El coronel (R) Daoiz Mario Juan Bonilla Bermúdez falleció este jueves en Maldonado, dejando un vacío entre quienes lo conocieron como militar, como custodio de la memoria histórica y como ciudadano profundamente identificado con su ciudad y con su Ejército.Nacido en Montevideo el 27 de marzo de 1936, ingresó al Ejército Nacional el 1° de marzo de 1952. El 21 de diciembre de 1956 egresó de la Escuela Militar como alférez del Arma de Infantería, integrando la Promoción “General Melchor Pacheco y Obes”. Seis días después recibió la orden de presentarse en el Batallón de Infantería N° 12 de Rocha, iniciando una carrera que lo llevaría a servir con distinción en múltiples destinos a lo largo de más de tres décadas.

Una carrera de entrega total
Como oficial subalterno prestó servicios en el Batallón de Infantería N° 3, el Batallón de Infantería N° 6, el Batallón de Infantería N° 9, el Batallón de Infantería N° 12 y el Servicio de Material y Armamento. En su etapa como oficial jefe revistó en el Ministerio de Defensa Nacional como jefe de la División Trámite y en la División de Ejército III.
Al alcanzar el grado de oficial superior, su hoja de servicios se enriqueció con destinos de alta responsabilidad: fue subjefe del Departamento IV del Estado Mayor del Ejército, subdirector del Establecimiento Militar de Reclusión N° 1, jefe de la División Financiero Contable del Ministerio de Defensa Nacional y prestó servicios en la Escuela de Mantenimiento y Comunicaciones. Uno de los capítulos más destacados de su carrera fue su desempeño como Agregado Militar a la Embajada de Uruguay en la República Argentina, destino que lo situó como representante del Ejército Nacional ante uno de los países más relevantes de la región. Ejerció también como delegado del Poder Ejecutivo ante la Comisión Calificadora de Personal Superior de las Armas del Ejército. Pasó a situación de retiro el 27 de marzo de 1991, fecha que coincidió exactamente con su 55° aniversario.

El soldado que amó su ciudad
Pero la vida del coronel Bonilla no se agotó en el servicio activo. Su amor por el Cuartel de Dragones de Maldonado y por la historia militar oriental lo llevó a asumir con vocación genuina la dirección del Museo Didáctico Artiguista de la ciudad, tarea que desempeñó con esmero y eficiencia durante años. Bajo su conducción, el museo se consolidó como un referente de la memoria histórica local, acercando a vecinos y visitantes al legado artiguista y a la rica historia militar del departamento.
Una de las imágenes que lo retratan lo muestra portando con orgullo el Pabellón de Guerra de su unidad en los actos festivos por el bicentenario de Maldonado, símbolo elocuente de la identificación profunda entre el soldado y su ciudad natal de adopción.
Este viernes se cumplirá su sepelio en el cementerio de su ciudad. Como corresponde a su condición de militar, el Ejército Nacional le rendirá honores fúnebre, un soldado dará lectura a sus datos biográficos reconociendo expresamente “los méritos de los servicios prestados por el extinto coronel Daoiz Mario Juan Bonilla Bermúdez, que fueron brindados dignamente a su institución con total entrega y dedicación, constituyéndose en un ejemplo a seguir por sus camaradas de armas”.

En las imágenes que acompañan esta nota aparece cuando fue homenajeado por el entonces intendente Jesús Bentancur. En la restante fue el acto de pase a retiro cuando recibió un presente de un cadete de la Escuela Militar. Este acto se cumplió en la sede del Comando General del Ejército.

El cortejo partirá este viernes desde la Empresa Abbate, sala Rubí, en Florida 635 entre Rincón y San Carlos de la ciudad de Maldonado, a las 11:00, ingresando al cementerio a las 11:30, donde se rindieron los honores militares correspondientes a su jerarquía.

Coronel Daoiz Mario Juan Bonilla Bermúdez, descanse en paz.