Alberto Roemmers, quien falleció este domingo en Buenos Aires, tuvo en Punta del Este uno de sus lugares de vida, de vela y de negocios

Durante décadas residió en su casa de la rambla Lorenzo Batlle Pacheco y sus veleros fueron asiduos ganadores de las distintas regatas organizadas por el YCPE

El empresario argentino Alberto Roemmers falleció este domingo en Buenos Aires. Tenía 95 años. Punta del Este fue uno de sus lugares de vida, de vela y de negocios. Fue el skipper de sus diferentes y triunfadores veleros hasta el año 2010 cuando tenía 83 años y disputó su última regata.
Lo sobreviven tres de sus cuatro hijos Alberto, Alfredo Pablo y Alejandro. Christian falleció años atrás en un accidente aéreo cuando se precipitó a tierra el parapente que tripulaba.
Alberto Roemmers lideró durante décadas el laboratorio fundado en 1921 por su padre, un inmigrante alemán que llegó a la Argentina buscando nuevos horizontes.
Amoxidal, Sertal, Lotrial y un sinnúmero de fármacos fueron elaborados por su laboratorio ahora liderado por sus cuatro hijos. Durante su vida amasó una fortuna superior a los 2.400:000.000 dólares. Según el ranking de la revista Forbes Roemmers figuraba, en el momento de su muerte, en el lugar 1292 de los multimillonarios de todo el mundo.
Tiempo atrás, Alberto Roemmers vendió en 1.000:000.000 de dólares su participación en Mega Pharma, ubicada en Zona América, a su socio alemán, también propietario del laboratorio Biontech.

Roemmers fue un asiduo visitante de Punta del Este desde siempre. Durante décadas residió en su casa de la rambla Lorenzo Batlle Pacheco. Fue un socio muy activo del Yacht Club Punta del Este a tal extremo que sus veleros fueron asiduos ganadores de las distintas regatas organizadas por la institución. La saga de veleros llamados “Matador” en sus distintas versiones triunfaron en diversas regatas de la región. Su equipo europeo, con los veleros “Alexia” y “Azzurra”, se cansó de ganar en las distintas regatas realizadas en distintos puntos del Mar Mediterráneo.

Homenaje
Don Alberto Roemmers fue un exitoso empresario farmacéutico en nuestro país donde sus emprendimientos dominan casi la mitad del negocio. Fue un hombre generoso y benefactor en múltiples causas. Generó miles de millones de dólares en Uruguay, riqueza que se transformó en miles de puestos de trabajo en varios puntos del territorio nacional.
El único homenaje que se le conoce le fue tributado en el Yacht Club Punta del Este a iniciativa de su comodoro Juan Etcheverrito. Don Alberto, cultor de un bajísimo perfil, se sintió tocado por recibir el homenaje de una institución que amó y que apoyó desde siempre.
Se fue en silencio, en medio del desconocimiento de los jerarcas de turno, tan ansiosos en rendir pleitesía a sujetos que nada contribuyen a nuestra Punta del Este. Don Alberto Roemmers fue todo lo que significa Punta del Este. Los insufribles personajes homenajeados más allá y más acá solo representan lo que los jerarcas de turno quieren que sea Punta del Este. Es inconcebible que don Alberto nunca haya sido siquiera agasajado por los gobernantes de turno. También es inconcebible que sujetos como Tinelli y Rial sí lo hayan sido. El mundo del revés.