El legislador colorado Eduardo Elinger presentó este miércoles en el Parlamento un “Código de conducta responsable de pesca deportiva y recreativa”, que busca complementar y extender el ya existente de la FAO (Organización de Naciones Unidas / Alimentación y Agricultura), adoptado en 1995. Elinger señaló que la idea de este proyecto que se “garantice una explotación sostenible de los recursos acuáticos vivos, en equilibrio con el medio ambiente. Es imperioso establecer principios para una práctica y gestión de pesca deportiva/recreativa responsable y amigable con el ambiente en su máxima expresión (aspectos biológicos, económicos, sociales, tecnológicos y culturales)”. El diputado enmarcó este proyecto dentro del “PROGRAMA URUGUAYO DE RESERVAS DE SURF” que presentó el 2 de junio y 12 de noviembre pasado en el Parlamento Nacional, elaborado por la Oficina Sub Regional del Programa Naciones Unidas (PNUMA) Cono Sur.
Esta iniciativa se presenta justo en el momento en que trascendieron videos, publicados en la cuenta de Twitter del reportero Marcelo Umpiérrez, en los que se veían redes de pesca que iban de orilla a orilla del arroyo Maldonado y se escuchaba a los pescadores amenazando a la persona que los grababa. Días después, y luego de hecha la denuncia, la Armada informó y publicó las imágenes de las redes que fueron retiradas por la Prefectura. También se dio intervención a DINAMA.

El proyecto
El presente proyecto de ley tiene por objeto el redactar un Código de conducta de
la pesca deportiva/recreativa responsable para el territorio nacional, y adaptar a nuestro
medio los mejores principios de su práctica, teniendo en cuenta todos los aspectos
biológicos, tecnológicos, económicos, sociales, culturales y ambientales relevantes del
contexto uruguayo. Este documento, de aplicación voluntaria, tiene que ser coherente con
la legislación nacional y estar diseñado para prescribir los patrones mínimos para una
pesca recreativa de respeto al medio ambiente, éticamente apropiada y socialmente
aceptable.
La pesca deportiva/recreativa constituye una fuente de entretenimiento, empleo,
comida y un bienestar social y económico para personas u organizaciones que la practican;
pero, para continuar siendo viable, la pesca deportiva debe minimizar su impacto
ecológico y poner en armonía las interacciones de los implicados y atraer beneficios al
sector. Siendo un instrumento voluntario, no tiene situación legal formal, pero se inscribe
como un acervo apropiado para el cometido de la conservación y gestión de las especies
amenazadas.
El riesgo de pérdidas irreversibles de especies necesarias para la conservación del
ecosistema sub acuático, que de forma silenciosa acontece en nuestro territorio; y la
evidente carencia de medidas efectivas a tomar, basadas en una reglamentación concreta,
para minimizar los efectos negativos al ambiente marino.
A pesar de la existencia de planes de monitoreo de la biodiversidad marina
uruguaya por parte de la Dirección Nacional de Recursos Acuáticos (como lo establecido
por el “Plan de Acción Nacional para la Conservación de Condrictios en las Pesquerías
Uruguayas”, 2008), entre otros acuerdos con diversas instituciones públicas, privadas y
personas abocadas y comprometidas con la sustentabilidad de los recursos pesqueros, la
regulación de la “pesca deportiva o recreativa” en nuestro País, aún espera por una
actualización eficiente y concreta.

El Sarda
El tiburón Sarda, para citar un ejemplo, es una especie migratoria común en
nuestras costas, vulnerable frente a la pesca excesiva por las características propias de su
ciclo vital. La desinformación reinante sobre los condrictios (peces cartilaginosos) en
Uruguay, el bajo reclutamiento técnico de los pescadores “deportivos”, sumado a un
marco legal inespecífico y laxo, instala el problema y demanda solución a la pesca
deportiva de especies amenazadas.
Asimismo, la pesca comercial y de subsistencia, que es tradición en ciertas épocas
de zafra en varios puntos de la costa oceánica, aumenta el riesgo.
Elinger destacó que, los pescadores artesanales, adscriben a un marco legal preciso, y aseguran ser precavidos en el método de pesca, las características del producto capturado (madurez reproductiva, sexo, edad), cumplir con la época y cantidades extraídas permitidas, así como estar sometidos a controles recurrentes.
La ley de pesca uruguaya no prohíbe la pesca deportiva/ recreativa, pero sí acota su
ejercicio libre a la obtención de un permiso de pesca, y prohíbe la comercialización de las
capturas. La normativa actualmente se encuentra dispersa en un conjunto de
instrumentos que exceden a la autoridad pesquera (ya que, por ejemplo, le incumbe
también al marco regulatorio del “deporte” federado y de competición). Se impone
entonces, un diálogo entre organismos estatales y privados, enfocado a la elaboración de
definiciones más precisas y adaptadas a los contextos y escenarios, con un régimen de
infracciones y sanciones más adecuado.
Atendiendo al conocimiento científico actualizado en la materia, se deberían
proponer otras áreas de uso exclusivo para la pesca deportiva, analizando las ya
declaradas, articulando la conservación de la biodiversidad, el fomento del deporte, y la
gestión del turismo.

Propuestas
De la normativa vigente, se vislumbra necesario definir el método aplicable a cada
tipo de actividad: qué se entiende por aparejo de uso personal para pesca deportiva o
recreativa? Es éste compatible con los requisitos de pesca responsable en cada escenario
ecológico particular?
De todo lo anterior se desprende la necesidad de proceder además a aunar
esfuerzos interinstitucionales y voluntades para destinar recursos técnicos, materiales y
humanos necesarios a:
– emitir un informe actualizado de diagnóstico de la situación de los condrictios en las
costas uruguayas, con enfoque multidisciplinar, ambiental, social, económico y cultural.
– apostar a la investigación sobre la biodiversidad marina en riesgo, con destino a elaborar
campañas de conocimiento y difusión para la toma de conciencia por parte de la sociedad
civil de la devastación que produce la pesca abusiva o incidental que genere cambios
ambientales bruscos por manipulación de ejemplares.
– suscribir a los acuerdos internacionales de fortalecimiento financiero para la
conservación de áreas marinas, como las “Metas 30×30” copresidido por Costa Rica y
Francia y una cincuentena de países, muchos latinoamericanos.
– regular un mecanismo legal para las DONACIONES de PRIVADOS, para la gestión,
monitoreo, educación y difusión de la pesca de recreo responsable, ya que el rol de los
privados en la actividad es destacado.
– a instancias del Programa Uruguayo de Reserva de Surf que se presentara el 2 de junio al
Parlamento Nacional y el 12 de noviembre en exposición escrita con destino al Ministerio
de Ambiente (de incipiente creación), y fuera redactado por los especialistas y
colaboradores de la Oficina Subregional del PNUMA para el Cono Sur, Adriana Palombo,
Ignacio Garateguy y Julián Ruiz, con aportes de expertos extranjeros, surfistas, activistas, y
políticos locales, se propone instrumentar los mecanismos legales para prohibir la pesca
deportiva/recreativa de especies amenazadas en las zonas declaradas de reserva dentro
del mismo.
– incluir en la ley de pesca una Sección Especial que complemente y extienda la resolución
internacional “Código de Conducta de Pesca Responsable” emitido por la FAO en 1995,
apropiado y exclusivo a la PESCA DEPORTIVA RESPONSABLE en el TERRITORIO NACIONAL,
en el marco DE LA PROTECCIÓN A ESPECIES AMENAZADAS.