Confirman condena de seis años de cárcel para un hombre que violó a su nieto de cuatro años

A juicio de la abogada defensora, la sentencia condenatoria partió de "relatos y supuestos", así como de la narración de un niño de cuatro años cuya certeza resulta "muy dudosa"

Un tribunal de alzada confirmó la condena de seis años de penitenciaría dictada por la jueza letrada de primera instancia de San Carlos, Andrea Caamaño, contra un sujeto que en reiteradas oportunidades violó a su nieto de cuatro años.
La sentencia condenatoria fue dispuesta por la jueza Caamaño el pasado 29 de marzo y de inmediato apelada por la abogada María Delcia Machado, asesora del condenado.
Al dictar la condena la jueza le imputó al acusado la comisión de un delito continuado de abuso sexual especialmente agravado.
La abogada Machado, al interponer un recurso de apelación, sostuvo que el fallo de la magistrada hizo una inadecuada valoración de la prueba en la que “ni un testigo pudo asegurar que vio el hecho de abuso”, “porque todos se basan en el ‘me contó’ sin importar que están condenando a un abuelo que además de ser inocente, solo le dio una mano a su hija porque se lo pidió y no porque se ofreció en forma voluntaria”, aseveró la defensa.
A juicio de la abogada, la sentencia condenatoria partió de “relatos y supuestos”, así como de la narración de un niño de cuatro años cuya certeza resulta “muy dudosa”, descartándose la prueba testimonial de descargo. A partir de lo cual “se ideó toda esa manipulación en contra el acusado, con una finalidad económica”.
“No asiste razón al Tribunal en no dar la absolución por no haber pruebas suficientes de los hechos denunciados, cuando el tipo de conducta denunciado es acorde a la de un niño varón de 4 años. Ello no ameritaría que se condene a seis años a un inocente por querer ayudar a sus hijas porque se lo pidieron y hoy son las mismas que lo condenan”, aseveró la defensa.

Teoría de la defensa
La fiscal de la causa, Andrea Carrancio, sostuvo que el argumento de la defensa se basa en la inocencia de su defendido y la existencia de una confabulación familiar en contra del condenado.
Carrancio escribió que la teoría de la defensa quedó desbaratada con los testimonios de las hijas del indagado “que traslucen el dolor que les provocó denunciar a su padre” y la forma como cronológicamente se dieron los hechos, habida cuenta que fueron los médicos de la mutualista quienes alertaron a la madre de la situación y le indicaron que debía denunciar.
El Tribunal de Apelaciones fue contundente a la hora de confirmar la condena dictada en primera instancia. “Ciertamente la Defensa no logró brindar una razón válida que permita poner en tela de juicio los testimonios de quienes tuvieron la oportunidad de conocer los sucesos a partir de la información que les fue proporcionada, para sostener la teoría de la bondad y la argüida incapacidad del acusado para perpetrar los abusos. Siendo que resulta obvio que su teoría omite considerar la clandestinidad en la que opera la dinámica del abuso sexual intrafamiliar y el perverso vínculo que por regla general se termina generando entre la víctima y el victimario.”, sostuvo el colegiado.

Pericias
La ministra Graciela Eustachio se refirió a la actuación de los peritos y en la decisión de no reiterar las pericias practicadas al niño. “En este caso, observo que la víctima no fue periciada por psicólogo forense porque ello fue desaconsejado por el equipo multidisciplinario de la Asistencial Médica para no revictimizar al niño y se supone que esa también habrá sido la razón por la que Fiscalía no ofreció como prueba la declaración del mismo”, señaló. “Ahora bien, no se comprende el proceder de Fiscalía que, ante lo desaconsejado por dicho equipo, haya dispuesto que el niño sea entrevistado por 2 Unidades de víctimas diferentes: la Unidad de Víctimas de Violencia Doméstica y de Género de Maldonado y la Unidad de Victimas de F. G. N., no siguiendo el consejo de dicho equipo para evitar la revictimización del niño. Si iba a desatender dicho consejo, hubiese sido preferible que lo vea el perito psicólogo (que es un tercero imparcial, que no forma parte de los órganos que están a cargo de la investigación) y/o directamente, que se hubiese ofrecido la declaración judicial del niño como prueba, ya que el testimonio de la víctima es primordial en todo proceso y especialmente en los casos de abusos sexuales, pues generalmente constituye la única prueba directa en estos juicios y es importante que el Juez vea y escuche a la víctima, así como también, que la Defensa pueda participar y controlar esa prueba, dada la importancia que la misma reviste, cumpliéndose rigurosamente en tal caso, con lo dispuesto en el art. 164 del CPP y 75 inc. 2º de la ley 19.580 a efectos de proteger y garantizar los derechos de la víctima. Por ello considero que, salvo causa debidamente justificada no debería prescindirse de la declaración de la víctima y pretender sustituir la misma por informes técnicos y/o periciales”; indicó la ministra y ex jueza penal de 4º turno de Maldonado.