jefatura

Una página web dedicada a la defensa de los derechos humanos y redactada en inglés, “humanrights”, dio a conocer en estos días un presunto caso de maltrato de parte de efectivos policiales fernandinos a un ciudadano turco radicado en esta zona junto a su novia. La web aseguró que el individuo fue arrestado sin motivo y golpeado sin razón por un guardia de seguridad privado y la Policía. Luego, según su versión, fue tratado con desdén en el hospital de Maldonado, donde pasó horas esperando para que le atendieran su nariz rota por los golpes. La página tituló la información denunciando “brutalidad”, “discriminación” y “violación de los derechos humanos en Uruguay”.

El relato de “humanrights” asegura que todo ocurrió el pasado 15 de junio en una sucursal de Antel.

Allí estaba el ciudadano turco I.S. con la intención de contratar una conexión a Internet para su domicilio. Mientras esperaba turno habló por teléfono con su novia y con su madre, en turco, por supuesto, lo que alarmó a un guardia de seguridad privado. Convencido de que se trataba de un terrorista islámico marroquí, el guardia llamó a la Policía para que lo arrestara.

“Los empleados lo mantuvieron esperando alrededor de una hora y cuando trataba de entender qué diablos estaba ocurriendo el guardia lo golpeó y los agentes lo trasladaron a la comisaría. Sin preguntarle nada lo pusieron en un calabozo y siguieron pegándole. Le rompieron la nariz, le quitaron la ropa y lo abusaron y humillaron antes de que cayera inconsciente”, asegura la página web. El texto, algo enrevesado, expone que habría también habría ocurrido algo de índole sexual.

En shock

El ciudadano turco quedó en estado de shock, pero en la propia comisaría fue auxiliado por dos personas que dijeron trabajar en Derechos Humanos y lo trasladaron a la Emergencia del hospital “Elbio Rivero”. Después de dos minutos de revisación médica le dijeron que se podía retirar. La Policía tampoco había hallado nada sospechoso en su mochila. Así es que el extranjero se fue a su casa con su nariz rota, sangre en la cara y lesiones en piernas, brazos y manos.

Al otro día, el hombre explicó la situación a un abogado y ambos fueron a la comisaría a inquirir por qué había ocurrido todo aquello. La Policía no tenía ningún registro de la presencia del turco el día anterior y tampoco se había anotado nada en el hospital. Curiosamente un agente dio al abogado unos papeles que se habían hallado en la mochila de I.S. Poco después, el turco vio a un agente vistiendo uniforme policial, que resultó ser uno de quienes le había dicho que trabajaba en derechos humanos. Trataron de hablarle, pero el individuo entró en pánico, subió apresuradamente a un patrullero y se mandó mudar.

Siempre según la página web, el turco fue con su abogado y su novia al hospital de Maldonado. Esperaron por 11 horas en la Emergencia pero los doctores se negaron a atenderlo alegando, según parece, que no sabía hablar español. Lo enviaron a otro centro asistencial para que se hiciera una tomografía, pero cuando regresó lo dejaron otra vez esperando indefinidamente. Lo único que los doctores le señalaron fue que su nariz estaba rota y que no había nada que hacer al respecto; también le dijeron que tenía “algo” en el cerebro, pero insistieron en que no era traumático.

El extranjero se fue entonces a su casa en el balneario El Tesoro junto con su novia. Y no para descansar, precisamente. Allí encontró que alguien había cortado las cañerías y que la llave del agua estaba rota. Muy asustada, la pareja armó sus maletas y se dirigió sin más al aeropuerto de Carrasco para regresar a su patria.

Vuelta a casa

Una vez en la terminal aérea, el ciudadano turco habló con la embajada de su país en Argentina. Desde allí le dijeron que podía volver tranquilamente a su hogar, que fue lo que hizo. Al tercer día, personal del Ministerio del Interior lo visitó para interiorizarse de lo que le había ocurrido en la sucursal de Antel, la comisaría y el hospital. El propio ministro del ramo les dijo luego que trataría de saber lo más pronto posible a qué se debió ese trato inhumano y se puso a su disposición.

Luego agentes policiales acompañaron al turco a la Emergencia del hospital para indagar qué había ocurrido allí en los últimos días. Pero una vez en el nosocomio, y a pesar de estar junto a seis efectivos del Ministerio del Interior, la pareja aguardó ocho horas y no fue atendida. Finalmente pidieron irse a su casa porque se hallaban exhaustos.

Al cuarto día el ciudadano extranjero fue llevado ante un médico forense, que lo examinó y redactó un informe sobre su estado de salud. Pero todavía en ese momento el hombre no había recibido atención por su nariz rota y su daño en la cabeza. En los días siguientes la pareja esperó en vano que ocurriera algo. En tanto, sus cañerías permanecieron rotas.

Días después el ministro ya no los atendió como al principio. Poco después su abogado los dejó “asustado por la Policía”, según la web, y para no tener que demandar a su propio país.

Según la web, los amigos de la pareja dejaron de hablarles; el propietario de la casa que habitan está cooperando con la misma Policía que lo agredió y todavía el hombre no recibió atención médica. Sigue con la nariz rota, sufre fuertes dolores de cabeza y no es capaz de hacer nada con las manos.

“El ministerio, la Policía, Antel y el hospital están tratando de encubrir la historia y rechazando aportar las grabaciones de las cámaras de seguridad”, afirmó la web. La pareja estuvo en los noticieros turcos, pero la prensa uruguaya se ha mantenido en silencio, agregó. “¿Sabía que Antel es el mayor sponsor de la fuerza policial uruguaya?”, indicó el informe.

“Este es el país que dice a todos ser el mejor en derechos humanos. Es el país del que la pareja se enamoró en un comienzo. Esta es la hospitalidad del Uruguay. Esta es la corrupción y se puede oler el sistema podrido por todas partes. No, esto no es ciudad Gótica, esto es Uruguay!”, culminó.

Sin conocimiento

Un vocero de la Jefatura se quedó muy sorprendido al oír la historia del ciudadano turco y dijo desconocerla completamente. Al cierre de esta edición, Correo de Punta del Este esperaba una versión de los presuntos hechos elaborada por la Policía. La denuncia de la web incluía fotografías de comprobantes de Antel y de un recibo expedido en el juzgado de las calles Santana y Román Guerra a mediados de junio.

 

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2 COMENTARIOS

  1. Es increíble la gente que hace comentarios porque es fácil nada más. Nadie se pregunta si será verdad esta historia. Historia que cada vez que la lees tiene más gente que le hace daño a una persona que asumimos dice la verdad . Somos tan inocentes . Que no les toque tener que comerse un garrón por un loco que sale a gritar bien fuerte que ustedes le discriminaron e hicieron de todo .

  2. Ven?…si hubiera hablado en Ingles, lo hubieran “atendido” de otra manera…
    De lo que es capaz el miedo…

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