Uno de los tres reclusos que se fugaron días atrás junto al mafioso italiano Rocco Morabito fue detenido en la medianoche de este lunes en la ciudad de Salto. Se trata de Leonardo Abel Sinopoli Azcoaga, quien cumplía arresto administrativo en el Centro de Ingreso, Diagnóstico y Derivación del INR (ex Cárcel Central) y estaba detenido por un delito de falsificación de documento y hurto, a pedido de la justicia de Brasil.
Justamente el sujeto fue atrapado cuando estaba apunto de viaja al Brasil por personal de la Unidad de Investigaciones de la Dirección de Información Táctica de la Policía de Salto.
Todo gracias a un llamado anónimo que avisó a los investigadores que alguien solicitaba un medio de transporte para viajar a la frontera con Brasil. Como el hombre dijo que no pagaría por adelantado sino por un giro desde el extranjero levantó la sospecha de quien luego llamó a la comisaría. Los efectivos fueron a la terminal del Shopping de Salto donde identificaron al fugado, que estaba vestido con un equipo deportivo gris.
Al momento de ser detenido, según informó Montevideo Portal no llevaba ningún equipaje; solo tenía consigo un celular que le fue confiscado.

Traslado
De las actuaciones se dio cuenta a la Fiscal Letrada de 3er turno -Dra. Gutiérrez- quien ordenó la comunicación de rigor a las autoridades competentes.
En horas de la madrugada del martes, el reo fue trasladado a la capital para ser entregado a la Dirección Nacional de Investigaciones, que se hizo cargo del procedimiento.
El prófugo había sido detenido por un delito de falsificación de documento y hurto, a solicitud de la justicia de Brasil. Sinopoli es argentino y ya cuenta con antecedentes en fuga. El 25 de setiembre del año 2000, escapó de una cárcel brasileña en la que estaba a la espera de ser extraditado a su país. También había sido acusado de estafa, fraude y falsificación de documento público.
Todavía permanecen fugitivos Matías Sebastián Acosta González, a la espera de su extradición a Brasil; Bruno Ezequiel Díaz, detenido por un delito de homicidio a solicitud de la justicia argentina, y el mafioso italiano Rocco Morabito, requerido desde Italia, donde debía cumplir treinta años de cárcel. Como se sabe, el criminal fue detenido hace un par de años en Punta del Este, donde estaba residiendo con su familia. Estaba requerido desde 1994, cuando en Italia fue condenado en ausencia a cumplir 30 años de prisión. Era natural del Municipio de Africo Nuovo, en Reggio Calabria, pero había emigrado a Milán, donde se dedicaba al tráfico de cocaína. Su padre era un conocido criminal, capo de la ‘Ndrangheta, la mafia calabresa, apodado ‘U tiradrittu (tiro derecho).

Irregularidades
A todo esto, hablando ayer en un programa televisivo, el fiscal de Corte, Jorge Díaz, se refirió a la fuga registrada en la ex Cárcel Central y estimó que hay grandes sospechas de “corrupción policial”. De otro modo
hubiera resultado imposible hacer un boquete para pasar al apartamento vecino.
Actualmente hay dos investigaciones en curso: una se encarga de localizar a los fugados y determinar las penas que les corresponden por lo sucedido; otra intenta determinar las responsabilidades institucionales por la fuga.
Sobre este asunto, Jorge Díaz fue consultado ayer en un programa matutino de Canal 12, donde aclaró que “la posible existencia de corrupción policial” es la que más preocupa. Según se sabe, este martes presentó renuncia el director del Instituto Nacional de Rehabilitación.
“Si bien no la podemos afirmar, parece claro que hay una serie de indicadores de que las cosas funcionaron muy mal. La custodia, las cámaras que no funcionaban, pero eso se deberá ventilar en el curso de la investigación”, el fiscal.

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