puglia

Del caos al orden. El socialismo latinoamericano y toda la izquierda que lo rodea han demostrado ser un profundo fracaso político, económico y social al menos en todos los países de América en la que han aplicado sus doctrinas perimidas y en algunos que las siguen aplicando.

El mesías, Fidel Castro adoctrinó al golpista Chávez con sus consejos políticos para perdurar en el poder como partido único, desconociendo las libertades individuales de los venezolanos a expresar y procurar caminos diferentes para que un proceso de estabilidad y libertad todos los actores tengan su lugar en la transformación y crecimiento económico.

Al igual que Lula en Petrobras, Chávez abusó en el reparto de los recursos genuinos producidos por el petróleo, que negados a los venezolanos, los repartió en todos los países que pudo y regaló para comprar voluntades políticas afines.

Sin embargo, el castillo de naipes que creyó construir Chávez se ha transformado con el Sr. Maduro en la caldera del diablo, donde día a día mueren civiles a manos de las fuerzas represivas del régimen, no se respeta la propiedad privada, los derechos humanos han desaparecido, la seguridad individual es amenazada por militares y grupos civiles adiestrados por el castrismo cubano, habiéndose desatado una guerra civil entre hermanos.

¿Cuántos muertos más tiene que haber? Van más de cuarenta, y quizás nuestro embajador en la ONU nos puede dar una cifra aproximada de cuantos jóvenes más necesitan ser asesinados, cuantos bebés recién nacidos deben morir en los hospitales por falta de insumos.

¿Por qué el Sr. Maduro castiga a su pueblo? ¿Qué créditos pretende obtener de esta caótica situación? ¿Las armas y el narcotráfico lo sostienen con propósitos egoístas de lucros personales para unos pocos?

Vivir rodeado de guardaespaldas, sin privacidad alguna y miedo a ser traicionado por sus amigos al momento que despierten, no creo que sea una forma de vida recomendable para nadie.

Venezuela precisa urgente la pacificación nacional y los latinoamericanos debemos ejercer las máximas presiones para que esto suceda rápidamente.

Quien mejor que los pueblos que hemos pasado por regímenes de torturas y muertes les tendamos una mano honesta y digna al pueblo venezolano dejando de lado las doctrinas y conspiraciones del pensamiento, los intereses corporativos e individuales evitando que esta guerra civil se profundice con más muertes.

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