Fallo de pilotaje provocó accidente de avión en la Sierra de las Ánimas que le costó la vida a sus dos pilotos

El siniestro de la aeronave argentina Piper PA 24 matrícula LV-CVT ocurrió a las 12:45 del 22 de agosto de 2021

RESTOS PRINCIPALES. Desde la izquierda y en descenso por la ladera del cerro: fracción de la cabina adosada al motor, restos de la cabina y ala izquierda; cono de cola y empenaje.

El informe final de la Comisión Investigadora de Accidentes e Incidentes de Aviación, conocida por el acrónimo de CIACIA, sobre el accidente de la aeronave argentina Piper PA 24 matrícula LV-CVT ocurrido a las 12:45 del 22 de agosto de 2021 en la cima de la Sierra de las Ánimas obedeció a un fallo de pilotaje.
“El piloto, respecto del acompañante, tenía un 60% más horas de vuelo, tenía más tipos de aeronaves voladas, había recibido adaptación al PA24 y estaba autorizado por el dueño de la aeronave a volarla. Estas diferencias generaron un gradiente desfavorable entre el piloto y el acompañante, lo que puede haber contribuido a que la carga de trabajo antes y durante el vuelo haya recaído solamente sobre el piloto”, sostuvo el informe en su punto 2.4 denominado “Factor Humano”. “Desde el comienzo del vuelo, el piloto se mostró distraído y/o con pérdida de conciencia situacional, muestra de ello fue la acción de colacionar incorrectamente las instrucciones de rodaje de San Fernando Superficie, posteriormente San Fernando Torre le da la opción de dos salidas, el piloto elige una y al rato la cambia”, añadió el informe.

Análisis del proceso
“De acuerdo con la aplicación de celular que se estaba utilizando en el vuelo, a las 12:35 h la aeronave se encontraba a 35 Mn de SULS, volando con una velocidad sobre el terreno de 148 kt, equivalente a 2,5 Mn/min. El piloto reportó encontrarse a 20 Mn a las 12:41 h. Pide descenso a una altitud en la que encontraría el terreno elevado cubierto de nubes. La aeronave se estrella a 15 Mn de SULS (Aeropuerto de Laguna del Sauce), a las 12:43 h. Esta secuencia ayuda a confirmar un vuelo controlado en derrotero y velocidad. La aeronave se configuró con tren y flaps abajo a una distancia del aeropuerto mayor a 15 millas náuticas. El análisis del proceso de toma de decisiones en vuelo presenta una cadena de toma de decisiones degradada”, afirma el documento al que tuvo acceso Correo de Punta del Este.
“Habiendo iniciado el vuelo en condiciones visuales, siendo que luego estas condiciones meteorológicas cambiaron a reglas de vuelo instrumental (IFR), considerando que la aeronave no se encontraba habilitada para vuelos IFR, y sumado a la acción de continuar el vuelo, demuestra lo dicho en el párrafo anterior. Pero, considerando que la aeronave se encontraba configurada para aterrizar, y que se solicita descenso visual sin la posibilidad de ver el suelo, debiendo atravesar una capa de nubes para visualizarlo, hace a las condiciones que causaron el mortal accidente. Se entiende que las acciones llevadas adelante indican una inadecuada valoración de las condiciones meteorológicas. Los detalles listados en este factor hacen que el factor humano se constituya en el desencadenante del accidente”, afirma.

PARTES. Cono de cola y empenaje; más adelante se encuentra el ala izquierda y fracción de la cabina.


Antecedentes
La aeronave con sus dos pilotos había partido ese mismo día del aeropuerto Internacional de San Fernando de la provincia de Buenos Aires en la república Argentina con destino al aeropuerto internacional de Laguna del Sauce donde debía recoger a dos pasajeros. El piloto firmó el plan de vuelo de acuerdo a lo establecido, incluyendo detalles entre los que se destaca: la autonomía de 4:30 h, el tiempo de vuelo de 1:30 hora, la ruta prevista era directo Martín García y luego a Laguna del Sauce, con el aeropuerto de Carrasco como alternado, y vuelo bajo reglas de vuelo visual (VFR), velocidad declarada de 130 nudos. A las 14:09 el LV-CVT inició la comunicación con San Fernando superficie. Allí se solicitó puesta en marcha y permiso de tránsito. No se tiene certeza de la información meteorológica que manejó el piloto para la planificación del vuelo. Luego de despegar, el piloto puso la proa del avión hacia la isla de Martín García y desde ahí con destino a Montevideo. La aeronave estuvo primero bajo jurisdicción del Centro de Control de Tráfico de Colonia y luego de Carrasco. Al sobrevolar Montevideo estando a 3000 pies de altitud, el piloto solicitó volar directo a Laguna del Sauce.

Respuesta negativa
El control de tránsito, Montevideo Control, contestó negativo a la solicitud, e informó que en el lugar “se encontraban bastante marginal de visibilidad y de techo”, además el Control Montevideo presentaba una falla de su radar por lo que no se autorizaron planes visuales en su zona”. Debido a la altitud en la que se realizaba el vuelo y a defectos del sistema del control de tránsito mediante radares, es que no se pudo contar con un video radar completo que mostrase el desarrollo del vuelo, careciéndose en específico de la posición radar en momentos previos al accidente. Al rato, a la altura de la ciudad de San Ramón, el avión fue autorizado a volar directo de Laguna del Sauce. La transferencia de control se realiza a una distancia de veintidós millas náuticas de Laguna del Sauce, de acuerdo a lo transmitido por el piloto del LV-CVT. La torre de Laguna del Sauce le dio instrucciones de realizar la aproximación para pista 26, a la vez el ajuste barométrico y el viento reinante. Poco después, el piloto notifica a Laguna del Sauce que se encontraba a 20 millas náuticas de su lugar de destino por lo que pidió descender desde a los 1000 pies de altitud lo que fue autorizado por Laguna del Sauce.

EL ANTES. Durante la preparación de la aeronave en la plataforma en San Fernando y previo al vuelo del accidente, se tomó esta foto en la que se aprecia unos altos cirrus y una mañana soleada.

Poco después la aeronave impactó contra el terreno, próximo a la cima de la Sierra de las Animas, distando 15 millas náuticas de Laguna del Sauce. La zona del impacto es un área rocosa, de forma y relieve irregular, con una altura de unos 300 metros. La aeronave resultó destruida. La misma se fue desmembrando al deslizarse por el terreno irregular, distribuyendo fragmentos, mientras que la mayor parte fue encontrada dividida en cuatro trozos mayores, unidos por cables de comando de los controles de vuelo.

Conclusiones

o El piloto estaba debidamente calificado y habilitado para la operación de la aeronave, con su certificación médica aeronáutica vigente.
o El pasajero también era piloto, con un 60% menos de horas de vuelo realizadas y menos tipos de aeronave voladas.
o El mantenimiento de la aeronave tenía el certificado de aeronavegabilidad vigente.
o La aeronave no estaba habilitada para realizar vuelos en condiciones IFR.
o El piloto demostró varias veces la pérdida de conciencia situacional, antes y después de despegar.
o El control de tránsito informó al piloto de condiciones meteorológicas adversas al vuelo visual en el aeropuerto de destino y en el alterno, y se entiende que antes de San José existía nubosidad que impedía tener contacto visual con el terreno.
o El control de tránsito negó al piloto volar directo a SULS por las condiciones adversas de SUMU y por no tener radar confiable.
o El piloto siguió el vuelo fuera de condiciones VFR.
o El control de tránsito mantuvo comunicación radial constante.
o El piloto informó encontrarse 20 Mn por el radial 320 de SULS, cuando solicita y es autorizado a descender.
o La aeronave golpeó la Sierra de las Ánimas 2 minutos después.
o El piloto realizó un vuelo controlado contra la línea de elevaciones presente en su ruta.