Confirman condenas a los seis acusados por el homicidio de Edwar Vaz Fascioli

El doctor Della Valle, defensor de Lulukhy Moraes Mele, sostuvo que la magistrada Guzmán “clonó” a su cliente con su ex pareja, Mauro Machado señalado como el responsable de haber organizado el crimen

El Tribunal de Apelaciones en lo penal de 2º turno, confirmó la condena en primera instancia por la jueza penal de 11º turno de Maldonado, Ana María Guzmán, contra los seis acusados de haber participado en el asesinato de Edwar Vaz Fascioli ocurrido el 9 de julio de 2018 en Maldonado.
El fallo en segunda instancia fue resuelto el pasado miércoles 26 de mayo por el tribunal integrado por los ministros José Balcaldi, Daniel Tapié y Ricardo Míguez. El fallo de setenta y tres folios fue redactado por el ministro Tapié y notificado a las partes en la tarde de este jueves 27 de mayo.
El acto confirma la decisión de la jueza Ana Guzmán dictada el 20 de agosto de 2020, sentencia que fue apelada por la mayoría de los abogados defensores lo que remitió el expediente al referido tribunal.
Al pedir primero la anulación de las actuaciones, el doctor Víctor Della Valle, defensor de Lulukhy Moraes Mele, sostuvo que la magistrada Guzmán “clonó” a su cliente con su ex pareja, Mauro Machado señalado como el responsable de haber organizado el crimen. Della Valle asegura, en su reclamo, que la jueza del caso se apartó de las pruebas materiales, testimoniales y documentales que se aportaron, y creó su propia teoría basada en el “enojo” que tendría Lulukhy Moraes contra Vaz por actitudes de éste y por la lentitud de procesos judiciales que había iniciado en su contra.

Decisión
Los ministros del tribunal, al confirmar la condena en primera instancia, dieron por probados los siguientes hechos: Lulukhy Moraes mantuvo una relación sentimental con Edwar Vaz víctima de autos. Se casaron el 14 de abril de 1997 y se divorciaron el 11 de marzo de 2006. Mantuvieron convivencia en la misma finca hasta noviembre de 2015 en que Vaz se retiró físicamente de la morada que compartían. En junio del año 2015 Edwar Vaz inició una relación de pareja con Malvina Suárez. Lulukhy Moraes se relacionó sentimentalmente con Mauro Machado a partir del año 2015, situación que permanecía vigente al momento del homicidio de Edwar Vaz. Moraes y Vaz compraron múltiples bienes mientras estaban unidos en matrimonio y en el año 2016 se los vendieron en su mayoría a Leticia Giachino, persona que desde el año 2002 vivía en la finca con la pareja. La sociedad de bienes entre Moraes y Vaz comprendía: sociedades anónimas (Hentin S.A), vehículos (Toyota Hilux año 2008, Chevrolet Captiva Sport, Mercedes Benz modelo SL350), inmuebles (unidad No 1609 de la Torre “Yoo”), dos padrones adquiridos como baldíos por Leticia Giachino No 9151 (actual chalet “Gipsy Queen”) y No 9152 manzana catastral 753 de la localidad catastral Punta del Este, cuentas bancarias a nombre de Vaz, Moraes y Giachino (cuenta No 3711102 del hoy Scotiabank, en la que depositaron U$S 1.250.000 de la venta del chalet “Gipsy Queen”). Debido a la gran confusión patrimonial entre los bienes de Edwar Vaz, Lulukhy Moraes y Leticia Giachino, Moraes y Vaz se separaron de hecho y éste se retiró de la finca que habitaban en común en distintas plantas, luego de una fuerte discusión en la que intervino Carlos Mauro Machado y por las diferencias de índole personal existentes. Se hicieron denuncias cruzadas: Vaz recibió amenazas de muerte; Moraes denunció a Vaz y Carlos Mauro Machado también tenía mal relacionamiento con Vaz. En el contexto de esta situación Lulukhy Moraes y Carlos Mauro Machado concertaron dar muerte a Edwar Vaz con la cooperación de Leticia Giachino, Franco Silvera y Mathías Guarteche. Un mes antes del homicidio Lulukhy Moraes y Carlos Mauro Machado le solicitaron a Franco Silvera -empleado de Moraes- que trasladara a dos personas al domicilio de Edwar Vaz que viajarían de Montevideo a Maldonado para darle un “susto”. En los preparativos Franco Silvera y Carlos Mauro Machado se reunieron varias veces en “La Residence” y en el chalet “Gipsy Queen”. Asimismo, Machado y Silvera hicieron tareas de inteligencia por la zona para identificar la presencia de cámaras y también recorrieron otros lugares por donde circularían quienes iban a ejecutar el encargo. El día domingo 8 de julio de 2018 Franco Silvera fue convocado por Carlos Mauro Machado y Lulukhy Moraes para que concurriera al chalet a colocar unas losas, momento en el cual no había empleados. Lulukhy Moraes le pidió a Silvera que no “falle en darle un susto” a su ex marido Vaz. La reunión con Silvera fue aproximadamente a las 21 y 30 horas y recibió detalles de la operativa. Machado le entregó a Silvera una caja de color negro y anaranjado de la compañía “Claro” con un celular, marca Neaoix con chip de dicha telefónica para coordinar las comunicaciones con los dos individuos que vendrían de Montevideo. También le entregó un envoltorio de nylon que tenía en su interior algo en una toalla, que se da por entendido que era un arma de fuego. Por otra parte Carlos Mauro Machado contrató a su amigo Mathías Guarteche por la suma de $ 5.000 para que colaborara en el plan y en el traslado de Carlos Alberti y de la persona mencionada por la Fiscalía como Marcelo Barboza a Maldonado pues residían en Montevideo. Asimismo se estableció que fue Guarteche quien contactó a Carlos Alberti y eventualmente a la persona identificada como Marcelo Barboza (quien no está imputado en autos ni fue citado a derecho). Su misión era dar muerte a Edwar Vaz por lo que acordaron que se trasladarían a la ciudad de Maldonado para ejecutar el crimen a cambio de dinero. Una semana antes del día del hecho proyectado, Mauro Machado y Mathías Guarteche se encontraron en Montevideo con Carlos Alberti para planificar la ejecución que ya a esa altura consistía en asesinar a Vaz trasladándose Alberti a Maldonado a cambio de dinero. Alberti debía tocar el timbre de la casa de la víctima y hablar con su interlocutor para convencerlo que saliera al exterior a través de una versión que le aportaron sobre la hija de Vaz y, aprovechando esa circunstancia, el individuo citado como Barboza, efectuaría los disparos contra la víctima. Machado le entregó a Guarteche un celular de color rojo y negro para que se comunicara con Franco Silvera, con quien se encontraría al llegar a Maldonado. Los celulares eran los números 097281729 y 096755185 y fueron adquiridos por Leticia Giachino, quien participó del plan con esta acción. Los adquirió en un local comercial de Montevideo cuya titular y vendedora fue la señora VLS. Luego de utilizarlos en la ejecución por Silvera y Guarteche se descartaron de los mismos según estaba convenido. Ambos abonados registraron actividad prácticamente entre ellos y varias el día 9 de julio de 2018. Esa jornada del 9 de julio de 2018 Guarteche fue a buscar a Carlos Alberti, lo llevó a su casa para ducharse y le dio ropa para vestirse, un pantalón claro y un saco negro. Luego salieron Guarteche y Alberti con el mencionado Marcelo Barboza hacia Maldonado en el vehículo Geely matrícula SBY 2794 de color gris, que le prestó a Guarteche su primo. Llegaron a Maldonado aproximadamente a las 21 horas. En la parada 41 de la Rambla Mansa, Franco Silvera se encontró con Mathías Guarteche, Carlos Alberti y con la tercera persona que la Fiscalía señala (Barboza). Allí Silvera los aguardaba en su automóvil marca Volkswagen Gol matrícula B 143372, al que abordaron y partió con ellos.
Silvera les entregó un envoltorio con un arma de fuego. Guarteche se quedó esperándolos en el vehículo Geely. Así, Silvera condujo a Alberti y al citado Barboza al domicilio de Edwar Vaz en calle Lavalleja No 968 esquina Solís apartamento 001, Edificio Mavaró de la ciudad de Maldonado. Una vez en el lugar descendieron del vehículo Alberti y el individualizado como Barboza mientras Silvera quedó aguardando en el automóvil VW Gol.
Carlos Alberti tocó timbre en el apartamento de Edwar Vaz, dialogó con su pareja Malvina Suárez por el intercomunicador haciéndose pasar por un conocido de la hija de Vaz, por lo que ella le avisó al mismo para que lo atendiera mientras escuchaba por el portero eléctrico. Edwar Vaz salió de su casa al encuentro del visitante y cuando abrió la puerta del edificio la persona que la Fiscalía identifica como Marcelo Barboza le efectuó dos disparos con el arma de fuego que recibió de parte de Franco Silvera, uno de ellos impactó en el cráneo de la víctima quien como consecuencia cayó al pavimento boca abajo.- El segundo balazo impactó contra el frente del edificio y provocó la rotura de un vidrio, todo lo cual sintió Malvina Suárez quien permaneció escuchando por el intercomunicador desde el interior de la finca. Acto seguido estas dos personas (Barboza y Alberti) abordaron el rodado en que llegaron conducido por Silvera y se dieron a la fuga. La secuencia fue presenciada por tres personas, uno el hijo de Vaz que llegaba a su domicilio procedente de un gimnasio y otros dos testigos, una señora y un repartidor de mercaderías. Este último siguió en su motocicleta al vehículo que huía. Silvera, Alberti y el mencionado Barboza llegaron a la Parada 41 donde los esperaba Mathías Guarteche en el rodado Geely ya mencionado. Inmediatamente los dos individuos citados ascendieron al vehículo de Guarteche y regresaron a Montevideo. Una vez en el domicilio de Mathías Guarteche este les entregó dinero a ambos por la ejecución del homicidio. Franco Silvera a su vez se dio a la fuga con destino a Maldonado y se descartó del celular y de la caja del aparato por Camino del Marítimo al que ingresó desde la Ruta Interbalnearia con dirección a Camino Lussich. Edwar Vaz a consecuencia del disparo de arma de fuego que recibió falleció en el Hospital de Maldonado a las 22 y 59 horas del día 9 de julio de 2018.-

Los condenados
a) Lulukhy Joselyn Moraes Mele como coautora penalmente responsable de homicidio especial y muy especialmente agravado, a la pena de veinticuatro (24) años de penitenciaría, con descuento de la detención y prisión preventiva sufridas, y siendo de su cargo las prestaciones legales accesorias de rigor

b) Carlos Mauro Machado como coautor penalmente responsable de homicidio especial y muy especialmente agravado, a la pena de veinticuatro (24) años de penitenciaría, con descuento de la detención y prisión preventiva sufridas, y siendo de su cargo las prestaciones legales accesorias de rigor

c) Mathías Guarteche Viera como coautor penalmente responsable de homicidio especial y muy especialmente agravado, a la pena de veinticuatro (24) años de penitenciaría, con descuento de la detención y prisión preventiva sufridas, y siendo de su cargo las prestaciones legales accesorias de rigor

d) Carlos Alejandro Alberti como coautor penalmente responsable de homicidio especial y muy especialmente agravado, a la pena de veinticinco (25) años de penitenciaría, con descuento de la detención y prisión preventiva sufridas, y siendo de su cargo las prestaciones legales accesorias de rigor

e) Leticia Giachino Fiori como cómplice penalmente responsable de homicidio especial y muy especialmente agravado, a la pena de ocho (8) años de penitenciaría, con descuento de la detención y prisión preventiva sufridas, y siendo de su cargo las prestaciones legales accesorias de rigor.

f) Gustavo Franco Silvera como cómplice penalmente responsable de homicidio especial y muy especialmente agravado, a la pena de ocho (8) años de penitenciaría, con descuento de la detención y prisión preventiva sufridas, y siendo de su cargo las prestaciones legales accesorias de rigor.