En el marco del Día Internacional de las Enfermedades Reumáticas en niños y adolescentes, los pediatras especialistas en Artritis Idiopática Juvenil, Dr. Rodrigo Suárez y Dra. Lucia Drago, dos de los profesionales que colaboran con Clamar Kids para concientizar y ayudar los niños y familias que la padecen, insisten en la necesidad del diagnóstico precoz.
Lo que es común para cualquier niño como correr, jugar, divertirse, no lo es para quienes padecen Artritis Crónica. Para esto niños no es tan fácil. Son niños y adolescentes que enfrentan muchos obstáculos, no sólo por no tener una vida normal, sino porque su enfermedad no recibe la misma atención que otras enfermedades pediátricas.
Suárez subrayó que las enfermedades reumáticas en los niños abarcan Lupus Eritematoso Sistémico, Dermatomiositis Juvenil, Esclerodermia, Vasculitis y Artritis Idiopática Juvenil, siendo ésta última la de mayor frecuencia.
La Artritis es considerada una enfermedad del adulto mayor y por eso muchas veces es invisibilizada por el profesional tratante, que demora en derivarlo al pediatra reumatólogo.
La Artritis Idiopática Juvenil es una enfermedad crónica caracterizada por la inflamación persistente de las articulaciones. El término «idiopática» significa que no se conoce la causa de la enfermedad y «juvenil», en este caso, significa que el inicio de los síntomas suele producirse antes de los 16 años de edad.
Se entiende que una enfermedad es crónica cuando el tratamiento apropiado no proporciona necesariamente una cura para el trastorno, sino que da lugar a una mejora de los síntomas y de los resultados de los análisis. También significa que cuando se realiza el diagnóstico, es imposible predecir durante cuánto tiempo estará enfermo el niño
La Artritis Idiopática Juvenil es una enfermedad relativamente rara que afecta a 1 de cada 1.000 niños. “Teniendo en cuenta los últimos censos, podemos estimar que en Uruguay hay cerca de 850 -900 niños con Artritis Crónica”, subrayan.
“Es importante destacar que es una enfermedad crónica, que si bien no tiene curación si tiene tratamiento y por eso esencial que el niño tenga un diagnóstico precoz porque ello determinará mejores resultados en el futuro. Es una enfermedad que puede dejar secuelas y por eso es muy importante estar atento a los síntomas y consultar”.

Pediatria reumatológica
En tanto, Drago sostuvo que se identifica que “el problema en Uruguay es que es una especialidad pequeña” y “trabajamos con los pediatras, médicos de familia, incluso los traumatólogos, quienes nos ayudan a realizar el primer diagnóstico. Por eso es importante que trabajemos juntos para llegar a un diagnóstico precoz “.
La falta de especialistas se ve con más frecuencia en el interior del país, lleva a que los niños sean derivados a un pediatra o reumatólogo que no reconoce el síntoma. Y también hay demoras en realizar la consulta.
Suárez también subrayó la importancia del diagnóstico precoz, en la derivación al reumatólogo infantil para que pueda llegar a un diagnóstico temprano lo antes posible y pueda comenzar el tratamiento. “Es importante que los colegas que reciben un paciente de estas características estén atentos a los síntomas que genera la Artritis y que lo deriven tempranamente al reumatólogo”.
El diagnóstico se basa en la presencia de artritis persistente y en la exclusión cuidadosa de cualquier otra enfermedad a través de la historia clínica, la exploración física y las analíticas. La AIJ se produce cuando la enfermedad comienza antes de los 16 años, los síntomas duran más de 6 semanas y se han descartado las demás enfermedades que podrían ser responsables de la artritis.
La razón por la que se requiere este periodo de 6 semanas es para excluir artritis transitorias como las que pueden seguir a diversas infecciones. El término AIJ incluye todas las formas de artritis persistente de origen desconocido con inicio en la infancia.
En Pediatría Reumatológica están los doctores Rodrigo Suárez, Lucia Drago y Juan Cameto, quienes son miembros de la Sociedad Uruguaya de Pediatría y de la Sociedad Uruguaya de Reumatología.

Las causas y sus síntomas
Sobre las causas y los síntomas, Drago señaló que no es una enfermedad hereditaria, ya que no puede transmitirse directamente de padres a hijos. Sin embargo, existen algunos factores genéticos, en su mayoría desconocidos, que predisponen a las personas a la enfermedad.
La comunidad científica está de acuerdo en que la enfermedad es el resultado de una combinación de predisposiciones genéticas y de la exposición a factores ambientales (probablemente infecciones). Incluso cuando existe una predisposición genética, es muy poco frecuente tener dos niños afectados en la misma familia.
Los síntomas más comunes son dolor, hinchazón, enrojecimiento o calentamiento de las articulaciones; fiebre sin ninguna causa aparente, disminución de la fuerza muscular, erupciones en la piel sin explicación y enrojecimiento de ojos.

Tratamientos en Uruguay
El primer motivo de consulta es el dolor. La Reumatología es una especialidad del dolor. Y por ello la primera línea de tratamiento que se proporciona son los antinflamatorios y analgésicos.
Luego el profesional puede indicar otro tipo de tratamientos como ser Metrotexato, que puede mantener en remisión la enfermedad (es como mantenerla apagada, siempre que esté en tratamiento).
En biológicos, que es el tratamiento más moderno en el mundo, estamos casi a nivel de la reumatología en Europa y Estados Unidos en cuanto al tratamiento gracias al financiamiento del Fondo Nacional de Recursos. “En Uruguay usamos las mismas pautas de tratamiento que los países de alto nivel de ingresos”, subrayó Suárez.
Los profesionales insisten en la necesidad que el paciente realice controles permanentes a su patología. “Con controles adecuados, el médico podrá evaluar cuál será el tratamiento que le permita lograr la remisión de la enfermedad”.

Sobre Clamar Kids:
Es un grupo de padres con niños con artritis idiopática juvenil (AIJ) que comparten sus experiencias, inquietudes y esperanzas, para poder enfrentar y resolver en conjunto los distintos obstáculos y brindarles así una mejor calidad de vida a sus hijos.