto, mientras el otro ingresó al negocio. Allí vio a otro sujeto al que dio la voz de alto; lo redujo y lo detuvo, instancia en la que el sujeto se descartó de un arma de fuego. Enseguida llegó personal policial de apoyo y los detenidos fueron derivados a la comisaría.
Compulsados los registros, se determinó que la moto de los delincuentes era robada.

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