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Después de haber pasado varios días fuera de su juzgado a causa de un viaje de estudios, el juez en lo penal de 10º turno, Marcelo Souto, volvió al caso Cambio Nelson y solicitó al Banco Central del Uruguay (BCU) informes sobre las transacciones que hubiera realizado el prófugo Francisco Sanabria antes de marcharse del país.

Tiempo atrás, al comparecer a la comisión de Hacienda del Senado, el presidente del BCU, Mario Bergara, había dicho que existían “indicios” de que el Cambio Nelson había realizado actividades financieras que podrían considerarse lavado de dinero. Según informó El Observador, el magistrado maneja información que permite sospechar que hubo lavado; por ejemplo, una supuesta transferencia al exterior de US$ 2,5 millones. Este dato había trascendido muy poco después de la huida del exsecretario general del Partido Colorado.

Desde el 1º de marzo la Unidad de Información y Análisis Financiero dispuso la inmovilización de todos los activos de Cambio Nelson y de todos sus socios, los hermanos Francisco, Guillermo y Paula Sanabria.

Si se confirmara que hubo lavado de activos, parte del caso pasaría a manos del Juzgado del Crimen Organizado, que funciona en Montevideo. Hasta ahora el juez local trabaja con el apoyo del área de Crimen Organizado del Ministerio del Interior, que es otra cosa muy distinta.

No fue la hermana

Este martes se había informado que Paula Sanabria había sido llamada desde el juzgado de Souto. Incluso hubo quienes la esperaron y fotografiaron a una señora rubia y obesa yendo al juzgado. Se trató de un error. La hermano de Sanabria no estaba allí ni fue citada por el magistrado.

Aparentemente, el juez tampoco indagó a tres extrabajadores del Cambio Nelson. Sí ha indagado antes a varios de ellos. Todos admitieron que estaban al tanto de que allí se ofrecía recibir depósitos a pesar de que el cambio no podía hacerlo.

A todo esto, más de una decena de personas presentaron nuevas denuncias contra Sanabria; algunas porque tenían dinero ahorrado en el cambio y otros porque recibieron de parte de Sanabria cheques sin fondos. El total de denuncias contra el prófugo llegaría a veinte.

Al día de hoy se han realizado unos 14 allanamientos en diversas propiedades del cambista. En algunos de ellos participó una unidad especializada en delitos financieros de Interpol.

Según el presidente del BCU, cambio Nelson tenía 379 clientes con cuentas informales, aunque solo 22 de ellos concentraban más del 80% del total de los fondos, unos US$8,5 millones. Todos fueron indagados para saber por qué no realizaron ninguna denuncia cuando Sanabria se dio a la fuga. Eso ocurrió hace un mes, el 23 de febrero, cuando cerró de forma repentina el cambio y se marcho a los Estados Unidos.

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