chupitos

Vecinos de Punta del Este que residen en los alrededores de la esquina de las calles 27 y 26, no pudieron dormir tranquilamente en todo el verano y ahora temen que el motivo de sus desvelos continúe todo el año, por lo que juntaron firmas para reclamar ante el municipio local y la Intendencia de Maldonado.

En esa esquina, en un local en el que había funcionado La Stampa, en diagonal a la playa El Emir, este año fue montado el centro nocturno “Chupitos”, de procedencia argentina que durante el verano tenía siempre música a todo volumen que molestaba durante horas a gran número de vecinos. Allí existen varios edificios, dos establecimientos hoteleros y casas de familia. Ahora los residentes temen que el lugar se convierta en un centro de movida invernal. Y que también en diciembre próximo regrese el agite que casi los enloqueció durante toda la pasada temporada.

“Recién empezamos a dormir otra vez. Esto duró todo el verano. Con mi señora llegamos el 17 de enero. La movida comenzó a apagarse a medida que fueron transcurriendo los primeros días de marzo. A estos señores les encanta poner la música a todo volumen”, dijo Edgardo Umpiérrez, un uruguayo que divide el año entre Miami y Punta del Este.

Aquí Umpiérrez pasa la temporada en el edificio “De la Ensenada”; ubicado frente al boliche. En el mismo complejo vive el contratista de futbol Francisco “Paco” Casal.

“En este boliche le venden alcohol a la muchachada y les encanta poner música a gran volumen en una zona residencial. Todos tienen el derecho de explotar el tipo de negocio que quieran, pero siempre y cuando no esté metido en una zona residencial. No dejaron dormir a nadie durante todo el verano”, aseguró Umpiérrez.

No pasa nada

Ahora los vecinos resolvieron juntar firmas y terminaron presentando doscientas ante el Municipio de Punta del Este y la Intendencia de Maldonado, después de que sus denuncias realizadas en distintos organismos resultaran inútiles.

“Denunciamos ante la Prefectura, ante la policía, la alcaldía, la intendencia. No pasó nada. Durante todo el verano siguió el ruido molesto”, afirmó Umpiérrez.

“En la alcaldía nos dijeron que querían hacer en este lugar lo mismo que en La Barra con la movida de los jóvenes. El tema es que en La Barra hubo graves problemas con el ruido. Y tratar de injertar eso en plena península es un problema aún mayor. Es un disparate mayúsculo”, sentenció.

Tanto en 2016 como en 2015 y antes, en la zona de La Barra y El Tesoro, jurisdicción del municipio de San Carlos, la música explosiva, el derroche de alcohol y los ruidos sociales que brotaban en las calles en torno a los locales de baile habían mortificado a los vecinos. Los dolores de cabeza y el insomnio eran moneda corriente para quienes había tomado allí sus vacaciones soñando con desenchufarse, y debían soportar en cambio bochincheras noches durante el mes de enero.

Umpiérrez admitió que los funcionarios de la Dirección de Higiene llegaron cada vez que se denunció al boliche por ruidos molestos, pero el problema continuó sin resolverse. “Venían a las dos de la mañana y medían con el aparato. Siempre se registraron medidas por encima de lo permitido por la ordenanza. Pero sin embargo nadie hizo nada para solucionar el asunto”, indicó.

Después de las 12 de la noche la música debe ser ambiental y no molestar a los vecinos, se les había respondido desde el municipio cuando hicieron la primera denuncia. Pero el estado de cosas no mejoró en lo más mínimo.

Umpiérrez aseguró que otros residentes del mismo edificio se reunieron con el alcalde Andrés Jafif al menos dos veces. “El alcalde es el dueño de la inmobiliaria que, por lo que tengo entendido, fue la que alquiló el local. Ahí hay un conflicto de intereses bastante grande”, dijo Umpiérrez.

“Que disfrute”

Ante una denuncia presentada en enero al Municipio de Punta del Este por los ruidos molestos, en la respuesta remitida al residente Edgardo Umpiérrez vía mail se escribió que la queja sería elevada al alcalde y al Concejo Municipal que se reuniría la semana siguiente. “Lamentamos sinceramente que su estadía no sea placentera y realmente comprendemos su disgusto. Después de muchos años de estar en la zona de La Barra y El Tesoro, este año la movida joven “se movió” para esa calle. En general los jóvenes se van este fin de semana y luego febrero es más familiar. Confiamos en que de todas formas esté disfrutando de nuestra ciudad. Saludos cordiales”.

Foto: R. Figueredo

Contenido publicitario