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Tras una asamblea realizada días atrás, los habitantes del barrio Los Eucaliptus, que están a punto de ser desalojados, decidieron que no tratarán de prorrogar el plazo que ya les fue impuesto. Si no ocurre nada extraordinario, los vecinos deberán dejar el lugar en una semana, es decir, el lunes 5 de junio a las 10 de la mañana.

José Sosa, presidente de la comisión de vecinos, dijo a FM Gente que no harán nada para permanecer más tiempo, pero que este martes realizarán una marcha hacia la Junta para exigirle una salida al sistema político. La movilización tendrá lugar hacia las 19:30. Un rato antes, a las 18, la comisión se reunirá con el intendente.

“Lo que se decidió (el jueves 26) es no solicitar la prórroga mediante la justicia y simplemente acatar en el lugar de nuestras viviendas la decisión judicial y esperar que nuestros representantes políticos tomen cartas en el asunto”, dijo Sosa a la emisora.
“Esto es como ir nadando y no ver nunca la orilla; no queremos más nadar, queremos una solución definitiva”, agregó.
Asimismo, dijo que esa decisión fue adoptada por todos los vecinos: “Partiendo de la base de que el vecino es el centro y el corazón de nuestro barrio, o sea, lo que ellos deciden nosotros como comisión captamos y llevamos adelante siempre que eso no nos lleve a cometer una falta o un delito”, indicó. En la decisión también influyó la opinión de la abogada del grupo, mientras que los vecinos decidieron explorar “qué pueden hacer” por ellos “los gobernantes”.

Ayuda
“Nosotros si bien estamos en un predio que aparentemente o que se dice que es privado, nosotros somos ciudadanos de este país, que necesitamos una ayuda del gobierno, lo hemos gritado a los cuatro vientos”, dijo Sosa. “Hemos tenido una entrevista en la Junta (Departamental), hemos sido abiertos pero no hemos encontrado una respuesta contundente a solucionar en forma definitiva nuestra problemática”, agregó.
Sosa explicó que el día del desalojo nadie irá a trabajar y cada uno esperará dentro de su morada, en vistas de que no tienen adonde ir. “No se trata de irnos, si tuviéramos lugares a esta instancia no hubiéramos llegado; no hay para dónde ir, eso lo hemos gritado a los cuatro vientos”, explicó.
“En la Junta, en la Intendencia y a todo actor político que se ha arrimado al barrio le hemos dicho lo mismo: si tuviéramos la facilidad para tener una tierra, nos vamos (…) Por diferentes circunstancias caímos en este lugar, a nadie nos gusta quedar en este lugar, vivir en el medio del barro, tener luz a medias, no tener agua a veces, o que a veces nuestros niños no van a la escuela y se enfermen”, destacó.
También invitó a todos a visitar el barrio, en vistas de que incluso los actores políticos van al sector que está en terreno municipal o al asentamiento vecino de Nueva Esperanza.
A su juicio, a pesar de que los vecinos están asentados en tierras privadas, les corresponde ser asistidos por el gobierno departamental o nacional.

En medio al barro
Sosa aclaró, además, que los vecinos no desean recibir “nada regalado”, sino tener facilidades para acceder a una vivienda.
“Tampoco estamos diciendo, como lo que dijo un edil en la junta, de que nosotros ponemos a nuestros hijos de escudo. No señor, no se malinterprete, nuestros hijos van en nuestra mochila, atrás, el pecho lo ponemos nosotros, padres, madres o lo que sea, o abuelos que hay casos”, señaló. “No somos lo que la mayoría de la sociedad dice de nosotros”, destacó.
“Cuando realmente no conocen en profundidad lo que nosotros somos, la verdad es que hay que sentarse en una mesa y dialogar, este tema es muy profundo; al llegar a este barrio hay unas consecuencias de por medio, nadie vino acá por lindo de meterse en el medio del barro; acá no se vive dignamente, acá se vive como dios quiere”, completó.

Sosa precisó por último que la marcha de este martes será de carácter pacífico.

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