El intendente Enrique Antía lamentó que la Cámara de Representantes derogara el permiso que se había otorgado para construir un hotel al borde del arroyo Maldonado, junto al edificio Delamar, y estimó que todo fue impulsado por un “capricho” de “algunos”. Por lo demás, estimó que todo obedeció a móviles “políticos” en su contra y en contra del diputado Darío Pérez, cuyos ediles aprobaron la obra.
La Cámara Baja resolvió positivamente la semana pasada sobre el recurso presentado por unas 1.400 vecinos de La Barra que cuestionaban presuntas irregularidades en el otorgamiento del permiso de la obra.
Este lunes Antía fue entrevistado por FM Del Sol y la emisora Aspen sobre el asunto. “Acá hay una movida política”, señaló; “nos pasaron la cuenta tanto a Darío Pérez como a mí por cuestiones electorales”, dijo en una entrevista. Además, estimó que la cancelación del permiso se puede transformar “en un desastre para Maldonado por el egoísmo de algunos”. Con la solución urbanística que se proponía, se brindaban garantías a la población de poder acceder al arroyo mediante una faja de 130 metros lineales y así disfrutar de esa vista panorámica, indicó.

Paso a paso
El intendente señaló que el tema data de hace más de 10 años y lo catalogó de “clavo”. Los permisos para construir el edificio Delamar fueron otorgados por su primera administración en el marco de los “grandes proyectos” de construcción, todos con excepciones a la normativa vigente. La obra se concretó cuando ya había asumido Óscar de los Santos, que alegó que no podía detenerla por el peligro de “juicios millonarios”. El edificio generó grandes polémicas entre los habitantes permanentes de Punta del Este, Maldonado, La Barra, El Tesoro y la ciudad de San Carlos. También causó el enojo de los vecinos de la zona, entre ellos propietarios de mansiones ubicadas frente al arroyo.
Durante mucho tiempo se instaló un local de venta al lado del Edificio Delamar, que fue demolido por la IDM en setiembre de 2018. Se trataba de una construcción irregular que no estaba permitida porque contaba con fines comerciales, por lo que la IDM no dio al Delamar su “final de obra”. Sin ese documento, los propietarios del edificio no podían escriturar ni vender sus propiedades.
Mediante una negociación, la actual administración “logró que el propietario se comprometiera a construir un petit hotel de dos pisos con poco más de 30 habitaciones y enajenando a favor de la IDM 130 metros lineales de costa de ese arroyo permitiendo un mirador permanente en beneficio de todos los vecinos y visitantes”, informó un parte comunal. También se le exigió que “el emprendimiento estuviese subido dos metros más del nivel previsto por la línea urbanística para que se permitiera ver el arroyo”. Esto recibió la anuencia de la Junta Departamental de Maldonado y fue por mayoría: votó todo el Partido Nacional, el sector de Darío Pérez del Frente Amplio y el Partido Colorado, señaló Antía según un resumen de la página web de la comuna.
Según Antía, las 1.400 firmas reunidas por los vecinos permitieron “trancar el proyecto en la Cámara de Representantes. Con mayoría de la Cámara (el voto de 52 diputados en 93 presentes en sala) lograron que no marchara el proyecto en este momento”.
Antía estimó que esa acción fue “ilegal”.
El prosecretario de la IDM, Álvaro Villegas explicó que el Parlamento no cuenta con facultades para expedirse sobre este tipo de trámites administrativos de un gobierno departamental, por lo que se accionará ante la Suprema Corte de Justicia. Este proceso “conllevará alrededor de un año y medio o dos, y en ese período el propietario podría construir otros proyectos o incluso un muro que imposibilite llegar a la costa del arroyo”, dijo la web comunal.
Consultado sobre la posibilidad de sean expropiados esos terrenos, Antía enfatizó que no es posible “porque valen una fortuna”. La administración los iba a obtener “sin costo mediante la enajenación a su favor gracias a esa negociación”, agregó el parte comunal.
Esta fue la segunda ocasión en la que los diputados anularon una decisión de Antía. Hace algo más de un año también derogaron otra decisión por la que la comuna cedía la propiedad de unos padrones en la faja de costa en el balneario Eden Rock.

Por la expropiación
Fuentes vinculadas al movimiento vecinal de La Barra y El Tesoro indicaron que el recurso para detener la construcción del hotel fue el primer paso para preservar el paisaje del arroyo Maldonado. Ahora “vamos por la expropiación” del predio costero, indicó la fuente, por lo que apelarán ante la Dirección Nacional de Medio Ambiente.
Según aseguran, los bordes del arroyo no podrían haberse fraccionado ni ocupado cuando se loteó el balneario El Tesoro, realizado en la década de 1950.

Contenido publicitario